Lunes, 04 noviembre 2019

Lucía Tello, profesora del Máster en Guion, estrena su documental 'Endless Cinema' en la SEMINCI

Si hay un festival que cualquier cinéfilo lleva en su corazón, ese es el de Valladolid. A lo largo de sus 64 años de existencia, la Semana Internacional de Cine ha destacado, entre otras muchas cuestiones, por su gran apoyo al cine de autor. Entre sus hitos se encuentra haber descubierto para el público español a autores como Ken Loach, Atom Egoyam o Robert Guediguian o haber servido de plataforma para el despegue de cineastas españoles como Gracia Querejeta, Fernando León de Aranoa o Iciar Bollain.

Y es en este festival donde, felizmente, se ha estrenado Endless Cinema, el primer documental como directora de la profesora del Master en guion online de UNIR, Lucia Tello Díaz, autora también de este blog. El estreno ha tenido lugar dentro de la sección DOC. España, que está dedicada al documental español.

Endless Cinema es un acercamiento al punto de vista de diferentes directores cinematográficos que nos hablan de su obra, de su concepción de la imagen, de la industria de producción cinematográfica y televisiva y del futuro. Voces autorizadas y datos objetivos que van tejiendo un discurso complejo y a la vez necesario para comprender cómo se ha sobrevivido a cambios radicales.

El cine es un arte en constante transformación. Los cineastas dieron ese punto de vista positivo y luminoso

 

Hemos charlado con Lucía para que nos cuente sus impresiones tras su paso por el festival.

-Cuéntanos, ¿de qué trata tu documental, Endless Cinema?

En los primeros pasos de creación, Endless Cinema pretendía ser un documental que sirviera al diagnóstico de la situación de la industria cinematográfica presente, cómo se enfrentaba a la tercera edad de oro de la televisión, del éxito de las plataformas online y de la desaparición de las salas. Era, en cierto sentido, un documental lóbrego, porque tenía la extraña sensación de que el cine, como lo conocíamos, estaba abocado a extinguirse. Sin embargo, en el momento en que comencé a realizar las entrevistas, me di cuenta de que estaba muy equivocada. El cine es un arte en constante transformación. Fueron los cineastas entrevistados quienes dieron ese punto de vista positivo y luminoso que tiene ahora el documental, porque el objetivo que buscan es hacer cine. Lo demás es absolutamente accesorio.

-¿Quiénes son esos cineastas que te han acompañado en tu viaje?

En el documental entrevisto a directores como Agnès Varda, Michael Haneke, François Ozon o Isabel Coixet. Son un total de nueve directores y directoras de cinematografías tan distintas como la europea, latinoamericana o asiática.

 

 

-¿Y qué ha supuesto para ti conocerles, hablar con ellos de su obra y de su concepción del cine?

Ha sido único e indescriptible. Poder conocer a una de las últimas representantes de la nouvelle vague como Agnès Varda; adentrarme en la productora y en la vida del oscarizado Michel Haneke; estar con mis adorados Isabel Coixet y Gonzalo Suárez; poder hablar de compromiso con Deepa Mehta y de fotografía con Naomi Kawase, o mantener una conversación sobre lentes con Apichatpong Weerasethakul son solo algunos de los hitos de este documental, por no decir lo francamente divertidos que son François Ozon y Carlos Reygadas con quien, por cierto, aprendí el valor de lo imprevisible delante de una cámara.

-¿Dónde se ha grabado tu película?, ¿has tenido que acudir a muchas localizaciones?

En el documental he viajado por toda Europa para encontrarme con los distintos directores. Desde finales de 2013, cuando comencé a esbozar la primera versión del guion, hasta la actualidad, no solo han pasado seis años, sino un sinfín de paisajes, testimonios, culturas y transformaciones. En este tiempo he aprendido más de lo que jamás pude imaginar. Lugares como Viena o París, que para mí son lo más parecido a un fetiche, tienen un significado completamente diferente tras el rodaje del documental.

 

Ha sido un logro profesional y personal. Cuando llegó el coloquio final la emoción fue máxima. La sensación de comunión con el público será difícil de borrar

 

-Y tras todo este tiempo de creación y realización, llega por fin el momento del estreno y en un lugar como la SEMINCI, ¿qué ha supuesto para ti?

Participar en DOC España de la 64 Edición de la SEMINCI ha sido un logro profesional y, sobre todo personal. Desde que era estudiante he acudido como crítica de cine a su festival, y jamás pensé que llegaría un día en el que presentara una película propia. Se proyecto el viernes 25 de octubre a las 22:15 de la noche, y realmente pensé que nadie acudiría. Sin embargo, no solo acudieron, sino que esperaron hasta el final de los créditos. Cuando llegó el coloquio final, ya cerca de la medianoche, la emoción fue máxima. No solo fui entrevistada por el moderador, sino que iniciamos un delicioso debate con el público que se extendió hasta la una de la madrugada.

Además, también quiero compartir una pequeña confesión con vosotros; como el documental se proyectó también el sábado 26 a las 12 de la mañana, me escapé del hotel para ver la reacción del público. Entré a hurtadillas cuando la sesión estaba comenzando y me quedé allí quieta, apoyada en el interior de la sala, observando la magia que surge cuando se enciende el proyector. Aquella sensación de comunión con el público fue tan intensa, que será difícil de borrar.