Jueves, 01 marzo 2018

"Google, Apple o Facebook nunca llegarán a ser un banco, sino dinamizadores de servicios financieros"

El sector de la banca no es ajeno al proceso de digitalización y disrupción tecnológica. Por ello, tanto las empresas como los clientes deben estar preparados para afrontarlos a través de un nexo de unión, que no es otro que los empleados. Para los nativos digitales es más sencillo, pero se convierte en un reto más complicado para los más adultos. “Es un tema de actitud positiva hacia el cambio. El empleado debe ver la digitalización como una oportunidad, no como una amenaza que le va a llevar por delante” asegura Adolfo Ramírez Morales, Consejero de Banco Santander Tecnología y Asesor senior en Transformación Integral. Ha sido el invitado de una Openclass organizada por Gonzalo Gómez Lardies, director del Experto Universitario de Banca Digital y Fintech de UNIR.

Bajo el título ‘Banca, Innovación y Transformación Digital: ¿Cómo adaptarnos a la disrupción digital?’, el citado experto analiza la situación actual de un sector que se encuentra en “un momento de cambios radicales”. En su opinión, en el futuro habrá “una banca más corporativa para las empresas y otra para minorista. Serán cada vez dos mundos más distintos” a la entidad financiera que ahora conocemos.

El papel de la disrupción en la banca: llegan Blockchain y 5G

El fuerte proceso de desarrollo tecnológico va a jugar un triple papel en el sector financiero a corto plazo. El primero será “la disrupción del mercado”, el segundo “permitirá a las empresas un cambio de modelo de negocio” y el tercero “facilitará la relación de las compañías con los clientes”.

Las nuevas tecnologías disruptoras serán Blockchain y 5G. La quinta generación de tecnología de telefonía móvil va a aportar una velocidad a las comunicación necesaria para todo lo que la banca pretende desarrollar”

En este sentido, Adolfo Ramírez distingue “las tres tecnologías facilitadoras de la disrupción, que son ‘Big Data’, ‘Cloud’ e Inteligencia Artificial”, de las dos que van a impulsar el siguiente cambio, que serán “el Blockchain y el 5G”. La quinta generación de tecnología de telefonía móvil va a aportar “una velocidad a las comunicación necesaria para todo lo que la banca pretende desarrollar”. Pero no podemos olvidarnos de “la ciberseguridad” que se hace necesaria “para que que estas tecnologías puedan desarrollarse”.

Tecnología 5G

Todas estas herramientas estarán a disposición de las entidades financieras. Pero estas deben saber utilizarlas para llevar a cabo lo que Adolfo Ramírez llama “innovación dual”. No solo será necesario “tener la mejor hipoteca, la mejor app y la mejor web para los clientes”, sino también “encontrar nuevas fuentes de ingresos y diversificar negocios”. Un ejemplo sería la gestión integral de inmuebles. El banco ofrecerá “una inmueble, le dará la hipoteca al cliente y después le ayudará con la reforma o a alquilarlo a otra persona. Eso es ir más allá de la habitual por una comisión al mes”, resume.

El talento digital de los profesionales

Pero todo lo anterior no podrá convertirse en realidad sin la capacidad humana de los empleados de las entidades financieras. En los próximos años existirán puestos de trabajo desconocidos hasta la fecha, que según Adolfo Ramírez, se diferenciarán en dos tipos: los que se destinarán a empleados que aún no forman parte de la empresa y otros menos concretos a lo que podrán acceder todos los profesionales de la organización”. 

“El empleado de la banca debe ver la digitalización como una oportunidad, no como una amenaza”

Sea un empleo novedoso o tradicional, la capacidad que sí deben poseer todos los trabajadores es “la empatía”. Para Adolfo Ramírez, es algo decisivo en una etapa de “fusión de generaciones entre los millennials y los adultos”. Los jóvenes tienen unos “conocimientos digitales” que la compañía debe fomentar para “facilitar la conexión entre todos. Es una combinación perfecta para la convivencia sana”, resume.

Tan importante es el papel de las empleados que el presupuesto para el plan de transformación “no puede destinarse solo a tecnología”. Las empresas deben “reservar dinero para formación del trabajador, evolución del entorno y cambio de organigramas”. Si el proyecto se desarrolla pensando también en los trabajadores tendrá  “resultados positivos e impacto con los clientes, empleados y eficiencia”.

Los nuevos competidores y el futuro de las oficinas

Los conocidos como Fintech y Telcobank son los nuevos competidores del mercado y “están acelerando la transformación del sector”. Para Adolfo Ramírez, deben ser “un incentivo para que las entidades financieras evolucionen más rápido”. Sin embargo, opina que Google, Apple, Facebook o Amazon “nunca llegarán a ser un banco tradicional, sino un dinamizador de plataformas de servicios financieros”.

 Google, Apple, Facebook o Amazon nunca llegarán a ser un banco tradicional, sino un dinamizador de plataformas de servicios financieros”.

Por el momento, “las transacciones de Fintech todavía son pequeñas” y el verdadero objetivo es lograr “un control ágil y riguroso para que se minimicen los fraudes”. Sin duda, esto puede servir a los bancos tradicionales como ejemplo para “entender cómo ser más eficiente gracias a la tecnología”.

Lo que tampoco está aún realmente definido es el futuro las oficinas físicas. Sí se sabe que su número continuarán disminuyendo, aunque el sector aún está a la espera de la reacción de los clientes. “Cuanto más se reduzca la asistencia a las mismas, más se acelerará el cierre de oficinas”, avanza Adolfo Ramírez.  Su papel será el de “transmitir una imagen de marca más potencia que la actual” y contará con “profesionales altamente cualificados para ayudar a los clientes a digitalizarse”.

Los alumnos del Experto Universitario en Banca Digital y Fintech de UNIR adquieren todas las competencias necesarias para ser competitivos en el sector bancario actual, que como hemos visto, está en inmerso en una cambio drástico.