Jueves, 12 diciembre 2019

¿Cuáles son las diferencias entre abogado y fiscal?

¿Conoces las diferencias entre abogado y fiscal? Desde UNIR analizamos las funciones y requisitos de estas dos salidas profesionales del Derecho. 

La diferencia básica entre un abogado y un fiscal está en para quién trabajan: el abogado, como profesional independiente o miembro de un despacho, defenderá los intereses de particulares o empresas.

El fiscal, en tanto, es un funcionario público que actúa en representación del Ministerio Público, una institución del Estado integrada en el Poder Judicial, en defensa de los derechos de los ciudadanos y del interés general así como en el control de la legalidad del proceso.

Diferencias entre abogados y fiscales: ¿cuáles son sus funciones?

Funciones de los abogados

Las principales funciones de un abogado serán dirigir el proceso, asesorar y representar los derechos e intereses de su cliente frente a otras personas, a entidades privadas y a los organismos públicos.

Su responsabilidad es definir la estrategia de defensa en caso de conflicto velando por los intereses de sus representados, facilitando la comprensión de las opciones y resolviendo cualquier duda legal que pueda surgir respecto al proceso. Pero, además, desempeñará una importante labor preventiva para evitar cualquier conflicto a su cliente y, en caso de que se produzca, tratará de resolverlo a través de la mediación antes de que sea necesario ir a juicio.

 

Funciones de los fiscales

El fiscal, en tanto, se encargará de impulsar los procesos y velar porque se cumplan los plazos procesales, controlar la legalidad de los mismos, velar por el respeto a las instituciones y a los derechos y libertades públicas, entre otras funciones que recoge el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal.

Cuando el fiscal actúa ante los tribunales vela por el interés general, no por el de una persona concreta. Para asegurar que ningún delito quede impune, puede iniciar acciones penales y civiles, independientemente de que exista acusación particular. Además, en algunos casos, puede oponerse a la acción ejercitada por otros.

Diferentes requisitos para ejercer de fiscal o abogado

El punto de partida para ambas profesiones es el mismo, el Grado en Derecho, pero el camino a seguir para llegar a ser abogado o fiscal es distinto.

Para ser abogado:

Como ya abordamos en nuestro artículo sobre requisitos para ser abogado o abogado de oficio, estos son:

–Contar con la Licenciatura o Grado en Derecho.

–Realizar un postgrado o máster oficial de acceso a la Abogacía

Superar el examen de acceso que convoca el Ministerio de Justicia.

Después de superar la etapa formativa se logrará el Título Profesional de Abogado y se podrá solicitar la inscripción en un Colegio Oficial de Abogados, un trámite que permitirá ejercer la profesión en España y en los países miembro de la Unión Europea.

 

Para ser fiscal:

–Contar con la licenciatura o Grado en Derecho.

Superar la oposición que permite el ingreso en el Centro de Estudios Jurídicos donde terminará la formación para acceder a la Carrera Fiscal.

La oposición para el ingreso a la Carrera Judicial y Fiscal es conjunta: se compone de varias pruebas (una tipo test y dos orales en las que el candidato ha de exponer un tema elegido al azar por el tribunal), y una vez superadas se elige el ingreso a una u otra. Superada esta oposición, el aspirante a fiscal deberá superar la formación en el Centro de Estudios Jurídicos para ingresar a la Carrera Fiscal, realizar el correspondiente juramento y tomar posesión de la plaza en el destino que se le haya asignado.