Miércoles, 04 marzo 2020

Psicopedagogía Hospitalaria: la importancia de la pedagogía en los hospitales

Con la implementación de aulas escolares en los hospitales queda constatada la necesidad de atención psicopedagógica en estas instituciones, ofreciendo así nuevas posibilidades laborales a psicólogos, pedagogos y educadores. Una labor compleja pero sumamente enriquecedora. ¿Por qué es tan relevante la Psicopedagogía Hospitalaria? Aquí tienes algunos motivos que te ayudarán a entender en qué consiste esta especialidad.

La educación también es salud

Los largos periodos de hospitalización generan miedo y estrés en los enfermos, especialmente en la infancia. Los niños hospitalizados durante largas temporadas no solo tienen que lidiar con la aceptación de su enfermedad y sus síntomas (malestar, cansancio, dolor…); también se enfrentan a un cambio de vida radical: un entorno desconocido con rutinas más estrictas, alejados de sus amigos y de la escuela, periodos inactivos guardando cama, etc.

En el trabajo directo con el enfermo, la atención psicopedagógica tiene como objetivos:

—La intervención psicológica y educativa en los procesos emocionales del niño. El pequeño, además de aceptar su enfermedad, también debe adaptarse a la vida en el hospital, un contexto más rígido y alejado de sus entornos habituales.

—Coordinar el equipo profesional del hospital y docente durante el periodo de ingreso. El trabajo directo con niños con cáncer o enfermedades crónicas es duro y estresante, y estos profesionales (enfermeras, especialistas, educadores…) en muchas ocasiones necesitan también apoyo psicopedagógico para la atención de los pacientes.

—Evitar el aislamiento de los niños animándolos a participar en actividades lúdicas con otros niños ingresados. La hospitalización supone muchos tiempos muertos a lo largo del día. El juego les ayuda a liberar estrés, expresar emociones positivas, socializarse y, en definitiva, normalizar su situación.

Por una educación inclusiva

Nuestro sistema educativo acoge a todos esos alumnos con dificultades en el desarrollo o aprendizaje y que viven una situación social de riesgo para acceder a la escuela. Los niños enfermos sometidos a largos periodos de hospitalización, sin duda, se encuentran en ese estado de riesgo.

Atender a la diversidad también engloba el derecho de un niño enfermo a acceder a la enseñanza con las mismas oportunidades. Por ello, es competencia del psicopedagogo hospitalario asegurarse de que este continúa con su proceso de aprendizaje en las aulas hospitalarias y que este periodo no le impedirá seguir el ritmo de las clases una vez regrese a su centro escolar habitual.

Más aulas hospitalarias, más empleabilidad de psicopedagogos

Desde el año 1990, gracias a la Ley Orgánica de Ordenación del Sistema Educativo (título V: Compensación de las desigualdades en educación), la mayoría de los centros hospitalarios cuentan con aulas preparadas para que los niños de Educación Infantil, Primaria y Secundaria continúen su proceso educativo durante el tiempo que permanezcan ingresados. En España ya existen más de 112 aulas de este tipo.

Dada la diversidad del alumnado que las ocupa y sus necesidades educativas especiales, la respuesta educativa debe ser abierta y flexible. Los maestros ofrecen una atención, por tanto, muy personalizada, y en consonancia con los centros educativos de procedencia del alumno.

La figura del psicopedagogo es clave para que estos nuevos espacios escolares funcionen correctamente. Sus competencias son equivalentes a las de los orientadores escolares:

—Coordinación con los equipos profesionales de los centros escolares de procedencia del alumno. Es necesario que el niño del aula hospitalaria esté al día en el estudio de las materias que se están impartiendo en las clases del colegio o instituto y que pueda realizar los exámenes.

—Evaluación psicopedagógica: el psicopedagogo recopila información académica del alumno y de las necesidades específicas para cada niño. Esto supone también facilitarle los apoyos pedagógicos requeridos para que su aprendizaje sea el mismo que el de cualquier otro alumno.

—Fomentar un ambiente positivo y seguro en el aula hospitalaria para que estos alumnos vivan con la mayor normalidad el tiempo de ingreso en el hospital.

—Y ofrecer atención psicopedagógica domiciliaria para aquellos que requieren un periodo de curación en casa antes de incorporarse a la escuela.

Pedagogía hospitalaria y el trabajo con las familias

Aunque el foco del psicopedagogo es el paciente, una parte importante de su labor incluirá la intervención directa con la familia. Un hijo enfermo supone un gran impacto psicológico tanto en los padres como en los hermanos: negación de la situación, ira, culpabilidad, ansiedad, depresión…

Por otro lado, los largos periodos en el hospital acompañando al hijo enfermo acarrean muchos cambios en la dinámica familiar: la baja laboral de los progenitores, gastos económicos, noches en el hospital, sobreprotección del niño… Todas estas variables generan en los padres un continuo estrés y agotamiento físico. En ocasiones pueden, incluso, desconfiar del personal médico y de los tratamientos, situaciones que afectan negativamente al niño para su buena adaptación a la vida en el hospital.

El psicopedagogo como agente de cambio

La Psicopedagogía Hospitalaria tiene sus raíces en la Psicología social, la cual se ocupa de los principios y programas de intervención educativa en situaciones desfavorecidas para el aprendizaje. El psicopedagogo en hospitales es ese agente de “control de cambio”: el especialista encargado de diseñar e implantar planes de actuación para mejorar la calidad de la enseñanza en las aulas hospitalarias.

¿Cómo se adquieren estas competencias? Una buena opción para conseguir esta base formativa es un posgrado en Psicopedagogía. El ofrecido por UNIR, por ejemplo, incluye en su plan de estudios la Psicopedagogía Hospitalaria: materia imprescindible para completar la formación del psicopedagogo en el ámbito de la salud. Es una asignatura enfocada a la práctica real, donde los futuros profesionales aprenden los principios de la Educación en la Salud y el diseño de estrategias didácticas para la intervención en las aulas hospitalarias y en la atención domiciliaria.