Viernes, 22 marzo 2019

Desde sumarse a la ‘Hora del Planeta’ a estudiar SIG: cómo podemos ayudar a cuidar el Medio Ambiente

El sábado 30 de marzo, millones de personas en el mundo se adherirán a una iniciativa que cada vez gana más adeptos en los últimos años: la ‘Hora del Planeta’.

A las 20.30 horas de esa jornada muchos ciudadanos, instituciones y empresas apagarán las luces durante 60 minutos. Será una forma de demostrar –a nivel global- la preocupación por el cambio climático y la destrucción de la naturaleza.

Además de esta iniciativa, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) convoca también a realizar retos durante todo ese día en España, que incluye no consumir carne, plásticos y tampoco medios de transporte que generen emisiones de CO2, entre otras propuestas. (Puedes consultarlas aquí, en este enlace).

La campaña mundial del WWF, que comenzó en Sidney (Australia) en 2007, ya ha conseguido movilizar a más de 180 naciones. En nuestro país se han adherido 200 empresas en su última edición. Por citar solo algunas, destacan Coca-Cola, El Corte Inglés, Mapfre, Decathlon y EROSKI, que también se sumarán en esta ocasión.

Más allá de esta iniciativa, que tendrá lugar el día señalado, ¿realmente tomamos conciencia en pleno siglo XXI de que un consumo racional de la energía se torna urgente, durante todo el año? El 75% de la población europea vive en ciudades. Las urbes son responsables del 80% del uso de la energía y generan el 85% del PIB europeo, según datos de la Comisión Europea.

“Eso nos da idea de la importancia que tiene nuestra contribución como individuos para la mejora del medio ambiente”, asegura María Dolores Cima, profesora del Máster en Sistemas Integrados de Gestión (SIG) online de UNIR. Ella es, además, Coordinadora académica del Máster en Gestión Ambiental y Energética en las Organizaciones de esta Universidad.

Hace falta mayor concienciación

Respecto a la necesidad de concienciar a la población, cita una encuesta realizada por la empresa Tetra-Pack a 7.000 personas de 11 países del mundo, desarrollados y no desarrollados. “El estudio muestra que un 62% de los encuestados está dispuesto a adquirir productos más sostenibles con el medio ambiente”, asegura la profesora.

En el caso de España, refiere a un estudio reciente de Drews y Van den Bergh. La investigación muestra que el 59% de la sociedad está a favor de un crecimiento económico compatible con la sostenibilidad ambiental, un 16% detendría ese crecimiento para no causar impacto al medio ambiente, y sólo un 4 % estaría a favor de un crecimiento a toda costa.

Por todo ello, Cima considera que -si bien “existe una concienciación a nivel mundial de la existencia del cambio climático y de la necesidad de ponerle freno”- esto es “solo el inicio” de una misión muy ardua por delante.

Podemos contribuir al cuidado del Medio Ambiente desde la incorporación de cientos de hábitos cotidianos… “Como consumidores tenemos el poder de elegir los productos que queremos consumir. Podemos seleccionar aquellos que lleven etiquetas ecológicas, que los clasifican como más sostenibles frente a otros de su misma categoría”, ejemplifica la profesora.

También, enumera las siguientes opciones:

a) -Adquirir productos locales, que implican menores emisiones a la hora de la distribución.

b) -Gestionar adecuadamente los residuos urbanos. Según datos de Eurostat de 2018, en España sólo un 29,7 % de los residuos urbanos se reciclan. Esta cifra está lejos de las directrices de la UE. El objetivo es alcanzar el 55% de reciclaje de residuos urbanos para 2025, y un 65% para 2035.

Nueve de cada 10 prendas usadas pueden tener una segunda vida, bien a través del reciclaje o de la reutilización.

c) -Prestarle principal atención al residuo textil. Se estima que 9 de cada 10 prendas usadas pueden tener una segunda vida, bien a través del reciclaje o de la reutilización. La Fundación Humana recogió en 2016 17.983 toneladas de ropa, con lo cual se dejaron de emitir 56.988 toneladas de CO2 a la atmósfera, lo que equivale a la emisión de este gas por parte de 21.404 coches recorriendo 15.000 km o a lo que absorberían 425.285 árboles en un año. Estos datos son importantes y son acciones que como individuos está en nuestra mano realizar.

d) -Racionalizar el consumo de agua, tomando medidas que disminuyan su consumo. Por ejemplo, cerrar bien el grifo, evitar que gotee, controlar la cisterna del WC ante posibles fugas… Reducir el consumo de agua implica gastar menos energía para su extracción, transporte, tratamiento, calentamiento, etc.

Uno de los 24 países que más emiten CO2

Un aspecto crucial a tener en cuenta es que España se sitúa entre los 24 países del mundo que más emiten Dióxido de Carbono, derivado de la quema de combustibles fósiles. El cambio climático se produce por un aumento excesivo de los llamados Gases con Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera. Estos gases, como son el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, en proporciones, son muy preocupantes.

“Un informe de Füssel y colaboradores de 2017 publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), señala a España como uno de los puntos críticos del cambio climático”, advierte Dolores. Según ella, el cambio climático se combate desde dos estrategias fundamentales: “una estrategia de mitigación y otra de adaptación”.

Otro de los grandes problemas es la pérdida de biodiversidad. “Lo que le hacemos al medio ambiente nos lo hacemos a nosotros mismos. La vida es una cadena interrelacionada”, asegura la experta.

Al margen de las iniciativas saludables, como la Hora del Planeta, y de todas estas conductas cotidianas que debemos incorporar, la formación y capacitación adecuadas pueden ayudar al cuidado del Medio Ambiente, y a trasladar conocimientos en esa línea.

En el Máster SIG de UNIR se enseñan las herramientas para alcanzar el desarrollo sostenible en las organizaciones.

Estudiar el Máster SIG de UNIR, la Universidad en Internet, por ejemplo, aporta una base muy sólida. “Se enseñan las herramientas para alcanzar el desarrollo sostenible en las organizaciones. También, para que las empresas sean capaces de proteger el medio ambiente sin frenar su actividad económica, a la par de atender las necesidades de las partes interesadas”, afirma la profesora.

Esta formación sólida permitirá al alumno “conocer el contexto internacional, europeo y español a nivel legislativo y normativo, e implantar un Sistema de Gestión Ambiental. Se le enseñará al estudiante qué es el ecodiseño y cómo se puede aplicar, las ecoetiquetas, como evaluar los riesgos ambientales. Y todo ello con una metodología que permite una flexibilidad de estudio y que permite acciones sostenibles por parte del estudiante”, concluye Cima.