Miércoles, 22 noviembre 2017

Homenaje al dramaturgo Ignacio Amestoy: el teatro como escuela de formación

El Teatro del Museo de la Universidad de Navarra ha homenajeado el pasado día 16 al dramaturgo Ignacio Amestoy, director de UNIR Teatro, en un encuentro donde se ha repasado su trayectoria no solo en el universo teatral sino en el del periodismo, la docencia o la gestión cultural.

Una primera parte fue un diálogo con el autor, guiado por el profesor de la Universidad de Navarra y condiscípulo del autor en los años 60, Jesús Tanco, en el que participaron César Antonio Molina, ex ministro de Cultura; Juan Ignacio García Garzón, crítico teatral de ABC; e Ignacio Aranguren, el último Premio Príncipe de Viana de la Cultura y director y profesor de teatro.

César Antonio Molina destacó las múltiples facetas del dramaturgo, remontándose a los tiempos en que, como periodistas, compartieron proyectos culturales en la redacción de Diario 16. Experiencias que se repitieron en el Círculo de Bellas Artes, que Molina dirigió, en la gestión cultural, impulsando experiencias como “La noche de Max Estrella”, que este año ha llegado a su vigésima edición, o la “Lectura del Quijote”, y más tarde en diferentes ocasiones, hasta hoy.

García Garzón hizo hincapié en la faceta de dramaturgo de Amestoy, centrándose, entre su producción de más de treinta obras –donde el papel de la mujer es piedra angular-, en una de sus piezas de teatro documento, no exenta de polémica, Dionisio Ridruejo. Una pasión española. Al tiempo de la charla se exhibió un vídeo en el que Ernesto Arias, el actor protagonista del montaje estrenado recientemente por el Centro Dramático Nacional, mostró el perfil del autor con el que había trabajado.

Ignacio Aranguren, premiado con el Príncipe de Viana por su labor durante 40 años enseñando teatro en el Instituto Navarro Villoslada de Pamplona, algunos de cuyos alumnos, como el autor Alfredo Sanzol, ha estudiado en la Real Escuela Superior de Arte Dramático con Amestoy, glosó el impacto que recibió teniendo él veinte años al asistir al estreno de una versión teatral de 1984, de Orwell, por el Grupo de Teatro de la Universidad de Navarra. Este montaje, de 1973, estaba dramatizado y dirigido por Amestoy, estudiante entonces, y luego profesor de la Universidad.

Ignacio Amestoy cerró este primer apartado del encuentro defendiendo el teatro como escuela de formación tanto en la Enseñanza Secundaria como en la Universidad. Afirmando, a continuación, que el teatro debe ser siempre espejo para la sociedad de la sociedad misma, de sus defectos y virtudes, gracias siempre a la autoría teatral por el camino de la verdad en libertad, sin censuras ni autocensuras, buscando la belleza en la obra bien hecha, y también la bondad, que es a la postre solidaridad.

“El teatro debe ser siempre espejo para la sociedad de la sociedad misma, de sus defectos y virtudes”. (Ignacio Amestoy)

En la segunda parte del acto, en un montaje de su responsable artística, directora de teatro y profesora de la Universidad Rey Juan Carlos, Liuba Cid, se hizo una lectura dramatizada de tres de las obras más significativas del autor bilbaíno en relación con la problemática de su País Vasco: Ederra, con la que consiguió uno de sus dos premios Lope de Vega, en 1982; La última cena, el encuentro, ya en la última década de este siglo, de un padre constitucionalista y su hijo terrorista, y su abrazo, y Betizu. El toro rojo, una obra trasunto de la peripecia casi mítica del actor de la película Tasio, Patxi Bisquert, desde su niñez hasta su activismo  político y su desengaño final.

Cuatro actores, Josean Bengoetxea, Carmen Barrantes, Aitor Merino y Laura Gómez-Lacueva dieron vida a los personajes de estas obras. Para, al final del encuentro, acompañar a Amestoy en su reflexión final sobre las piezas representadas, que representan dentro de la decena de obras dedicadas a su tierra, una reflexión sobre la violencia vivida allí desde los años 60.

 

 

 

Encuentro con Ignacio Amestoy.PDF