Martes, 04 septiembre 2018

El enemigo del líder es la perfección: buscarla a toda costa puede arruinar tu vida y tu empresa


Dirigir Hoy


“Hubo una época en la que trabajé demasiadas horas, hasta 16 al día. Tenía tiempo libre, pero acabé dedicándolo al trabajo. Y lejos de mejorar, empeoré. No era capaz de desconectar, nunca estaba fresco”. Estas palabras de Jaime de Jaraíz, presidente de LG España y profesor del PDD y del EMBA de UNIR, son un ejemplo de que buscar la perfección profesional puede llegar a convertirse en algo perjudicial.

El papel del líder en una empresa 2.0, inmersa en la transformación digital, es determinante e indispensable. Pero hacer todas las horas de trabajo posibles o supervisar las tareas de los empleados hasta el último detalle para que todo salga perfecto, no es la mejor fórmula para liderar.

Entre los consejos que años después da en UNIR Revista el propio Jaime de Jaraíz, recientemente nombrado como Ejecutivo del Año 2017, destacan dos: “Escuchar a las bases” y “utilizar el sentido común para tomar decisiones urgentes”. Dos preceptos que, a priori, no se alinean con la idea de perfección, pero que le han llevado a liderar mejor de una forma más sencilla.

La depresión está ligada a la perfección

Un reciente estudio publicado en la revista especializada ‘Psychologycal Bulletin’, demuestra que el número récord de personas en todo el mundo que sufren depresión o ansiedad está ligado al crecimiento de personas perfeccionistas. Se crean unas metas tan poco realistas, académica y profesionalmente, que deciden autocastigarse psicológicamente cuando no los alcanzan.

El número récord de personas en todo el mundo que sufren depresión o ansiedad está ligado al crecimiento de personas perfeccionistas”

Los autores de esta investigación, replicada en la Harvard Business Review, son Thomas Curran y Andrew P. Hill. Destacan que las generaciones actuales “son más exigentes consigo mismas, perciben que los demás son más exigentes con ellos y ellos mismos también lo son con los demás”.

shutterstock_1043572261

El perfeccionismo que más crece es el “prescrito socialmente”, el que tiene que ver con el modo en el que crees que te ven los demás, y es el que más problemas de salud mental generan hasta convertirse en el “escenario perfecto” para el desarrollo de enfermedades mentales graves en los jóvenes.

¿En qué momento el perfeccionismo se convierte en perjudicial?

Cuando el directivo o mando intermedio de una empresa solo trabaja pensando en “evitar el fracaso”, la búsqueda del perfeccionismo se convierte en perjudicial. El líder ve cada oportunidad de crecimiento de la empresa o desarrollo profesional como “una posibilidad de fracasar”. Esto le genera “miedos”, porque pueden quedar revelados sus puntos débiles profesionales. Esto desarrolla aún más el estrés.

Cuando el líder ve cada oportunidad de crecimiento de la empresa o desarrollo profesional como una posibilidad de fracasar, el perfeccionismo se convierte en perjudicial”

“La perfección es imposible. Aquellos que se preocupan por ser perfectos, están destinados, inevitablemente, al fracaso y a la turbulencia psicológica”, afirman los autores de la investigación. La opción en ese momento es recalibrar las metas y olvidar el estrés. Ver los “acontecimientos estresantes” como “oportunidades para desarrollarse”.

Siempre atrasan las tareas difíciles

Otro de los puntos en común de los líderes que buscan el perfeccionismo es la “tendencia a posponer las tareas difíciles”, porque igualmente conllevan un “alto riesgo de fallar”. Prefieren retrasar los plazos para alargar el máximo un posible fracaso.

 Los líderes que buscan el perfeccionismo tiene tendencia a posponer las tareas difíciles, porque igualmente conllevan un alto riesgo de fallar”

Esta parálisis va acompañada de “desvelos que dañan la salud psicológica”. No retrasan los plazos de forma voluntaria, sino que necesitan que alguien les dé un empuje para dar los primeros pasos. Iniciar el camino de una tarea siempre es lo más complicado, y a los perfeccionistas se les hace cuesta arriba, según diferentes investigaciones.

El perfeccionismo, que se basa en la “meticulosidad, el trabajo arduo y la dedicación”, está en aumento y los problemas asociados, también. Pero el líder perfeccionista nunca encontrará la perfección y se perjudicará a sí mismo hasta que se dé cuenta de ello.