Lunes, 24 agosto 2020

¿Cómo ser ortopedista?

Desde tiempos ancestros, el ser humano ha buscado compensar sus limitaciones con objetos que facilitaran sus carencias, pero no fue hasta 1741 que no se forjó el rol de ortopedista, como lo conocemos hoy en día. Fue el profesor Nicolas Andry de Boisregard, quien perdió sus privilegios como cirujano cuando empezó a tratar las desviaciones que tenían los niños con remedios caseros posturales sin utilizar la cirugía.

En nuestros tiempos, la ortopedia ha evolucionado mucho desde los remedios caseros aplicados por el profesor Nicolas Andry, pero el concepto sigue siendo el mismo, desarrollar aparatos que corrijan los aspectos estructurales / funcionales de una parte del cuerpo o sustituya un miembro carente debido a una amputación.

Funciones del experto en ortopedia

El ortopedista es el profesional sanitario que debidamente formado tomará las medidas, suministrará y adaptará un dispositivo ortopédico dispensado por un facultativo.

Utilizamos desde materiales artesanales como pieles y aceros hasta materiales de última generación como fibra de carbono o silicona. La toma de medidas cada vez es más precisa con la ayuda de tecnología informática, aunque los moldes en escayola o resina siguen a la orden del día.

La formación en técnica ortopédica, además de ofrecer la posibilidad de abrir una línea de negocio en la ortopedia tradicional, te permite poder asesorar al médico facultativo en cuales son las mejores opciones ortopédicas para un paciente o poder trabajar en la línea comercial de las diferentes empresas de distribución y fabricación del sector ortopédico, para nombrar entre algunas de sus muchas opciones laborales.

Para ser ortopedista tenemos 3 vías de acceso:

  • – Realizar el grado superior de más de 2000 horas.
  • – Haber trabajado en ortopedia y poder acreditarlo antes del 16 de marzo de 1996.
  • – Tener un grado universitario de la rama de sanidad y complementarlo con una formación específica en ortopedia de 240 horas.

En este último apartado, desde UNIR, ofrecemos el título en Experto Universitario en Ortopedia para Farmacéutico con un contenido específico y de calidad en la materia, con el que se obtendrán los conocimientos necesarios para poder ejercer como técnico ortopedista. Además, se complementa con la posibilidad de asistir a un taller presencial donde los participantes podrán conocer y manipular prótesis de una de las principales empresas multinacionales del sector.

Medidas contra la COVID-19

Los establecimientos dedicados al suministro de productos ortopédicos, como todos los comercios en que hay contacto entre personas, se deben adaptar a la situación de nueva normalidad, pues deben extremar sus medidas sanitarias para evitar posibles contagios de COVID-19. Algunas de las medidas sanitarias que debemos tener presentes para poder visitar con toda garantía para evitar el contagio del SARS-CoV-2 son las siguientes:

  • – Uso de mascarilla.
  • – Limpieza continua de las salas e instrumentos de medida después de cada visita con un producto realizado con base de gel hidroalcohólico.
  • – Uso de guantes desechables en cada visita.
  • – Lavado de mano del técnico después de cada visita y desinfección con gel hidroalcohólico.
  • – Desinfección periódica de las zonas comunes, sala de estar, recepción, …
  • – En la entrada del local disponemos de dos alfombrillas, una húmeda con una solución de desinfectante y la otra seca para poder limpiar los zapatos a la entrada de la calle.
  • – Limitación del aforo a un máximo de 4 clientes.
  • – Dispensadores de gel hidroalcohólico en todas las salas para utilización por parte de técnicos u público en general
  • – Los técnicos deben evitar el saludo físico con toda persona que provenga del exterior del local.

Estas son algunas de las medidas que utilizamos en nuestro centro de trabajo, además se deben añadir las sugerencias o limitaciones que la consejería de salud de nuestra comunidad proponga en nuestro día a día, dependiendo de la situación de rebrotes de la patología COVID-19 de cada zona concreta.

Mientras acabamos de adaptarnos a esta situación de nueva normalidad, esperamos que pronto pueda haber un remedio definitivo para esta patología y podamos retomar el contacto directo con nuestros pacientes, ya que una parte importante de nuestro trabajo radica en el feedback entre ortopedista y paciente.