Martes, 18 junio 2019

Humo, gases, químicos… Cómo evitar que las sustancias peligrosas dañen la salud en el trabajo

Desde productos de limpieza nocivos a artículos de oficina tóxicos o venenosos, pasando por agentes carcinógenos que parecen ‘invisibles’, pero ‘conviven’ con nosotros… En los lugares de trabajo a veces nos exponemos (sin darnos cuenta) a sustancias peligrosas, ‘silenciosas’ y ‘escondidas’… o a la vista de todos.

Se trata de elementos sólidos, líquidos o gaseosos que pueden afectar a la seguridad o la salud de los trabajadores. La exposición se puede dar por inhalación, penetración cutánea o ingestión.

¿Sabías que el 17% de los trabajadores manipulan químicos durante una cuarta parte de su jornada laboral diaria? ¿Y que el 15% de los trabajadores de la UE respiran humos y gases diversos durante dos horas al día en sus puestos laborales? Así lo aseguran recientes informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Un solo trabajador puede estar en contacto con cientos de productos nocivos, incluidos químicos. Determinados factores de riesgo, incluso, pueden causar una serie de problemas muy importantes para la salud, de larga duración, y graves enfermedades. Obviamente atentan contra la seguridad del trabajador.

La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo se enfoca en esos riesgos. Ha lanzado su última campaña contra las sustancias peligrosas, en la que pone especial énfasis en la prevención.

Entre la variedad de consecuencias negativas que tienen para nuestra salud, las sustancias peligrosas pueden ocasionar los siguientes cuadros:

enfermedades respiratorias (asma, rinitis, asbestosis y silicosis son las más usuales)

daños a órganos internos, incluidos el cerebro y el sistema nervioso.

-irritaciones y enfermedades de la piel.

-cánceres laborales (la leucemia, el cáncer de pulmón, el mesotelioma o cáncer de la cavidad nasal son los más frecuentes).

-Además, su presencia puede poner a los trabajadores en situación de riesgo de incendio, explosión, intoxicación aguda y asfixia.

Agentes carcinógenos

Los agentes carcinógenos ocupan uno de los capítulos más destacados de la campaña preventiva de la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo.

Existe una hoja de ruta específica de la UE en materia preventiva, donde varias organizaciones ya se han comprometido a dar a conocer los riesgos de la exposición a carcinógenos e intercambiar buenas prácticas.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que 666.000 muertes son causadas cada año en el mundo por cáncer ocupacional. Esta cifra representa el doble que en los accidentes laborales. En la Unión Europea se producen 102.500 muertes cada año, veinte veces más que el número de accidentes laborales.

Por este motivo es tan importante y estratégica la campaña. La Agencia facilita a las empresas todo tipo de información práctica que les ayude a evaluar riesgos. El objetivo es ejecutar las medidas necesarias para reducirlos. También se dirige a grupos de trabajadores especialmente vulnerables, ya sea por su inexperiencia, desinformación o condiciones físicas.

La agricultura, el sector manufacturero y la construcción acaparan un importante número de casos, según la última encuesta europea de empresas sobre riesgos nuevos y emergentes (ESENER-2) de la UE. Pero no se trata solamente de ámbitos laborales específicos. Las sustancias peligrosas están presentes en la mayoría de empleos.

El 38% confirma la presencia de riesgos

Ningún sector se libra del riesgo de exposición a sustancias peligrosas. De hecho, el 38% de las empresas europeas confirman la presencia de sustancias químicas o biológicas potencialmente peligrosas en sus lugares de trabajo, según el citado documento. Por ello, es de vital importancia que los riesgos estén identificados y gestionados, según advierte la Agencia.

Como bien explica la campaña de la Agencia Europea, empresarios, directivos y trabajadores deben implicarse en la gestión eficaz de la seguridad y salud en el trabajo.

Estas recomendaciones guardan consonancia directa con las pautas que se indican en el Máster en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) online de UNIR. Los contenidos de la titulación preparan a los alumnos para afrontar con éxito los retos de la profesión de técnico superior en PRL.

Entre ellas, destaca una gestión eficaz de la seguridad y la salud en el trabajo. Como bien explica la campaña de la Agencia Europea, todas las personas (empresarios, directivos y trabajadores) deben implicarse en este objetivo.

¿Y cómo gestionar las sustancias peligrosas?

A través de cuatro pasos:

1-Concienciación: todas las personas de un lugar de trabajo deben conocer las sustancias peligrosas, los riesgos que plantean y cómo reducirlos o eliminarlos.

2-Evaluación de riesgos: los riesgos que presentan las sustancias peligrosas a menudo son complejos y se deben tener en cuenta muchos factores a la hora de identificarlos. Las evaluaciones de riesgos también deben mantenerse al día.

3-Legislación: establece las responsabilidades legales de los empresarios de proteger a los trabajadores de sustancias peligrosas.

4-Herramientas prácticas y directrices: ayudan a las empresas a gestionar sustancias peligrosas a nivel práctico.

Una cultura prevención beneficia a las empresas

El objetivo de la campaña es establecer una cultura de prevención, que resulta clave. A través de un fuerte liderazgo y compromiso con la seguridad y salud en el trabajo, los empresarios y directivos pueden crear un ambiente de trabajo que aliente a todos a tomarse en serio la seguridad y la salud, y cooperar para identificar y abordar los riesgos.

Todas las personas involucradas deben ser conscientes de los rasgos y comprometerse a gestionarlos o prevenirlos”.

La campaña insta a crear una cultura de prevención para prevenir con éxito la mala salud, las lesiones y las muertes causadas por sustancias peligrosas en los lugares de trabajo en toda Europa. “Todas las personas involucradas deben ser conscientes de los rasgos y comprometerse a gestionarlos o prevenirlos”, resalta la Agencia en su página.

Al invertir en seguridad y salud laboral, las empresas también se benefician de una mayor productividad y motivación entre los trabajadores. También, de una reducción de las bajas y los costos asociados con la mala salud del trabajador. Finalmente, de una menor rotación del personal. Todo esto, a su vez, hace que las empresas sean más competitivas y prósperas.