Solicita información

La fuga en el romanticismo: el giro impuesto por Mendelssohn

Tras el período clasicista, muchos compositores recuperaron elementos del discurso del estilo anterior, el barroco, entre los que se encontraba la fuga, elevada, ya por entonces, a una forma atemporal.

Los compositores románticos, ávidos de originalidad, no continuaron el modelo de mezcla entre fuga y sonata cultivado por Beethoven –cuya figura les abrumaba, en muchos casos, en un sentido vital y artístico–, sino que optaron por retroceder hasta los modelos barrocos, que empezaron a recuperarse desde 1829, sobre todo, los de la música de Bach, cuyas obras comenzaron a interpretarse y editarse de nuevo, fundamentalmente gracias a la labor de Mendelssohn. La obra de Bach tuvo una acogida unánime por parte de todos los grandes compositores románticos, desde Mendelssohn hasta Liszt, pasando por Schumann y el mismo Chopin –el menos beethoveniano de todos–.

Por tanto, durante el Romanticismo volvieron a escribirse fugas como obras independientes, fuera de los movimientos de la sonata, según los modelos de procedentes de la obra de Bach y, principalmente, a partir de los dos volúmenes del Clave Bien Temperado y las obras para órgano.

figura 1 romanticismoFigura 1: F. Mendelssohn, Fuga n º 1 Op. 35

figura 2 romanticismoFigura 2: R. Schumann, Fuguetta n º 1 Op. 126

Incluso, la fuga se incluyó dentro de las miniaturas que tanto gustaban a los románticos, que trataron de huir, muchas veces, de la tradicional gran sonata clásica en favor de la pequeña forma, como en el caso del siguiente fragmento de Chopin, donde podemos observar la combinación entre la textura contrapuntística de la fuga y la textura homofónica de una danza popular polaca, la mazurka, con su tradicional esquema de melodía acompañada:

figura 3 fuga romanticismoFigura 3: F. Chopin, Mazurka Op. 50 n º 3

Desde el ejemplo de la música contrapuntística de Bach, la música romántica, en general, quiso romper la textura clasicista predominante –la melodía acompañada– con diversas texturas de superposición de voces y de planos sonoros, en un gran cambio textural a base de la acumulación de melodías y acompañamientos simultáneos en el tiempo. El piano fue el principal vehículo de expresión de estas texturas, perfectamente adecuado a los requerimientos del nuevo estilo, que propició, de esta forma, el desarrollo de la técnica del instrumento.

Bibliografía básica

GAULDIN, R., (2009): La práctica armónica en la música tonal, Madrid, Akal.

MOTTE, D., (1998): Armonía, Cornellà de Llobregat, Idea Books.

RIEMANN, H., (1913): Armonía y modulación, Barcelona, Labor.

RIEMANN, H., (1928): Fraseo musical, Barcelona, Labor.

ROSEN, C., (1986): El estilo clásico, Haydn, Mozart y Beethoven, Madrid, Alianza.

ROSEN, C., (1987): Formas de sonata, Barcelona, Labor.

SCHOENBERG, A., (1974): Tratado de Armonía, Barcelona, Labor.

Títulos que te pueden interesar

Noticias relacionadas

Recursos literarios; libros antiguos

Definición de recursos literarios y sus usos

Los recursos literarios permiten aportar énfasis y belleza a un texto, más allá del uso convencional del lenguaje, recurriendo a la fonética, la sintaxis o la semántica. Si escribes, debes conocerlos.

Tipos de narrador y sus características

Tipos de narrador y sus características

El narrador es imprescindible en la evolución de la trama, inclinarse por un tipo u otro le otorgará un carácter distinto a la obra, por lo que es fundamental conocer sus particularidades.

Docencia 100% online

Nuestra metodología te permite estudiar sin desplazarte mediante un modelo de aprendizaje personalizado

Clases en directo

Nuestros profesores imparten 1600 horas de clases online a la semana. Puedes asistir en directo o verlas en otro momento.

Tutor personal

En UNIR nunca estarás solo. Un tutor personal realizará un seguimiento individualizado y te ayudará en todo lo que necesites.

La recompensa al esfuerzo

Nuestra vida académica y social

Acompañamiento personalizado