Lunes, 01 junio 2020

Así impactan las carreras STEAM en nuestro presente y futuro

“Las ciencias tienen cada vez más que dar a las humanidades, y viceversa”. Son palabras del CEO de Verizon, Hans Vestberg, quien destaca el valor de las carreras STEAM (siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) para impulsar el desarrollo económico y liderar los avances tecnológicos y sociales presentes y futuros.

Según datos del World Economic Forum, este año se generarán más de dos millones de puestos de trabajo en las carreras tecnológicas, y este sector seguirá creciendo hasta alcanzar los 7 millones en el año 2025. En un entorno cada vez más cambiante e incierto, las disciplinas STEAM tratan de dar respuesta a los grandes desafíos a los que se enfrenta la Humanidad, desde el cuidado de la salud, a la seguridad en la red o la vida en las grandes urbes.

También nos brindan oportunidades actuales, como la tecnología 5G, capaz de manejar hasta mil veces más volumen de datos que las redes actuales o la cuarta revolución industrial, llamada a revolucionar el mercado laboral.

Innovación práctica

¿Qué impacto tienen las disciplinas STEAM en nuestro día a día? Lo explica Elisa Martín, directora de Tecnología e Innovación de IBM España, una profesional con más de tres décadas de experiencia, que trabaja en proyectos innovadores donde la tecnología “es una herramienta a favor de la disrupción en nuestras vidas”.

Sistemas cognitivos, como Watson de IBM, contarán con un importante peso en los próximos años en ámbitos como la sanidad, la economía, la movilidad o gestión pública y privada. “Gracias a él, las empresas y organizaciones serán más capaces de analizar, comprender y utilizar los datos de que disponen y, en consecuencia, de tomar mejores decisiones”, expone Elisa Martín, en un artículo publicado en el blog de innovación Think España, de IBM.

 

 

En él, desgrana el impacto que los sistemas tendrán en grandes áreas en los próximos cinco años. En educación, “las aulas aprenderán de cada alumno a partir de sus modelos de comportamiento, sus calificaciones y sus resultados”, los comerciantes podrán crear experiencias físicas no trasladables a la red, lo que pondrá en valor la vuelta al comercio de cercanía. En el ámbito de la salud, será posible una medicina personalizada más eficaz en el tratamiento de enfermedades, mientras que, en las ciudades, “a través de los billones de eventos que ocurren en tiempo real, los sistemas podrán aprender y entender lo que necesitan las personas, qué les gusta, qué hacen, cómo se mueven”.

La innovación, “pragmática y tangible” es esencial en esta transformación digital con impacto en la sociedad. Los datos son el combustible de todas las tecnologías innovadoras (blockchain, IoT, realidad aumentada y virtual, inteligencia artificial)”, subraya Elisa Martín, licenciada en matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid.

 

El perfil del profesional STEAM

En este contexto de transformación social, los perfiles STEAM son más necesarios que nunca. La demanda de estos profesionales no ha dejado de crecer. Según datos de la patronal de empresas tecnológicas DigitalES, en España existen al menos 10.000 vacantes en el sector tecnológico por falta de cualificación y de experiencia en el entorno.

Profesiones relacionadas con el análisis de datos (Big Data), la seguridad informática, las matemáticas computacionales, la ingeniería informática o la inteligencia artificial, como los perfiles que ofrece UNIR, se vuelven imprescindibles de cara a un futuro próximo. Formarse en estas materias es apostar a caballo ganador y una manera de complementar otros estudios o capacidades personales que nos diferencien de otros candidatos a un puesto TIC.

 

 

“La formación académica es importante. Debes tener una formación que construya unas bases mínimas, sólidas, tecnológicas cercanas a las TIC”, indica la directora de Tecnología e Innovación de IBM España, quien recuerda que es necesario combinar estos conocimientos teóricos con competencias personales como “la creatividad, la resolución de problemas, la adaptabilidad al cambio, la flexibilidad y la inteligencia emocional”.

En definitiva, el reto último es saber cómo integrar el mundo físico, en el que nos movemos, con el entorno digital, en el que aún estamos aprendiendo a caminar. Eso sí, destaca Elisa Martín, “la creatividad colectiva va más allá de cinco ideas y es capaz de resolver problemas en menos tiempo del que somos capaces de imaginar”.