Viernes, 20 marzo 2020

Robótica para docentes: innovando en el aula

El sistema educativo y sus docentes deben renovarse y actualizarse tanto en los métodos empleados como en las materias a impartir. Una de la nuevas asignaturas más demandadas en las escuelas es la robótica. Se trata de una rama multidisciplinar que incluye nociones de ingeniería mecánica, eléctrica, electrónica, biomédica y de las ciencias de la computación para el diseño y construcción de diferentes tipos de robots. Si estás buscando formarte en robótica para docentes, en UNIR te contamos por dónde empezar, cuáles son las competencias y aptitudes más demandadas.

Robótica para docentes

La robótica basada en un conjunto de conocimientos STEAM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) se ha convertido en una necesidad imperiosa para la nueva educación. Su objetivo es enseñar el método científico y fomentar la capacidad de innovación y creatividad. Es un método interdisciplinar y transversal en el que se trabajan distintas áreas de conocimiento.

 

 

La robótica para profesores debe adquirirse mediante una formación que combine teoría con práctica, que propicie el uso de las nuevas tecnologías en el aula, así como introducir la programación en los diferentes proyectos educativos. Para ello es básico que el profesor tenga una visión amplia de las técnicas y mecanismos de diseño y conocimientos avanzados de construcción de robots educativos basados en controladores básicos. Por tanto, como profesores debemos orientarnos hacia una formación multidisciplinar y práctica que incluya electrónica, mecánica y programación.

La robótica en las distintas etapas educativas

La robótica en la etapa Infantil (0-6 años) ayuda a los estudiantes a desarrollar la creatividad y las habilidades motrices, a utilizar la lógica, a reforzar la autoestima y a trabajar en equipo. Además, incentiva el espíritu de emprendimiento y la actitud crítica. Para conseguir todos estos beneficios el docente debe conocer diferentes propuestas adaptadas a las condiciones de los niños más pequeños que, por ejemplo, no saben leer.

 

 

Hay multitud de recursos en el mercado pero todos trabajan con herramientas comunes, como los robots educativos. Algunos ejemplos de ello son la abeja ‘Bee-Bot’ o los kits de Lego. También sistemas robóticos como mBot de Makeblock y Crumble son muy recomendables para iniciar al profesor en el mundo de la robótica. Son fáciles, intuitivos e introducen al docente en el mundo de la programación de manera general. Estos sistemas se pueden utilizar en el aula a partir de los ocho años.

En las etapas de Primaria y Secundaria los docentes tienen que adaptar su metodología a la propia evolución de los alumnos, con conceptos básicos de programación, enseñanza de aspectos más profundos de robótica y cuestiones relacionadas con la impresión en 3D. Los profesores deben adquirir destrezas para enseñar a crear y programar kits de robótica o diseñar e imprimir en 3D. 

Una buena formación de robótica para docentes debe incluir el desarrollo del pensamiento computacional. Es un aspecto básico y que se podrá transmitir en el aula con una praxis divertida. Las herramientas de programación recomendables son ScratchJr (para Apple o Android) y Scratch 3.0.

 

 

¿Por qué es importante la formación en robótica para docentes?

Impartir robótica tiene múltiples beneficios para los alumnos:

  • – Se fomenta el trabajo en equipo y la cooperación: la robótica requiere de trabajo en grupo para realizar muchos de los proyectos. Esto implica un esfuerzo social y de consenso con el resto de los compañeros. 
  • – Aumenta el espíritu de emprendimiento: se aprende a base de prueba y error, acción y reacción. Innovar y ser autónomo llevan a ser más emprendedor. 
  • – Más confianza en el alumno ya que, según se avanza en el proyecto y se van realizando pruebas más complejas, aumenta la confianza. 
  • Mayor uso de la lógica: la robótica obliga a razonar y pensar para ensamblar y encajar piezas. 
  • – Aumenta la creatividad porque los alumnos deben pensar sobre la maquetación, la construcción, el tipo de robot, etc.
  • – La creatividad lleva a la curiosidad, es decir, querer saber cómo se consiguen las cosas o por qué se mueve un robot. 
  • – Capacidad de concentración: el niño tiene que concentrarse para poder realizar una maqueta, ensamblar el proyecto o diseñarlo.  
  • – Mejora de las competencias en matemáticas: se aprende a solucionar problemas y a gestionar imprevistos, al mismo tiempo que se realizan operaciones matemáticas. 
  • – Mejora la psicomotricidad: se vuelven más mañosos, puesto que el ensamblaje necesita de coordinación y psicomotricidad y coordinación.

La enseñanza de la robótica en las escuelas requiere de innovación y formación continua por parte del profesorado. Su introducción en el currículo escolar debe realizarse de forma paulatina para, poco a poco, impartir más asignaturas relacionadas con las TICS. En ellas los escolares dejan de ser espectadores para ser actores protagonistas.