Select Page

Más allá del ‘Blue Monday’: cómo evitar la desmotivación laboral de tu equipo

Por David Ortega Ibáñez | Director del Máster en RRHH en UNIR 22-01-20

Según la fórmula matemática de Cliff Arnal, el próximo lunes (20 de enero) será el ‘Día más triste del año’. Al margen de quienes creen o no en esta cuestión, una clave en el trabajo es combatir el llamado Burnout o ‘Síndrome del Quemado’.

¿Sabes qué es esto?

1/8C+(D-d) 3/8xTI MxNA

¿Qué piensas si te digo que es la fórmula matemática desarrollada por Cliff Arnal, investigador de la Universidad de Cardiff (Reino Unido) en 2005 para determinar cuál era el día mas triste de todo el año, el llamado ‘Blue Monday’ (‘Lunes Triste‘, en castellano)?

En esta fórmula ‘C’ se corresponde con el clima, ‘D’ son las deudas que nos han dejado las Navidades, ‘d’ es el dinero cobrado en el mes de enero y ‘T’ el tiempo transcurrido desde el final de la Navidad. Por otro lado, ‘I’ es el tiempo transcurrido desde la última vez que se intentó eliminar un mal hábito o cumplir un propósito de Año Nuevo (dejar de fumar, ir al gimnasio, perder peso), ‘M’ son los niveles de motivación del individuo y ‘NA’ la necesidad de actuar para cambiar algún aspecto de nuestra vida.

En efecto, no son pocos quienes creen que el próximo lunes, 20 de enero, será el día más triste de 2020. Pero muchos expertos suelen desacreditar la teoría de Cliff Arnal y afirman que esa jornada no tiene porqué ser distinta que cualquier otra. Muchos dicen que lo que se produce es una sugestión por parte de la población.

No son pocos quienes creen que el próximo lunes, 20 de enero, será el día más triste de 2020.

¿Sabes qué es lo que pienso yo? Podría decirte que me parece una soberana tontería o algo parecido, o que el “Blue Monday” me importa más bien poco. Incluso, si fuera cierto, podría proclamar mi derecho a sentirme nostálgico, pasar un día melancólico, poder reflexionar sobre la vida y mi existencia o que es un buen momento para trabajar mi propia resiliencia.

¿Mal clima y vuelta a la rutina?

Parece probable, e incluso natural, que el mal clima, la vuelta a la rutina después de las fiestas navideñas o los gastos extra que estas han traído puedan provocar cambios anímicos, pero nada indica que todos estos elementos se concentren en un solo día miserable.

Más que el Lunes Triste, me preocupa que este sea la punta de un iceberg que esconde una terrible realidad, como es la falta de motivación laboral, la pérdida de valores y objetivos, la decepción y el sentimiento de haber perdido la ilusión por el trabajo. Técnicamente lo que los especialistas en salud laboral han llamado ‘Burnout’ o ‘Síndrome del Quemado‘.

Los especialistas suelen llamar Burnout o Síndrome del Quemado al sentimiento de haber perdido la motivación laboral Clic para tuitear

Hay una imagen que nos ayuda a comprender con claridad qué es eso del Burnout. Cuando los técnicos de la NASA lanzan un cohete al espacio, éste en su despegue lleva unos depósitos auxiliares con el suficiente combustible para ayudarle a salir de la atmósfera terrestre y luchar contra la gravedad. Cuando estos depósitos han cumplido su objetivo y se ha consumido todo el combustible, uno de los técnicos sentencia: ¡Burnout (depósitos quemados)! ¡depósitos fuera! y la nave se desprende de un lastre ya innecesario.

El Burnout o Síndrome del Quemado es cada vez más frecuente entre los trabajadores.

Exactamente eso es el Burnout o Síndrome del Quemado. Una situación donde una persona que inició su trayectoria con toda la fuerza, energía y pasión (con el depósito lleno), agota todas sus reservas y se enfrenta a una situación personal (física, psicológica, emocional, laboral, etc.) de la cual va a ser muy difícil salir. Y como directivo, si uno de mis empleados lo sufre, va a ser muy complicado de afrontar, porque gastó toda su reserva de energía. Algunos dichos de la cultura popular lo reflejan con cierta nitidez: “Más quemado que la pila de un indio”, o “Más quemado que el telefonillo del Coloso en llamas”. También: “Más quemado que el palo de un churrero”.

Pregúntate:

  • ¿Me siento agotado emocionalmente y siento una disminución y pérdida de la energía y fatiga?
  • ¿Siento que he desarrollado actitudes negativas, de insensibilidad y respuestas frías e impersonales hacia las personas? (despersonalización).
  • ¿Siento que he perdido la autoestima y tengo tendencia a evaluar mi propio trabajo de forma negativa?
  • ¿Siento que estoy perdiendo de forma progresiva el idealismo y los motivos?

Si tus respuestas son afirmativas, entonces tienes un grave problema, que tendrán consecuencias psicosomáticas, emocionales y conductuales.

¿Qué podemos hacer entonces?

La prevención del Síndrome del Quemado es bastante importante y decisiva. Se le puede hacer frente más fácilmente en las fases iniciales que cuando ya está establecido en una persona. Algunas sugerencias para la prevención:

  • Muchas veces son los demás los que se dan cuenta de los cambios y actitudes de una persona estresada, y con poca motivación laboral. Los que nos rodean son los que nos pueden verificar el diagnóstico precoz del Burnout y, por lo tanto, los compañeros y/o el propio jefe, deben de ser conscientes de lo que representan.
  • El reconocimiento de nuestros sentimientos es un paso importante para enfrentarnos a ellos. Admite que te sientes desbordado y aprende a pedir ayuda (muchas veces no podemos hacer las cosas solos).
Analizar las propias reacciones y reflexionar sobre el porqué de ellas es importante Clic para tuitear
  • Conócete a ti mismo. Analizar las propias reacciones y reflexionar sobre el porqué de ellas es importante. El autoanálisis debe ser constructivo, aprender de nuestros errores no significa una autocondena, sino un paso hacia el crecimiento personal. Es esencial acentuar nuestros aspectos positivos, pensar de vez en cuando en nuestros éxitos y gratificaciones personales que obtenemos con nuestro trabajo, puede contrapesar las frustraciones y fracasos.

Qué podemos hacer para que no nos afecte el Blue Monday.

  • Mantén un sentido de la perspectiva. Si hemos vivido esta situación anteriormente y hemos sobrevivido, esta vez también.
  • Haz una lista mental de tareas y colocarlas en orden de prioridad, teniendo en cuenta las más urgentes.
  • Planifica con anticipación.
  • Comprueba tus recursos para utilizarlos con eficacia.
  • Establece objetivos realistas.
  • Mantén unas expectativas realistas de las relaciones que tienes con los demás. No hay nadie perfecto, incluyéndose uno mismo. Siempre hay riesgo de conflictos, hay que aceptar las faltas de las otras personas y hay que ser más amable con uno mismo.

Aprende a decir ‘No’

  • Practica la asertividad y aprende a decir NO. Esta es una de las cosas más difíciles, ya que todo el mundo espera mucho de nosotros e intentamos satisfacer las expectativas de todos ellos. Decir ‘no’ con educación y con una buena razón, no tiene que hacernos sentirnos culpables, ni hará que los demás se alejen de nosotros.
  • Haz pausas y descansa de forma regular. Todo el mundo tiene un límite para la cantidad de estrés que puede tolerar y no por eso nos tenemos que sentir culpables.
  • Sal de la rutina. Hacer las cosas de manera diferente proporciona una mayor libertad personal y autonomía.
  • Continúa con tu formación.
  • Toma las cosas con más distancia.
  • Establece una rutina de descompresión entre la actividad laboral y la vuelta a casa.

Los compañeros y amigos, incluso nuestros jefes, nos pueden ayudar a disminuir la tensión emocional y orientarnos a afrontar la situación desde otra perspectiva más eficaz. ¿Cómo podemos ayudar a los compañeros que están en esta situación?:

  • Estableciendo una relación de apoyo.
  • Emocionalmente, escuchando a nuestro colaborador, compañero o amigo, poniéndonos en el mismo nivel. Esto puede ayudarle a expresar los sentimientos y preocupaciones y a ver la situación desde otra perspectiva,
  • Físicamente, sustituyéndolo en la realización de algunos trabajos.
  • Aceptando lo que tiene que decir sin emitir juicios de valor, que exprese sus frustraciones y sentimientos, y dejando que la aptitud optimista salga por si sola.

Es posible que para ti el Blue Monday sea solo eso, un día triste, como cualquier otro día triste, y que dormir más, buscar nuevos hobbies, empezar un libro, disfrutar de una buena comida, hacer deporte o pasar el día con amigos y familiares sea suficiente para demostrar al calendario que no puede vencer al buen humor.

Pero si realmente tu ‘lunes triste’ es la realidad de tu día a día, entonces ponte en alerta. Seguro que alguno de los consejos que hemos visto te pueden ayudar.

Potencia tu carrera profesional con una visión estratégica de negocio. ¿Estás preparado? 

 

¿Qué formación necesito para mejorar en mi carrera profesional?

Descúbrelo

Contacta con nosotros

Contacto