Martes, 09 junio 2020

Cómo debe ser un asesor de comunicación política

Cuando miramos y escuchamos a un político nos asaltan muchas preguntas sobre su discurso o sus gestos. ¿Qué y quiénes están detrás? ¿Cómo es el trabajo que no se ve? En ese segundo plano se encuentra una de las figuras más relevantes en un gabinete político: el asesor de comunicación política.

Relevante e imprescindible, pero alejado de los focos y de las polémicas. Nos adentramos en la labor de un asesor político de la mano de Egoitz Gago Antón, profesor del Máster en Comunicación y Marketing Político de UNIR.

¿Cuál es el papel que juega el asesor?

Su figura ha evolucionado mucho en los últimos años. “Tradicionalmente, un asesor de comunicación se centraba en los aspectos relevantes a la hora de elaborar discursos, lanzar mensajes en medios audiovisuales o el lenguaje corporal. Sin embargo, hoy en día, los aspectos relacionados con la comunicación política han transcendido esos campos”, señala Egoitz.

Por eso, un buen asesor debe tener en cuenta todos los aspectos del mensaje que maneja un candidato. Solo así alcanzará el máximo impacto posible en su público objetivo. Si nos centramos en época de campañas, nunca debe olvidar que todos los aspectos del comportamiento del candidato se entienden dentro de la comunicación política. ¿La razón? Todo tiene un impacto potencial, desde la presencia tradicional en medios hasta el vestuario, los gestos, las redes sociales o lo que muestra de su día a día.

 

 

Como considera Egoitz Gago, en los procesos políticos actuales todo tiene que ver con el éxito o fracaso de un candidato. Por lo tanto, “un asesor no solo debe ser proactivo, generando un mensaje, sino también reactivo. Debe ser capaz de efectuar un control de daños y percibir las potencialidades o debilidades de una situación concreta”.

Las claves para hacer un buen trabajo

El rol de asesor es intenso, por eso, la formación es un pilar básico. Un asesor suele ser una persona con una gran experiencia y formación en el campo de la comunicación política, afirma Egoitz. “No es baladí, porque es el gestor del mensaje que da el candidato y debe tener en cuenta todos los elementos que están presentes en su comportamiento”.

No solo hablamos de gestionar y valorar, también debe ser capaz de transmitir con claridad los puntos que considera imprescindibles. Una cualidad muy importante del asesor es saber presentar los datos de forma clara, directa y concisa, así como ser rápido de acción y juicio.

Sin duda, una de las claves para realizar un buen trabajo es la conexión con el político. Es necesaria una comunicación fluida y que haya confianza. Si esto no existe, la labor del asesor no será la correcta. Porque sus consejos son determinantes para su trayectoria. Una asesoría errónea, un consejo dado a destiempo, puede tener un gran impacto en la carrera del político.

Una figura relevante y discreta

Al igual que su figura puede significar la llave del éxito, puede llevar también al fracaso, no hay fórmulas mágicas que sirvan en todo momento, remarca Egoitz Gago. Un asesor bien informado, de ideas claras y con confianza con el político puede tomar decisiones que no tengan el impacto esperado.

 

 

Pero más allá del éxito o el fracaso, lo que es imprescindible es que sea una figura que esté en un segundo plano. Este punto es primordial. “El mensaje lo debe lanzar el político, nunca el asesor. Si busca protagonismo público no es buen profesional”.

Centro de las críticas

Son múltiples las críticas que reciben los asesores. En procesos electorales los candidatos tienen poco que decir sobre su propia campaña, y muchos de ellos solamente repiten discursos escritos por otros. Esta situación provoca que se vea al asesor como una figura que desvirtúa las ideas y mensajes del político.

Sin embargo, es importante recalcar que un asesor no genera el mensaje, lo adecua al público objetivo. Por eso, la profesionalidad es un aspecto central. Aunque es normal que los asesores trabajen para políticos con los que comparten intereses e ideales, haciendo el trabajo más sencillo, señala Egoitz Gago.

Hoy en día, la labor de un asesor de comunicación política es primordial, y para desarrollar su trabajo de una forma correcta la formación es un factor determinante. Una base que le permita controlar todos los elementos que influyen en el éxito de un político. Las habilidades y competencias que se adquieren en un Máster en Comunicación y Marketing Político para lograr un perfil polivalente. Que proporcione los conocimientos necesarios y aporte un contenido práctico para adecuarse a lo que exige el mercado laboral.