Viernes, 12 julio 2019

Después del fútbol: cómo gestionar el cambio con éxito

En España el fútbol es el “deporte rey”. La audiencia disfruta mientras los futbolistas juegan en el césped llevando la pelota a la red. Pero su carrera es corta, a las 34-35 años -cuando el resto de las personas está en pleno desarrollo de su trayectoria laboral- llega el momento del retiro, ¿qué pasa entonces?

Es algo que incluso los mismos jugadores no se plantean si están en el mejor momento de sus carreras y son jóvenes. Pero es un factor que tarde o temprano ocurrirá y constituye una situación difícil en muchas situaciones. Por eso fue el tema principal de la III jornada organizada por UNIR, la Universidad en Internet, y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), un ciclo titulado “Fútbol de élite y vida real: 6 claves para llegar a ser deportista completo”.

Pasado, presente y futuro: claves para el día después

En esta ocasión fueron cinco los invitados. Ángel Moreno, deportista del Albacete Balompié y estudiante de UNIR; Marta García, exjugadora del Rayo Vallecano; Isra García, consejero de marketing; Josef Ajram, primer español en acabar un ultraman y “day trader” en bolsa; y Helia Téllez, directora de Transición de Carreras de Randstad.

Cada uno fue aportando su experiencia en una charla informal en la que se comenzó planteando cuándo el jugador debe empezar a pensar su futuro después del fútbol.

Ángel Moreno tiene 21 años, es futbolista y compagina la pasión por el deporte con sus estudios de Nutrición en UNIR. Tiene claro que quiere formarse para tener una carrera adicional el día que deba retirarse del fútbol, “cada vez más el futbolista tiene en mente estudiar. Tengo varios compañeros que lo hacen y gracias a universidades como Cunimad o UNIR podemos hacerlo a distancia”.

“La pregunta que deberían hacerse es qué quiero ser de mayor para ir visualizando”

A Marta García ese momento ya le llegó. En su caso, siempre combinó el trabajo como futbolista con otro que le daba para vivir puesto que las mujeres en este deporte aún no ganan suficiente, pero señaló que es un momento en el que se siente vértigo ya que queda un espacio de tiempo vacío que ahora llena con otras actividades.

“La pregunta que deberían hacerse es qué quiero ser de mayor para ir visualizando” puntualizó Josef Ajram, de esta forma el jugador puede ir trabajando este aspecto. No obstante, no todo el mundo tiene claro desde temprano esa segunda vocación, por eso hay que activarse, como comenta Isra García, “lo que importa es que siempre estés en movimiento, fallo-error, la vida se construye así”.

Helia Téllez lo dijo también, “no hay que llegar al momento de la retirada”. Ella se dedica a asesorar a exjugadores a través de AFE y explica que muchos, al llegar este momento de cambio, sienten que han perdido tiempo jugando y no se han preparado, “yo les digo que eso no es una pérdida de tiempo, más bien al revés, nosotros identificamos en este colectivo una serie de competencias que son muy valoradas en el mundo laboral”.

El futbolista más allá del juego

Jugar en la élite del fútbol o hacerlo de forma profesional desarrolla ciertas capacidades. La disciplina, el trabajo por objetivos y en equipo, la tolerancia al fracaso, son valores añadidos que en el fútbol se viven a diario y que pueden ser muy interesantes en cualquier otra área. Isra fue claro, “yo creo que ahí hay un activo supremo que es la autodisciplina, hay que canalizar esa autodisciplina a cualquier área de tu vida. Es la mayor habilidad junto con la iniciativa”.

El deportista tiene un gran activo que es la autodisciplina. Debe canalizarla a cualquier área de tu vida. Es la mayor habilidad junto con la iniciativa.

Sin embargo, otro elemento que puede jugar en contra es la mentalidad. Para muchos exjugadores supone un choque emocional haberse sentido ganadores durante su tiempo deportivo y luego tener que comenzar de nuevo. Se trata de gestionar el ego, “al deportista de élite le cuesta mucho aceptar que ser élite no quiere decir que se es profesional”, explicó Josef Ajram.

Se debe gestionar la cabeza mientras se aprovechan las competencias antes mencionadas, “la autodisciplina trabajada con la mentalidad es una bomba”, especificaba Isra García.

Pero se debe definir primero lo que se quiere hacer para no lamentarse después, Ajram cuenta que ha visto grandes bofetadas en deportistas de élite retirados, “el mayor error que cometen es querer jugar a ser empresario”. De ahí que aconseje focalizarse en lo que la persona sabe hacer bien, controlando mucho los riesgos.

Después del fútbol: seguir una metodología

Todos los participantes del encuentro coincidieron en la importancia de seguir un plan para el proceso de transición. Trabajar la mentalidad y contar con refuerzo emocional cercano. Ángel señaló lo importante que ha sido el apoyo de sus padres para poder organizar su tiempo, y Josef contó que, en su experiencia con otras personas que han querido emprender un negocio, el factor familiar es determinante.

Helia por su parte especificó:

Conocer el entorno, el mercado laboral.

Conocerte a ti mismo, tus intereses, motivaciones y capacidades.

– A partir de ahí definir un plan: formarte, buscar el nicho de empresas que te interesa, trabajar la red de contactos de la forma adecuada y el currículum, etc.

Es lo que hace Randstad en el programa que desarrolla con la AFE, pero lo mejor es comenzar cuando se está en activo, Ángel por ejemplo, estudia 3 asignaturas por cuatrimetre, es su forma de ir dando pasos, y Marta hace énfasis en la importancia de estudiar para no quedar sin nada al dejar el fútbol.

Tanto Isra como Josef destacaron que lo importante es ir fraccionando los objetivos, “lo que hay que tener es una ultraproductividad, que es trabajar menos, producir más y vivir mejor”, detalla el primero, y ¿cómo se logra eso?

  • – Teniendo una gran autodisciplina.
  • – Diciendo 10 veces que no por una vez que dices que sí. Así estableces prioridades.
  • – Teniendo consciencia de lo que haces.
  • – Analizar “de qué me he dado cuenta que no me he dado cuenta normalmente”, eso abre la autoconsciencia.

Este trabajo propio facilitará todo el proceso de cambio, además de mirar al miedo que pueda surgir de frente en vez de huir de él puesto que puede ser una oportunidad, “el trabajo tienes que ir tú a buscarlo, y si no te construyes antes no llegas ahí”.

Si quieres ver la primera jornada, relacionada con los factores fisiológicos que inciden en el rendimiento deportivo; o la segunda, referida a los elementos psicológicos, haz clic en los enlaces.