Jueves, 10 enero 2019

Adaptaciones, remakes y biopics, los triunfadores en los Globos de Oro 

Los resultados de la 76 Edición de los Globos de Oro no dejan lugar a la duda: el proceso de narración fílmica vive una etapa de profunda reestructuración. Parte de esta metamorfosis implica una revisión de su propia creatividad, subyugada, como está ahora, a los designios de la literatura, de la actualidad y de los personajes extraordinarios. No es un comentario sujeto a la refutación, las cifras son palmarias: salvo la policíaca Destroyer (2018), dirigida por Karyn Kusama y protagonizada por Nicole Kidman, el resto de nominadas en las categorías principales no responden a ideas originales.

La unanimidad de los 93 miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood es abrumadora. La HFPA ha nominado (y consiguientemente premiado) a Mejor Dirección, Guion, Película, Actriz y Actor a cintas que pivotan en torno a tres ejes: las adaptaciones, los biopics y los remakes.

Si se debe a una crisis creativa, o bien a una lucrativa estrategia que apuesta por relatos con una importante repercusión social, es algo sujeto a una especulación de la que no participaremos. Lo único fehaciente es que el cine actual destaca por basar sus guiones en narraciones previas, esencialmente biopics, novelas, sucesos y artículos. Analicemos cada uno de los títulos para ilustrarlo.

Mejor guion

En esta categoría, la prevalencia del biopic resulta notorio. La película ganadora, Green Book, está escrita por Peter Farrelly, Brian Currie y Nick Vallelonga, quien es, ni más ni menos, que el hijo del personaje protagonista, “Tony Lip”, lo que la convierte en una biografía de primera magnitud.

Otro biopic es La favorita, de Yorgos Lanthimos, escrita por Deborah Davis y Tony McNamara. La cinta expone la historia de Ana de Gran Bretaña, la última monarca Estuardo, cuyas intrigas y conjuras marcarán su reinado.

Alfonso Cuarón nos brinda con su magnífica Roma otra biografía, esta vez narrada en primera persona, en la que hace repaso a algunos sucesos acontecidos en la colonia Roma durante su infancia.

Por su parte, Adam McKay escribe y dirige Vice, El vicio de poder, una suerte de biografía que remite a la Norteamérica del gobierno de George Bush Jr., y a los movimientos políticos que llevó al vicepresidente Dick Cheney a ser una de las personas más poderosas del mundo.

Las adaptaciones también encontraron cabida, no en vano, la nueva cinta de Barry Jenkins, El blues de Beale Street, se basa en la emocionante novela homónima de James Baldwin, que denuncia las injusticias raciales del Nueva York de los setenta.

Mejor película

En la categoría de Comedia o musical figuran adaptaciones y biografías en abundancia. Contrincante de la ganadora, Green Book, será Crazy Rich Asians, versión cinematográfica de Adele Lim y Peter Chiarelli de la novela homónima de Kevin Kwan. Junto a Vice y La favorita, aparecerá otra cinta influida por la literatura, El regreso de Mary Poppins, celebérrimo personaje de la autora P.L. Travers.

En la categoría de Película dramática, de nuevo más biopics y remakes como Ha nacido una estrella, cuarta adaptación de la historia de William A. Wellman y Robert Carson firmada por Bradley Cooper, Eric Roth y Will Fetters. Con ella estará Black Panther, basada en el personaje de Pantera Negra, de Marvel Comics; también Infiltrado en el KKKlan de Spike Lee, basada en Black Klansman de Ron Stallworth. Por fin, junto con El blues de Beale Street, estará el biopic ganador, Bohemian Rhapsody, basado libremente en la vida del líder de Queen.

Mejores director, actriz y actor

Junto con las nominadas en la categoría de dirección (Ha nacido una estrella, Roma, Green Book, BlacKkKlansman y El vicio del poder), existen otros títulos que, sin haber sido mencionados, responden a esta misma tendencia. Es el caso de La buena esposa, basada en la novela homónima de Meg Wolitzer, por el que Glenn Close ha conseguido su Globo de Oro a Mejor Actriz dramática. Melissa McCarthy, por su parte, ha sido nominada por Can You Ever Forgive Me?, un biopic dirigido por Marielle Heller basado en la historia homónima de Lee Israel. Rosamund Pike también ha sido nominada por A Private War, un drama biográfico de Matthew Heineman cimentado en un artículo de Marie Brenner en Vanity Fair.

El ganador a Mejor actor dramático ha sido Willem Dafoe por At Eternity’s Gate, otro biopic sobre los últimos años de vida de Vincent van Gogh, al igual que será también biografía Boy Erased, adaptación de Boy Erased: A Memoir de Garrard Conley, por la que Lucas Hedges fue nominado.

Resulta evidente que no se trata de una coincidencia ni de un hecho aislado, al contrario, las adaptaciones, los remakes y los biopics son una buena simiente para sostener el actual engranaje hollywoodiense.

Así las cosas, de querer escribir cine, quizá debería comenzarse por adaptar o publicar una novela, o bien tener una vida fascinante que contar. Si no es el caso, siempre queda el recurso de demostrar la propia competencia como guionista, recurriendo a ese maltraído distintivo que es la creatividad.