Universidad Internacional de La Rioja

Mindfulness online vs. tradicional: Alumno de UNIR compara su eficacia en la reducción del malestar psicológico

Tomas Sard

Desde que Jon Kabat-Zinn popularizase en occidente el Mindfulness, no hay día que no se hable sobre los beneficios que produce en el bienestar personal de quien lo practica: control del estrés, mejora de la concentración, fomento de la creatividad… y hasta beneficios antiedad para la piel. Una práctica sencilla y saludable que a día de hoy también se puede realizar online de forma satisfactoria, pero ¿es el método en línea igual o más eficaz que el tradicional? Sobre esta cuestión, en relación con la reducción del malestar psicológico, ha investigado el alumno de UNIR Tomás Sard Peck.

Estudiante del Máster Universitario en Psicología General Sanitaria de UNIR, Sard empezó a investigar sobre el análisis de la reducción de malestar psicológico general entre un programa de Reducción del Estrés basada en Mindfulness presencial de otra online con motivo de su TFM. Tomando como muestra a 373 personas, divididos en las dos modalidades, y tras ocho semanas de trabajo, el análisis de Sard determinó que no se daban diferencias significativas y, por lo tanto, los participantes de uno u otro programa veían reducido de forma similar su malestar psicológico.

Sin embargo, el estudio también adelanta que la adherencia (entendida como cumplimiento) fue menor en el programa online y que el grado de satisfacción, muy similar entre ambos programas. Sin duda, resultados muy interesantes que suponen un punto de partida para futuras investigaciones y que avalan su participación  en el 5º Congreso Internacional de Mindfulness celebrado en Zaragoza.

Vive UNIR habla con Tomás Sard sobre el estudio, su asistencia al importante encuentro y su futuro más inmediato.

-¿Por qué centraste tu TFM en el tema del Mindfulness?
Al poder escoger la temática de mi TFM, decidí centrarlo en algo que fuera importante para mí. Rápidamente supe que quería llevar a cabo una investigación que pudiera ofrecer más información acerca de algo que me ha ayudado personalmente durante muchos años. Yo empecé con mi propia práctica de mindfulness hace unos 4 años y, al ver una reducción importante en mi sufrimiento (concretamente en ansiedad y dolor crónico), entendí que podía suponer una diferencia en la forma de vivir de otras personas. Me puse en contacto con instituto esMindfulness (que ha sido la entidad que me ha ofrecido la muestra sobre la que realizar el proyecto), hice la propuesta a la UNIR y ambos mostraron entusiasmo por el enfoque.

A pesar de que mindfulness ahora sea muy popular y las investigaciones sobre ella se hayan disparado, creo que queda muchísimo por descubrir. Existen muy pocas investigaciones sobre el efecto del mindfulness online, el efecto de mindfulness sobre el malestar psicológico general y, todavía menos, estudios que comparen ambas modalidades. Pensé que podía aportar un granito más al mundo haciendo algo que consideraba útil y creo que así ha sido.

-Según tu estudio, la modalidad online tiene casi los mismos niveles de satisfacción que presencial, ¿crees que es una modalidad que todavía está despegando?
Creo que en la actualidad se ofrecen muchas opciones para hacer un programa de mindfulness online. Desde mi punto de vista, es importante realizar más investigaciones para conocer por qué la satisfacción es un poco menor en esta. Es posible que el factor de proximidad con el instructor tenga un peso considerable. Además, lo que más importante me parece en este caso es la gran diferencia de adherencia, porque si las personas abandonan el programa o no cumplen con las sesiones mínimas es muy probable que no puedan disfrutar de los cambios positivos y se lleven una decepción.

A lo largo del congreso, cuando presenté los resultados de la investigación, muchas personas se sorprendieron de que la reducción de malestar psicológico fuera la misma entre las dos modalidades. Todos creían que el presencial sería más efectivo. Mindfulness puede nutrirse de la ciencia, porque nos permite explorar enfoques que, a primera vista, pudieran no parecer útiles. Sin embargo, el enfoque online ofrece multitud de ventajas, como, por ejemplo, acceso a personas que necesitan de mayor flexibilidad horaria, que no tienen movilidad geográfica o que, simplemente, prefieren explorar estas enseñanzas desde la comodidad de su hogar. En cuanto a contenido ofrecido, creo que la plataforma online ya está prácticamente al mismo nivel que la presencial. Falta entender cómo mejorar los canales de presentación de información y que las personas sean conscientes de que los resultados al participar en ambas modalidades son similares (en cuanto a malestar psicológico).

Si mucha más gente contara con esta “técnica, forma de vida, etc.” se aprendería a manejar y reducir el sufrimiento de forma drástica

– ¿Estamos en España más necesitados que otros países de estas técnicas? ¿Cuáles son los motivos?

Estoy convencido de que todos los países pueden beneficiarse de la práctica de mindfulness. Pero quiero dejar algo claro, antes de hablar sobre España, que el Mindfulness no va a eliminar todos tus problemas en un programa de 8 semanas; te va a ayudar a relacionarte con ellos de forma diferente, sin entrar tanto en “rumiaciones” del pasado o anticipaciones del futuro y disfrutando más del ahora. Sin duda, a España esto le hace falta. Un estudio del año pasado nos habla de niveles de estrés elevados en un 42% de la población española. Y no solo eso, sino que sólo un 4,4% busca ayuda profesional para aprender a gestionarlo. Además, la depresión y la ansiedad fueron en 2014 los primeros problemas de salud no directamente físicos más recurrentes. Ha seguido aumentando el consumo de ansiolíticos (con España por encima de la media europea en su consumo) y antidepresivos en la última década. Hay muchos españoles ahí fuera que sufren y no saben cómo prevenirlo, gestionarlo o tratarlo. No estoy diciendo que mindfulness sea el tratamiento idóneo para todos los casos, ni mucho menos. Pero creo que, si mucha más gente contara con esta “técnica, forma de vida, etc.” se aprendería a manejar y reducir el sufrimiento de forma drástica.

Existen muy pocas investigaciones sobre el efecto del mindfulness online, el efecto de mindfulness sobre el malestar psicológico general y, todavía menos, estudios que comparen ambas modalidades. Pensé que podía aportar un granito más al mundo haciendo algo que consideraba útil y creo que así ha sido.

– ¿Qué ha supuesto para ti participar en un congreso en el que asisten grandes espadas como Edo Shonin, William Van Gordon, Willem Kuyken, Sara W. Lazar, Vidyamala Burch, Valerie Mason-John, entre otros?

Un auténtico privilegio. Era la primera vez que asistía a un congreso y me pareció una revelación. Nos ofrecieron un gran abanico de resultados de investigaciones, talleres, debates, presentación de modelos nuevos sobre mindfulness, etc. Pero lo más importante no fue lo que presentaron. Fue cómo lo presentaron. Era evidente que la gran mayoría de ponentes tenían una práctica de mindfulness profunda e, incluso en algunos casos, de meditaciones más profundas. Pusieron de manifiesto que todos sufrimos. Tarde o temprano algo ocurre en nuestras vidas que desestabiliza nuestros puntos de apoyo y nos obliga a replantearnos nuestro presente. Me impactaron en concreto las ponencias de Willem Kuyken y Vidyamala Burch. Willem sufrió de depresión y, a pesar de ello, ha sido capaz de salir adelante y de ser una de las figuras más importantes en el MBCT (Mindfulness Basado en la Terapia Cognitivo-Conductual). En el caso de Vidyamala, aun habiendo tenido dos accidentes severos que le han provocado un dolor crónico permanente y problemas de movilidad, también ha sido capaz de salir adelante y de fundar un modelo llamado MBPM (Mindfulness Basado en el Manejo del Dolor).

Todos los autores enfatizaron la práctica. El encarnar las enseñanzas en tu vida personal. Es importante tener las bases teóricas, los conocimientos que te permitan aplicarlo, pero también es importante comprender que los libros y las teorías nutren al “yo narrativo” y lo que realmente busca mindfulness es nutrir al “yo experiencial”. Estas fueron dos categorías que presentó Vicente Simón y que me parecieron muy útiles para comprender de qué trata mindfulness realmente.

-Jon Kabat-Zinn ha participado por primera vez en un congreso en España, ¿qué destacarías de su charla?

En primer lugar, la presencia de Jon fue increíble. Dejó atrás las presentaciones en PowerPoint y nos habló cara a cara durante 1 hora y media, prácticamente sin guion. Daba la sensación de que encarnaba las enseñanzas que nos daba, no se trataba simplemente de un conocimiento teórico. En su presentación no se centró en resultados de investigaciones, fue una llamada de atención. Un recuerdo de que está muy bien hablar de mindfulness, pero lo realmente importante es practicarlo día a día, ponerlo al servicio de tu bienestar personal, de las personas que te rodean y de la sociedad en su conjunto.

Además, hizo mucho énfasis en no separar completamente las enseñanzas del dharma (enseñanzas budistas de hace 2.500 años aproximadamente de las que surge el mindfulness) y el movimiento del mindfulness actual. Hizo hincapié en que muchas veces, las personas sufren por una sobre identificación con el “yo” (especialmente con los pensamientos). Muchas veces escuchamos a nuestros pensamientos como si describieran la realidad a la perfección, cuando lo cierto es que en la mayoría de las ocasiones estos surgen como una reacción automática a lo que ocurre en nuestro ambiente o en nuestro cuerpo. Si estás meditando en silencio e intentas centrar tu atención en la respiración, podrás observar por ti mismo que no eres dueño de la gran mayoría de tus pensamientos, estos aparecerán de forma espontánea. Esto es liberador, porque esto nos ofrece un espacio para relacionarnos de forma diferente con estos pensamientos.

Habló también acerca de todo el dolor que está sufriendo la gente en Estados Unidos con Trump y sus políticas de inmigración. Puso el foco en que el movimiento mindfulness está beneficiando a mucha gente, pero esta tiende a ser caucásica, con un nivel de educación elevado y de clase media. Jon no quiere enfocar el movimiento mindfulness hacia los próximos 20 o 30 años, quiere empezar a pensar en cómo puede beneficiar este movimiento al mundo dentro de 1.000 años. Si no enfocamos el problema de esta forma, a largo plazo, es posible que no tomemos las medidas necesarias para preservar el planeta y la raza humana.

El máster ofrece un marco global en el que encuadrar el aprendizaje de los cuatro años de la carrera. Las temáticas son muy diversas y aprendes acerca de prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento en distintas poblaciones, como la infantil, adultos o tercera edad.

– ¿Por qué elegiste UNIR? ¿Qué te ha aportado el Máster?

La UNIR me ofreció multitud de ventajas a la hora de cursar el máster. En primer lugar, contar con una tutora (que, por cierto, fue excelente) que me fue ayudando, guiando y apoyando a lo largo de mi trayectoria formativa fue crucial en multitud de momentos. En segundo lugar, la flexibilidad horaria, la comprensión por parte de los docentes, el modelo de aprendizaje a través de clases en vivo y el material complementario (tanto en vídeo como lecturas) me hicieron decantarme por la UNIR. Además, a pesar de ser online, poder realizar 750 horas de prácticas en centros de Barcelona sin tener que desplazarme a otra ciudad, me pareció muy conveniente.

El máster me ha aportado una mayor profundidad de conocimiento en la psicología sanitaria. Cuando terminamos la carrera, muchas veces nos quedamos con la sensación de que nos faltan cosas por aprender, especialmente en las áreas de salud y clínica. El máster ofrece un marco global en el que encuadrar el aprendizaje de los cuatro años de la carrera. Las temáticas son muy diversas y aprendes acerca de prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento en distintas poblaciones, como la infantil, adultos o tercera edad.

– ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Lo primero y más importante, seguir con mi práctica personal. Seguir meditando todos los días, profundizando y conociendo de primera mano cómo funciona mi mente. Si aprendo a seguir ayudándome a mi mismo, es más probable que pueda entender mejor a los demás y ayudarles. Por otra parte, estoy muy contento de haber encontrado trabajo como reclutador de personal en una empresa internacional. Además, hemos presentado un artículo científico sobre la investigación que se encuentra en revisión en estos momentos. Me encantaría seguir formándome como instructor de mindfulness para, en un futuro más lejano, poder ayudar a aliviar el sufrimiento de más personas. Y, por supuesto, sigo abierto a colaborar en más investigaciones relacionadas con el mundo del mindfulness.

 

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