Viernes, 14 agosto 2020

Oposiciones a Psicopedagogía: requisitos y consejos para superar la oposición.

La orientación educativa de alumnos, el asesoramiento a profesores, así como la detección precoz y el tratamiento de los problemas de aprendizaje y del neurodesarrollo del alumnado son todo funciones del psicopedagogo. Si estás pensando en opositar para esta especialidad, en UNIR te damos las claves de las oposiciones a Psicopedagogía: requisitos, formación y consejos.

Requisitos para opositar a Psicopedagogía

Las oposiciones a psicopedagogo van dirigidas a aquellos profesionales que cuenten con el Grado en Pedagogía o en Psicología, en este último caso dentro de la rama de Psicología de la Educación y Evolutiva e Intervención Social.

También los antiguos licenciados en Psicopedagogía o graduados que cuenten con un Máster Oficial en Psicopedagogía pueden presentarse a dichas pruebas. El postgrado en esta especialidad prepara al futuro psicopedagogo y opositor en todas las competencias necesarias para cubrir el puesto: evaluación, diagnóstico e intervención educativa de las dificultades de aprendizaje que puede presentar el alumnado, atención de sus necesidades educativas especiales o la implantación de técnicas y recursos educativos innovadores para mejorar la enseñanza en el centro. Por otra parte, este máster acredita la formación didáctica que exigen las oposiciones en Orientación Educativa.

 

 

Requisitos generales para ser profesor en Secundaria

Ahora bien, ¿qué otros requisitos son necesarios para presentarse a las pruebas? Al igual que cualquier opositor a la Enseñanza Secundaria, el candidato a psicopedagogo debe cumplir estas condiciones:

  • – Ser español o poseer la nacionalidad de algún estado miembro de la Unión Europea.
  • – Superar la mayoría de edad y no sobrepasar la edad de jubilación. Tampoco pueden optar al examen aquellas personas que sufren una discapacidad que les imposibilite para ejercer la labor de psicopedagogo.
  • – No contar con una condena penal o expediente disciplinario en algún puesto anterior dentro de la Administración Pública.
  • – No ser funcionario de carrera o en prácticas del cuerpo al que se pretende opositar.

 

 

Entre los requisitos para optar al puesto de psicopedagogo, es necesario disponer de formación pedagógica y didáctica, acreditada por una de estas opciones:

  • – Un Máster Universitario oficial que permita el ejercicio de profesor de la ESO y Bachillerato, Formación Profesional o Escuelas Oficiales de Idiomas.
  • – Poseer el título de Profesional de Especialización Didáctica, de Cualificación Pedagógica o del Certificado de Aptitud Pedagógica (el antiguo CAP), antes de octubre del 2009.
  • – Poseer título universitario oficial que permita desempeñar las funciones de pedagogo o psicopedagogo: Grado en Educación, en Pedagogía o Máster en Psicopedagogía; y los licenciados en estas especialidades antes de octubre del 2009.
  • – Haber cursado 180 créditos de las enseñanzas en Pedagogía y Psicopedagogía.
  • – Haber trabajado de docente durante mínimo un año en centros públicos o privados de enseñanzas regladas (ESO, Bachillerato, FP y Escuelas Oficiales de Idiomas).

 

 

¿Cómo son los exámenes de la oposición?

Las oposiciones para ser psicopedagogo en centros educativos públicos constan de dos fases. La primera consiste en un examen escrito con una parte teórica y otra de carácter práctico. La segunda prueba es un examen oral, cuyo resultado se hará media con el examen anterior.

Una vez aprobadas ambas pruebas, el opositor pasa a la fase concurso donde puede ganar puntos por méritos, siempre y cuando los acredite legítimamente. Por ejemplo, demostrando los años de experiencia laboral como psicopedagogo o por las calificaciones de su expediente académico en la titulación superior y másteres oficiales.

Después de conocer cuáles son los requisitos necesarios para opositar a Psicopedagogía, llega la pregunta que todo futuro opositor se formula: ¿son difíciles los exámenes? Ninguna oposición es sencilla dada la alta competencia entre los candidatos, pero el trabajo de opositor siempre ha sido y será una carrera de fondo. Una buena formación académica y el estudio constante son tus garantías para el éxito.