Lunes, 11 junio 2018

La importancia de sumar una especialización a tu MBA en la era de la ‘Gig economy’

El 85% de las ofertas de empleo que se publican en España están dirigidas a personas que tienen entre 25 y 44 años; a pesar de ello, esta franja de edad aporta al desempleo el 50% de los parados totales. Es decir, la demanda es mucho mayor que la oferta y la competencia entre estas edades es la más dura en todo el mercado laboral.

Para ser competitivo es importante la formación académica, la experiencia y las ‘soft skills’. Estas son las tres variables que más valoran los departamentos de RRHH de las empresas a la hora de contratar a los empleados. Es la edad propicia para tomar decisiones que marcarán el futuro de la vida laboral.

Una de las posibilidades formativas es realizar un MBA para ascender dentro de la empresa  y acceder a puestos de responsabilidad, con el consiguiente aumento de sueldo, o cambiar de sector para abrir nuevas puertas laborales, aunque muchos jefes o mandos intermedios no se atreven por falta de experiencia en departamentos diferentes al que han trabajado en los últimos años. Esta carencia se puede suplir con los conocimientos que aporta la formación académica especializada.

‘Gig economy’

Las empresas publican cada vez más ofertas de empleo vinculadas a contratos por proyectos específicos y con una duración determinada. Esto se conoce como la ‘gig economy’ y ya empieza a desarrollarse en EEUU. Una ‘machine learning’ hace una valoración de los candidatos basándose en los estudios, las habilidades, los intereses, la experiencia y la calificación que han obtenido de contratos anteriores. Así asigna al mejor empleado para una determina oferta.

 Una ‘machine learning’ hace una valoración de los candidatos basándose en los estudios, las habilidades, los intereses, la experiencia y la calificación que han obtenido de contratos anteriores”

Esto quiere decir que cuanto mayor sea el grado de especialización para un área determinada, más probable será encontrar trabajo mejor remunerado.  Un jefe no debe hablar igual ante un ingeniero que ante su equipo de Recursos Humanos. Y debe cambiar el ‘chip’ si viene de dirigir una empresa tradicional y quiere dar el salto a la dirección en entornos tecnológicos. Por ello, es importante realizar alguna especialidad sumada a un MBA.

1- Si el mando intermedio o superior pretende dirigir equipos de trabajo de manera efectiva, la especialidad en Dirección de Proyectos le permite obtener unas competencias específicas para ello.

2- La especialidad en Recursos Humanos aporta al directivo una visión diferencial para atraer los mejores talentos y garantizarles un desarrollo profesional continuo dentro de la empresa.

RRHH

3- El mando intermedio o superior que quiera encaminarse hacia la creación de la estrategia digital de empresas 2.0, encajaría en la especialidad de Marketing Digital. El uso de las nuevas tecnologías es clave para mejorar la reputación de la empresa. Es uno de los perfiles profesionales más demandados en el mercado laboral.

4- Por último, si el directivo quiere orientar su carrera hacia el uso eficiente de los recursos y los mercados globales, el conocimiento de las Finanzas Corporativas Internacionales le permitirán hacer crecer el valor de la empresa.

Estas especialidades, a las que tienen acceso egresados de diferentes ramas, como la sanidad, la educación, la comunicación o la jurídica, aportan las habilidades necesarias para encontrar empleo en un área específica, ya que el enfoque formativo es muy práctico.

El estudiante se dotará de un perfil más especializado en un determinado sector, con la ventaja competitiva que eso supone al posicionarse frente a otros candidatos a una oferta de trabajo, además, de tener una visión global de la gestión empresarial para tomar decisiones eficientes en todas las áreas estratégicas del negocio gracias al MBA.