Jueves, 22 febrero 2018

"Una buena formación clínica es básica para guiar al paciente en la toma de decisiones sanitarias"

En la gestión sanitaria del siglo XXI, el papel de los pacientes se ha transformado y ha dado lugar a una participación más activa. Esto ha supuesto una modificación, también, del rol del profesional sanitario. Octavio Corral, Vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Salud, responde a las preguntas de UNIR Revista.

P: ¿Cree que, en este nuevo contexto, la formación especializada de los profesionales es necesaria para ejercer su nuevo rol?

R: Creo que la gestión sanitaria debería hacerse por médicos especializados en este aspecto después de haber tenido una experiencia clínica hospitalaria pública, de forma que se integre la buena administración de los recursos con los avances científicos. Para esto es imprescindible un buen nivel de conocimientos médicos haciendo hincapié en la prevención. La mayoría de las veces el gasto excesivo es consecuencia de una deficiente preparación con el consiguiente abuso de pruebas innecesarias.

¿Es importante que los pacientes sean proactivos en los procesos sociosanitarios?

Los actuales modelos de bioética promueven el modelo autonomista que conlleva lo que los sajones llaman compliance y  cuyo fin es la adherencia al tratamiento. Creo que la sociedad española no está preparada para influir de una forma decisiva en los procesos sanitarios, por lo que no se deberían abandonar totalmente los conceptos más paternalistas de etapas anteriores. Ambos modelos deberían ser compatibles. Insisto en que una buena formación clínica del facultativo es básica para transmitir al paciente la confianza necesaria para que este participe en la toma de decisiones.

¿Y sería positivo que los pacientes conocieran el gasto que supone cada tratamiento?

Aunque políticamente sea problemático, el paciente debería ser consciente de que los recursos son limitados. Yo sería partidario de que el paciente conociera los gastos que ha originado su afección. Los médicos también, pero eso no debería ir en detrimento de la libertad de actuación. Los médicos bien formados controlan más el gasto muchas veces sin saberlo.

Aunque políticamente sea problemático, el paciente debería ser consciente de los gastos que ha originado su afección. Los médicos también, pero eso no debería ir en detrimento de la libertad de actuación”

¿Están preparados los pacientes para participar de forma activa en las estrategias de salud?

El paciente no está preparado porque la sanidad se ha convertido en un negocio y recibe mensajes perversos. Creo que convertir al enfermo en un usuario o en un cliente frena la posibilidad de participación. Es una contradicción aspirar a la compliance con un cliente. Un cliente exige, un paciente confía. En España, el 80% del gasto sanitario se emplea en atención y una cantidad exigua se dedica a la prevención. Hay que invertir ese porcentaje. Para ello se necesitan campañas de la administración y confianza por parte del paciente.

Salud

Hace unos meses, el Ministerio de Sanidad rubricaba un acuerdo con el que se pone en marcha la participación activa de los pacientes en el Sistema Nacional de Salud (SNS). ¿Por qué es importante este paso?

No soy excesivamente optimista en este punto, como he apuntado anteriormente. La primera organización que en mi opinión comete errores es la OMS con su nueva definición de salud, que propone metas inalcanzables y siembra la semilla reivindicativa del enfermo.

La sanidad se ha convertido en un negocio y el paciente recibe mensajes perversos. En España, el 80% del gasto sanitario se emplea en atención y una cantidad exigua se dedica a la prevención. Hay que invertir ese porcentaje”

Este cambio en el SNS, ¿afecta también a los modelos de gestión sanitaria?

Es necesario recuperar el concepto de medicina social. La medicina que no es social, no es medicina. Si la gestión sanitaria se privatiza, el único objetivo será la rentabilidad a muy corto plazo, aunque la cobertura sea universal.

¿Por qué es necesario que los profesionales sepan dar respuesta a necesidades más allá de las clínicas?

Esto depende de la formación del profesional y del concepto que se tenga de lo que significa ser médico. Hay que conocer el entorno sanitario, la economía de la sociedad en la que se ejerce y los aspectos históricos del sistema que disfrutamos. Es fundamental saber mucho de Salud Pública.