Viernes, 29 junio 2018

Claves fundamentales para hacer un buen pitching audiovisual

El termino pitching es cada vez más oído en el entorno audiovisual. Nosotros mismos lo hemos mencionado en este blog en numerosas ocasiones, pero ¿en qué consiste?, ¿por qué es tan importante en la industria?

Pitching es el gerundio del verbo en inglés to pitch, que quiere decir lanzar. En el caso del guion se relaciona con vender una idea. Estamos hablando de la venta de proyectos de series, de largometrajes, de documentales, o de programas de televisión.

Un pitching puede darse en una reunión individual, pero el formato más habitual consiste en una presentación pública ante posibles inversores, productores y cadenas. Este tipo de eventos es cada vez más común en festivales y mercados audiovisuales.

Recientemente se ha celebrado en España Conecta Fiction, un mercado que busca fomentar las coproducciones audiovisuales entre Europa y América. Durante los días que ha durado este mercado, ha habido numerosos actos de pitching.

La dinámica suele consistir en una presentación del proyecto que dura alrededor de diez minutos. Tras esto, llega un turno de preguntas por parte del público asistente.

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Hasta ahora, las personas que se encargaban de vender las ideas en este formato solían ser los productores y directores del proyecto, pero de un tiempo a esta parte, cada vez hay más guionistas que se encargan de hacerlo.

Para el Máster en Guion online de UNIR es un objetivo muy importante que el alumnado aprenda a hacer un pitch de forma correcta y exitosa. Es uno de los contenidos que más se estudian y practican a lo largo de la formación. Tanto es así, que la defensa del TFM se plantea como si fuese un pitch real.

Además de esto, el Máster de guion organizó un pitching real a comienzos de este curso. En esa ocasión, una selección de alumnos de las primeras promociones del máster presentó sus proyectos ante un nutrido grupo de representantes de productoras. El próximo curso se abrirá con un nuevo encuentro de este tipo, en el que otra selección de alumnos tendrá la oportunidad de mostrar sus trabajos para su posible producción.

Pero, ¿cómo se debe plantear un pitching?, ¿qué elementos son los más importantes para que tenga éxito?

Lo más importante: poseer una buena historia entre manos.

Lo primero que hay que tener para captar la atención en un pitching es un concepto que destaque, una idea con verdadero potencial. Esto es lo más importante: poseer una buena historia entre manos. Para evaluar si es así, podemos hacernos una serie de preguntas.

-¿Es mi idea diferente, única?, ¿sobresale del resto?, ¿aporta una novedad?

-¿Es simple en su planteamiento?, ¿se puede entender fácilmente, aunque sea compleja en su desarrollo?

-¿Es reconocible? ¿llega de forma directa al target propuesto?

-¿Es emocionante? ¿provoca que el espectador se implique?

El poder de las historias

Cuando una historia conecta emocionalmente con la audiencia, se produce un milagro. Se consigue dejar una huella indeleble que perdura. Esto es algo que la publicidad ha descubierto y que, cada vez se usa más con técnicas como el storytelling.

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En un pitching, es importante trasladar una historia. Puede ser el propio proyecto de serie o de largometraje en sí. También se puede contar cómo se llegó a crear la idea o se puede trasladar una experiencia personal relacionada con lo que estamos vendiendo. La cuestión es llegar a quienes nos escuchan y nadie como un guionista para hacerlo.

No solo vendes una idea

Es importante saber que no solo ofrecemos un proyecto, también nos estamos vendiendo a nosotros mismos. Puede que la idea que presentemos no seduzca lo suficiente, pero en cada ocasión que nos mostramos ante la industria, estamos haciendo una especie de entrevista de trabajo.

Quizá no consigamos vender lo que tenemos entre manos, pero si se ha dejado una huella en la presentación, puede que en el futuro nazcan posibilidades de colaboración con otros proyectos.

Recursos a utilizar

Lo más habitual es acompañar un pitching con una presentación de diapositivas. Éstas se pueden crear con multitud de programas como Power Point, Google Slides o Prezi. Hay muchos recursos en la red.

Lo más importante es que lo visual prime sobre el texto. Si en las diapositivas hay demasiado escrito, corremos el peligro de que la audiencia pierda el interés en lo que decimos porque le atrape la lectura. La presentación de diapositivas puede ser un gran apoyo, pero debe quedar en segundo plano.

Otro recurso que cada vez se utiliza más, es un teaser/tráiler del proyecto. Se pueden haber rodado imágenes expresas para ello o se pueden tomar imágenes de otras producciones.

El último ingrediente…

Se puede tener una buena idea, se pueden haber generado buenos recursos de apoyo, pero hay dos elementos sin los cuales es imposible triunfar.

Si quien vende la idea no cree en ella, no aporta ilusión y ganas, es imposible que transmita nada.

El primero de ellos es la preparación y el ensayo. No se puede ir a un evento de este tipo sin haber ensayado hasta la saciedad, sin saber perfectamente lo que se quiere decir y cómo. Estos ensayos, además, es conveniente hacerlos delante de personas que nos puedan aportar una opinión crítica.

Pero el segundo y más importante de los ingredientes, es la pasión. Si quien vende la idea no cree en ella, no aporta ilusión y ganas, es imposible que transmita nada. Esta es la clave: cree en tu idea, y transmítela con fuerza y entusiasmo; con humor si es comedia o con carga si es un drama.

No se puede planificar el éxito, depende de demasiados factores subjetivos, pero sin los ingredientes de partida que hemos apuntado aquí, es imposible llegar a la meta