Lunes, 28 enero 2019

Psicología clínica: por qué es una de las ramas con más salidas profesionales

España tiene 4,31 psicólogos por cada 100.000 habitantes, según el Consejo General de Psicología (COP). Este dato significa cuatro veces menos que la media de la Unión Europea, que es de 18 por cada 100.000.

No se trata de números aislados. Hay una enorme necesidad de atención profesional hacia la población, aún no cubierta. Se estima que uno de cada cuatro españoles tendrá, a lo largo de su vida, algún tipo de problemática que requiere atención psicológica (especialmente por trastornos de ansiedad y estados de ánimo).

La tendencia al alza de contrataciones en centros de psicología privados es una realidad

En ese contexto, una de las ramas con más salidas profesionales en la actualidad es la psicología clínica. Estudiar un Grado en Psicología es el punto de partida para ejercer esta disciplina. La tendencia al alza de contrataciones en centros de psicología privados, y de profesionales autónomos dados de alta en la Seguridad Social muestra un panorama más alentador, tras una década de crisis.  En los últimos cuatro años, según el INE, un total de 4.648 profesionales colegiados dejaron de estar en situación de desempleo.

Ventajas en múltiples ámbitos

Aquí hay que tener en cuenta un detalle no menor: una de las ventajas de la psicología es que puede desempeñarse en múltiples ámbitos de especialización. Esto provoca una relación de oferta – demanda que comienza a ser más ajustada, aunque aún queda mucho por hacer.

Precisamente, especializarse en el área de la Psicología Clínica y estudiar el PIR (Psicólogo Interno Residente), -el similar al MIR de los médicos, y al FIR de los farmacéuticos- puede ser una de las opciones para las personas que tienen esta vocación.

Claro que no supone un camino nada sencillo, a la hora de intentar desempeñar la profesión por esta vía. El Estado sigue ofreciendo pocas plazas para los psicólogos clínicos en el Sistema Nacional de Salud. Como ejemplo, es válido comprobar lo que ocurrió hace exactamente un año, cuando se presentaron al PIR 4.207 personas y solo había 135 plazas.

De los 451 hospitales que forman parte del Sistema Nacional de Salud se convocaron 135 puestos de psicólogos clínicos.

En concreto, de los 451 hospitales que forman parte del Sistema Nacional de Salud se convocaron ese número puestos de psicólogos clínicos. La media arroja más de 32 aspirantes por cada plaza, el ratio histórico máximo. Éste es, sin dudas, un gran desafío por resolver.

Si se compara con otras áreas de la Salud, existe una plaza para cada dos personas (Medicina), para cada 5,42 (Farmacia) o para cada 17 (Enfermería). Psicología, sin dudas, tiene el acceso más difícil de todas.

Hacen falta 5.000 profesionales más

Existen 2.120 psicólogos en los hospitales públicos para atender a los cerca de 47 millones de personas que habitan en España. Y son más de 2.600, si se añaden los que aún continúan su formación, por lo que harían falta 5.000 más.

Por suerte, cada vez más comunidades autónomas están advirtiendo este escenario. Gradualmente, han comenzado a sumarse a la demanda de psicólogos en Atención Primaria. En los últimos meses, la necesidad de incorporar psicólogos clínicos en esos centros, en cuanto a optimización de la atención que se presta a los usuarios de estos servicios así como por su rentabilidad demostrada, ha ido adquiriendo un amplio reconocimiento en nuestra sociedad.

Un exponente de esta situación es Madrid: la Gerencia Asistencial de Atención Primaria, dependiente de la Consejería de Sanidad, fue pionera en el lanzamiento de una convocatoria pública, a finales de 2017, para que los centros de salud de la región cuenten con psicólogos clínicos. Esto, para atender a los pacientes de patologías menos graves.

Se trató de un plan pionero en España, según sus impulsores. La primera convocatoria fue para 21 plazas, pero no se descarta ampliar el número de profesionales cada año.

Quienes aprueben el PIR podrán ejercer la psicología clínica tanto en la esfera pública como privado. Quienes deseen especializarse en psicología clínica y ejercer en este último ámbito, deberán acreditar el Máster Universitario en Psicología General Sanitaria (MUPGS). De este modo, los psicólogos que estén en posesión de este título podrán desarrollar su profesión sólo en el ámbito sanitario privado.

Asimismo, los centros de psicología, hospitales, clínicas y residencias de mayores en la esfera privada comienzan a ser consciente de la demanda de la población. También crece el número de asistencia psicológica en domicilios particulares.

Según datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), la contratación de psicólogos clínicos acumulaba una subida del 51,44 por ciento interanual, a fecha enero de 2018. Las altas en la Seguridad Social han sido positivas: en el último año se registraron 2.666 psicólogos.

No obstante, si bien los profesionales de la psicología clínica advierten en estos días más ofertas de trabajo vinculadas a su sector, hay otros temas muy serios por resolver: Por ejemplo, la temporalidad. La precariedad laboral es una constante que preocupa al sector, al igual que en otras profesiones vinculadas al mundo de la salud.

De la mano de la Neuropsicología clínica

Asimismo, los resultados del estudio PsicAP 2017, (elaborado por el Consejo General de la Psicología de España, y financiado por la Fundación Mutua), muestra también otros caminos laborales para los psicólogos clínicos.

Uno es el de la Neuropsicología clínica. En enero del pasado año, el Ministerio de Sanidad envió una carta a la Asociación Nacional de Psicólogos Clínicos (Anpir). Allí respondió a una duda sobre si aquellos profesionales que se han acreditado en Neuropsicología por el COP pueden ejercer como tales.  El Ministerio apuntó que los clínicos son los únicos psicólogos que pueden ejercer la Neuropsicología.

Para conseguir la acreditación en Neuropsicología, los profesionales, además de estar graduados o licenciados en Psicología, deben haber completado una formación de postgrado en esta disciplina y demostrar que han realizado las correspondientes prácticas supervisadas en Neuropsicología.