Viernes, 21 agosto 2020

TBLT o task based language teaching, ¿en qué consiste esta metodología de enseñanza de idiomas?

La metodología TBLT (por sus siglas en inglés) es un enfoque de aprendizaje de idiomas basado en tareas. ¿Quieres conocer las ventajas del task based language teaching y cómo implementarlo en clase? En UNIR te contamos en qué consiste la metodología TBLT y las claves para aplicar este sistema.

La base de la metodología TBLT consiste en proponer a los alumnos la realización de una serie de tareas en el idioma meta, el que se está estudiando, para fomentar su capacidad de comunicación en esa segunda lengua. ¿Qué es una tarea según el método TBLT? Son actividades en las que el lenguaje meta se utiliza como vía comunicativa para lograr un resultado. Es decir, el profesor propondrá situaciones en las que el estudiante deberá lograr un resultado expresándose en el idioma que desea aprender.

Este enfoque comunicativo es el que diferencia la metodología TBLT de otros métodos más tradicionales para aprender un idioma en los que, por ejemplo, el profesor explica conceptos de gramática o dicta listas de vocabulario y el alumnado atiende, de forma pasiva, a la lección.

 

 

Ventajas del método TBLT

Entre las ventajas de aplicar el método TBLT a la enseñanza de un idioma extranjero los expertos destacan:

  • – Las mejoras en el compromiso, comportamiento y participación de los alumnos, aspectos clave para garantizar su motivación por la materia y para lograr avances en su aprendizaje.
  • – Los alumnos aprenden a utilizar un idioma en base a situaciones reales, facilitando la comprensión real del mismo.
  • – Permite analizar y detectar rápidamente las necesidades de cada alumno y reforzar esos aspectos.
  • – Proporciona a los estudiantes una herramienta para desenvolverse en el mundo real: el idioma que está aprendido. Es un enfoque distinto al tradicional, basado en entender el aprendizaje de un idioma como un objetivo específico.

Cómo implementar el TBLT en clase

La metodología TBLT no está limitada a un curso o materia concreta, sino que permite que los profesores de cualquier nivel educativo e idioma puedan implementarlo y mejorar su método pedagógico. Se trata de enriquecer la técnica de enseñanza con un mayor número de actividades prácticas que ayuden a los alumnos a aprender y comprender un idioma extranjero de la forma menos mecánica posible.

 

 

Para lograr este nivel de comprensión en un idioma distinto al materno es necesario que las clases potencien tanto como sea posible la inmersión en el lenguaje meta. Por ejemplo, que las interacciones entre profesor y alumno se produzcan siempre en ese idioma o potenciar el uso de materiales audiovisuales para familiarizarse con acentos y sonidos. La observación de la lengua es clave para su mejor comprensión. Además, para que las clases sean atractivas y lograr que los estudiantes se involucren y motiven, los profesores deben seleccionar tareas que aseguren el uso y desarrollo del lenguaje.

Fases de la metodología TBLT

La aplicación de la metodología TBLT se compone de varias fases:

Pre-tarea

El profesor introduce el tema de la clase y la tarea que se va a desarrollar. Para ello utilizará los materiales audiovisuales o gráficos que considere necesarios y ayudará a los alumnos a activar el lenguaje, tanto gramática como vocabulario, necesario para desenvolver la tarea. En esta fase, el profesor puede utilizar cualquier tipo de material, desde audios, textos y vídeos, hasta pequeños ejercicios con vocabulario o de descripción de imágenes. Servirán para que los alumnos “calienten” el uso del idioma que están aprendiendo y crear un ambiente cómodo para el trabajo en grupo.

Desarrollo de la tarea

Se plantea la resolución de la tarea en grupos o por parejas, todo en el idioma meta. El profesor supervisa el avance y ayuda a fijar los usos del idioma meta.

 

 

Postarea

Una vez realizada la tarea, se seleccionarán palabras y oraciones comunes con las que se ha resuelto para reforzar su aprendizaje. Esta fase es muy importante para fijar el aprendizaje y que los alumnos sean conscientes de sus avances. Es el momento en que el profesor llama la atención sobre las partes más complicadas para fijar los nuevos conceptos.

Siguiendo esta estructura, un ejemplo de ejercicio práctico aplicando la metodología TBLT que puede realizarse en el aula es la planificación de un viaje en coche o ‘roadtrip’. Se trata de una actividad que permite a los alumnos utilizar la imaginación y emplear vocabulario diverso para describir lugares, itinerarios, actividades e intereses, estimulando la participación de todos los miembros del grupo. ¿Cómo se configuraría la actividad?

  • – Pre-tarea: el profesor introduce el tema de los viajes por carretera, las rutas en coche y muestra una serie de materiales y oraciones específicas aplicables a este ámbito, herramientas comunicativas que serán necesarias en situaciones reales.
  • – Desarrollo de la tarea: la actividad puede desarrollarse en parejas o en grupos de tres. Estimulará la imaginación e interés de los alumnos gracias a mapas del país por el que se realizará el viaje en coche, puede ser el propio país de los alumnos o uno que decidan en grupo, pero es conveniente que existan vínculos con el destino para que sea más sencillo imaginar los lugares que se quieren recorrer. Los alumnos deberán decidir la ruta a recorrer, describir qué esperan conocer y cómo se desenvolverán en situaciones cotidianas como la búsqueda de alojamiento o de restaurantes.
  • – Postarea: cada grupo explica al resto de la clase la ruta que ha trazado, cómo sería el viaje ideal y qué actividades han decidido realizar. Se analizarán las oraciones más comunes para resolver situaciones reales para reforzar su aprendizaje.

La enseñanza de un idioma con esta metodología debe animar a los estudiantes a expresarse en sus propias palabras, aunque no siempre lo hagan de la forma más correcta. Por eso, la misión del profesor será también proporcionar nuevos materiales para que los alumnos amplíen su vocabulario y se sientan cómodos usándolo. En este sentido, una de las herramientas que se propone desarrollar a cada estudiante es un diccionario personal en el que anotar aquellas expresiones que haya encontrado difíciles de recordar para fomentar su uso.