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Unión Fenosa, Wayra o Cemex son algunos de los casos de éxito del intraemprendimiento en la empresa

Por Carles M. Canals | Management Content Specialist 09-01-2019

¿Cómo crear un nuevo negocio dentro de una empresa? Te explicamos cómo el intraemprendimiento te ayuda idear y desarrollar un proyecto que mejora la eficiencia interna de tu compañía.

Wayra

El intraemprendimiento consiste en crear un nuevo negocio dentro de una empresa, paralelo a la actividad que ya realiza. Se trata desarrollar un proyecto que mejora la eficiencia interna o que aumenta las ventas.

Un ejemplo de intraemprendimiento puede ser encontrar nuevas aplicaciones a un producto existente. O también para un servicio que ya se presta. Se puede vender en territorios inexplorados hasta la fecha, desarrollar un nuevo producto o servicio, descubrir un modo de atender mejor al cliente, conseguir aumentos de productividad… El intraemprendimiento ayuda a sacar mayor rendimiento al feed-back que proporciona el contacto físico u online con clientes reales. Además, permite aplicar a nuevos ámbitos una tecnología que ya se está usando. Otras áreas con gran potencial de exploración son:

  • Responsabilidad social
  • Relaciones con el entorno en que está instalada la fábrica
  • Medioambiente
  • Ahorro energético

Compañías de dimensión mediana o grande

En las empresas basadas en tecnologías de la información, como las del mundo digital, el emprendimiento interno es casi imprescindible: hay que estar renovándose continuamente para adaptarse a los avances técnicos y a los movimientos de la competencia. En las empresas tradicionales, salvo excepciones, sólo es posible ejercitar el intraemprendimiento si su dimensión es mediana o grande. En las de menor tamaño, la gente suele ir desbordada por el día a día. Y ya se sabe que no hay presupuesto para proyectos cuya rentabilidad futura es incierta.

Algunos expertos aconsejan que los proyectos de emprendimiento interno no dependan del departamento de (I+D+I), si existe. Al menos, no en sus fases iniciales. Habitualmente este departamento está compuesto por especialistas, tiene unos elementos organizativos y jerárquicos y depende mucho de las indicaciones de la dirección general.

Los intraemprendedores tienen algunas de las características de los creadores de nuevos negocios, como por ejemplo:

  • Creatividad
  • Ingenio
  • Enfoque a resultados
  • Intuición
  • Capacidad de aprendizaje
  • Perseverancia
  • Superación ante la adversidad, etc.

 

Los empleados con capacidad intraemprendedora aparecen donde menos se espera: basta con que se le dé una oportunidad para que en un empleado aflore su habilidad inventiva.

Hay que liberar de horas dedicadas a tareas habituales a quienes presentan un proyecto interesante Clic para tuitear

Para que el intraemprendimiento sea efectivo conviene facilitar un espacio físico en el que los responsables puedan trabajar sin interrupciones. Por otro lado, no hay que olvidar que los intraemprendedores también necesitan de sus jefes:

  • Orientación
  • Apoyo técnico
  • Recursos financieros
  • Ayuda para que puedan trabajar en equipo

 

Mentores que aporten realismo

Aunque en sus inicios los proyectos de emprendimiento no reporten a I+D+I, hay que designar a uno o varios responsables. Deben ser profesionales con experiencia que actúen como mentores y aporten realismo y, en su caso, reorientaciones estratégicas. Primero, para tomar la decisión de qué ideas vale la pena intentar desarrollar y cuáles no. Más adelante habrán de determinar si aquella idea tiene visos de convertirse en una auténtica aportación a la empresa. Si no es así, deciden si ponerle fin. Si las perspectivas son positivas, hay que establecer plazo para los nuevos pasos que deben darse.

El líder de la empresa ha de estar comprometido. Sin esta premisa no aflorará el potencial oculto que tienen bastantes colaboradores

El líder de la empresa ha de estar comprometido con el intraemprendimiento. Sin esta premisa no aflorará el potencial oculto que tienen bastantes colaboradores. Está bien ofrecer un buzón digital al que dirigir las sugerencias y quejas, pero es insuficiente. La cultura de la empresa ha de estar abierta al error. No deben penalizarse las equivocaciones en el desarrollo de una idea, salvo que haya irresponsabilidad, desidia o imprudencia.

Sabemos que el proyecto ha llegado a buen término si se ha transformado en una realidad autónoma rentable. Entonces el comité directivo se planteará si darle entidad jurídica propia. Es decir si el proyecto se convierte en una filial, o si se desgaja de la empresa matriz. También puede optar por venderlo a un tercero o lanzarlo a bolsa. Los equipos han de trabajar con el suficiente nivel de autonomía y poder asumir determinado nivel de riesgos. Para ejercitar su creatividad los colaboradores, han de sentirse motivados y saber que serán recompensados si triunfan. Por ejemplo, prometiéndoles parte del beneficio que reciba la empresa como fruto de su ingenio.

 

Tres ejemplos

  1. Unión Fenosa fue una eléctrica pionera en modernizarse con sistemas de información desarrollados por ella misma. Empezó a prestar servicios a otras compañías mediante la filial Ibersis (luego denominada Soluziona), que con el tiempo fue adquirida por Indra.
  2. Cuando era responsable de los negocios en América Latina, hacia 2011, el actual presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, empezó a reunirse informalmente con otros empleados de la compañía. Poco a poco fueron perfilando lo que hoy es Wayra, una plataforma de innovación que busca generar nuevas oportunidades para emprendedores y sus negocios, en beneficio de éstos y de Telefónica.
  3. La compañía mexicana de materiales para la industria de la construcción Cemex puso en marcha la plataforma Growing, que impulsó iniciativas solidarias como Construyo Contigo y ConstruApoyo.

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