Jueves, 14 marzo 2019

Los alumnos del Máster de guion online presentan sus trabajos finales, un caleidoscopio genial de ideas

Coincido con mi colega: “Si quieres aprender, enseña”. Con esta cita de Cicerón comienza el artículo que la profesora Lucía Tello escribió la semana pasada sobre el magnífico cuatrimestre que ha vivido en su asignatura de Historia de los medios audiovisuales, con los alumnos del Máster en creación de guiones audiovisuales de UNIR.

Este es un sentimiento compartido por la mayoría de los profesores que hemos impartido clases a lo largo de este curso. Por eso mismo he pensado que también debo hacer lo mismo. El trabajo que ha realizado el alumnado en la asignatura de Creación de la trama ha sido tan extraordinario, que también merece este homenaje.

A lo largo de toda la asignatura, los alumnos llevan a cabo una serie de actividades mediante las cuales van creando un proyecto audiovisual paso a paso. Hay varias posibilidades, pero la mayoría escribe un piloto para una serie de televisión. La primera etapa es el planteamiento de la idea. Las siguientes consisten en la escritura de la sinopsis, el tratamiento y el abordaje de varias versiones de escaleta.

Construcción de personajes

Este proyecto audiovisual se ve reforzado con el trabajo que llevan a cabo en la asignatura de Construcción de personajes que imparte la profesora Laura Fernández. En esta asignatura crean, diseñan y perfilan todos esos personajes que van a poblar sus ficciones.

La sorpresa llegó con la entrega del primer trabajo. La variedad fue tal, la creatividad mostrada por todos y cada uno fue tan imprevista que la corrección de trabajos, a veces pesada, se convirtió en una tarea estimulante y, sobre todo, muy entretenida.

Otro hallazgo afortunado fue que la mayoría de trabajos cuentan historias que dejan entrever preocupaciones personales y reflexiones sobre la sociedad que vivimos. ¿De qué otra cosa podemos hablar los guionistas si no es del mundo que nos rodea? Uno de los objetivos más importantes de la escritura de guion es aportar nuestro punto de vista sobre la realidad que nos circunda y leyendo estos trabajos, uno se puede hacer una idea bastante aproximada de qué preocupa a nuestra sociedad.

El control de los algoritmos

Una de las ideas recurrentes que aparecen como inquietud es nuestro futuro: la constante presencia de pantallas, el control que el big data, los algoritmos y la robótica está empezando a tener en nuestras vidas o el mismo cambio climático son cuestiones que provocan mucha incertidumbre. Por eso mismo, varios de los proyectos son distopías futuristas. La creación de mundos futuros, la prospectiva de cómo será nuestra sociedad en un futuro no tan lejano es uno de los ejercicios más apasionantes que se pueden hacer. El problema es que este porvenir que nuestros alumnos dibujan no parece ser muy halagüeño.

Otra de las preocupaciones que podemos intuir tiene que ver con lo qué está ocurriendo en nuestras familias y en nuestras relaciones personales. Hay varias historias de corte realista que tratan sobre violencia de género, sobre la difícil relación entre padres e hijos o sobre los problemas de pareja. Hay proyectos que tratan problemáticas de la tercera edad y hay más de uno que se preocupa por nuestros entornos laborales y por la forma en la que el trabajo absorbe nuestras vidas.

Las cuestiones políticas como la corrupción, la búsqueda de la paz en países en conflicto, el pasado violento o el abandono de zonas rurales también está presente y aunque la dureza de estos pareciera que siempre aboca en el drama más desgarrado, hay quien incluso se atreve a aportar un punto de vista cómico.

Por supuesto, entre tantos problemas también hay cabida para miradas nostálgicas al pasado, para comedias románticas o para thrillers llenos de acción y de suspense psicológico.

Una mezcla atrevida de géneros

Este caleidoscopio genial de ideas proporciona una instantánea muy acertada de aquello que nos preocupa en el siglo XXI pero lo mejor de todo es que el acercamiento a estos temas no viene solo del drama realista. Hay una mezcla atrevida de géneros y aproximaciones: comedia, drama, thriller, realismo mágico, costumbrismo, época e incluso acción pura y dura.

Muchos de estos proyectos podrán seguir creciendo en el segundo cuatrimestre que ahora empieza. Los alumnos trabajarán sus proyectos de forma individual con guionistas de reconocido prestigio y trayectoria. También abordarán la escritura de un dossier de ventas profesional en su TFM. No solo pueden trabajar proyectos de ficción: el documental también tiene su lugar y aquellos que lo deseen pueden llevar a cabo el proyecto que han iniciado en la asignatura que aborda El nuevo documental y que imparte el profesor Manuel Gómez Segarra.

Pitching a final de curso

Una selección de estos trabajos, aquellos que hayan destacado por su calidad y por su potencial comercial, tendrá la opción de presentarse al pitching que se lleva a cabo a final de curso. Se trata de un pitching que emula aquellos que se llevan a cabo en citas y mercados internacionales y en el que, de forma presencial, los alumnos muestran sus proyectos audiovisuales ante un nutrido grupo de responsables de cadenas de televisión y productoras.

Como profesor de esta asignatura solo me queda decir que, con cada de una de estas historias he seguido aprendiendo sobre estructura, sobre personajes, sobre cómo plantear un relato o cómo encontrar la mejor manera de contarlo, pero sobre todo he aprendido que la emoción y la pasión es el mejor aliado para que una historia traspase y llegue al espectador.

Gracias alumnos y alumnas, porque siempre recordaremos lo que nos habéis enseñado.