Lunes, 27 agosto 2018

Del quirófano a la Clínica Jurídica de UNIR: la historia de superación de Juan Motera

Una negligencia médica truncó la vida de Juan Motera, policía local de Llançà (Gerona), pero despertó en él la vocación por el Derecho, y por trabajar en favor de los más vulnerables.

Por eso hizo las prácticas en la Clínica Jurídica del Grado en Derecho online de UNIR, resolviendo problemas de los Centros de Internamiento de Extranjeros. La Clínica presta asesoría jurídica gratuita (“pro bono”) a ese tipo de colectivos, a través de los casos reales que le plantea la Fundación Fernando Pombo.

Su propia historia le hizo sensibilizarse por los desprotegidos. Es la siguiente:

Cuando tenía 28 años Motera se sometió a una intervención de osteotomía en una pierna por indicación del traumatólogo. Pero el cirujano le seccionó la arteria poplítea (prolongación de la safena) y no se dió cuenta hasta dos días después. Comenzaba así un calvario de dos años.

Salvó la pierna de milagro -ya que querían amputársela- después de once intervenciones.  Lo que Juan no pudo salvar fue su profesión de policía local: “Me vi forzado a jubilarme por incapacidad permanente”.

Comenzaba entonces otra batalla, esta vez judicial. Motera contrata a un abogado y denuncia a la compañía de seguros del hospital, busca sentencias del Constitucional, diseña su propia indemnización y consigue que los tribunales fallen a su favor. Aquello  “despertó en mí las ganas de estudiar Derecho”.

Descubrió UNIR por Facebook, al ver que una amiga le había dado like a la página de la Universidad

En 2015, a los 39 años, se matriculó en el Grado en Derecho online de UNIR ¿Por qué UNIR? “No es lo mismo encender el ordenador y ponerte a estudiar desde el primer minuto que tener que coger un transporte… Si a eso sumamos que puedes ver las clases grabadas en directo, estaba claro: era lo que andaba buscando”.

Había descubierto a UNIR por Facebook, por el like de una amiga. Contactó con ella y con otro alumno de Derecho y le hablaron tan bien de esta universidad que se matriculó.

Hizo las prácticas en la Clínica Jurídica porque “son indispensables para conocer el Derecho desde dentro”.

En primer lugar, porque da la oportunidad de “conocer diferentes problemáticas en áreas de derecho desde dentro antes de empezar a trabajar: contencioso y laboral, civil y penal”, y resolviendo casos reales. “Pensaba que serían inventados sólo para realizar las prácticas, pero al cerciorarme de que eran reales lo hizo mucho más interesante”.

Y en segundo lugar, por el hecho de atender a personas sin recursos. “Tuvimos que estudiar el reglamento de los Centros de Internamientos de Extranjeros y encontrar mecanismos para mejorar la situación de las personas que llegan del Tercer Mundo”.

Se trataba de elaborar un protocolo de actuación por encargo de una asociación sin ánimo de lucro para cambiar la manera de proceder frente a los migrantes del Centro de Internamiento de Aluche (Madrid).

Hacer prácticas en la Clínica Jurídica con ese carácter social es muy beneficioso para el estudiante de Derecho, afirma Motera. La experiencia fue muy positiva, por el tipo de casos que tenían que resolver, y también -subraya- por el apoyo crucial del tutor.

El Derecho al servicio de quienes tienen menos recursos

Cuando acabe Derecho, Juan Motera tiene previsto dedicarse a la responsabilidad civil, para defender a víctimas de negligencias médicas, aunque también le llama la atención el área de penal por su antigua profesión de policía.

No obstante, “puede que haga ambas cosas porque las negligencias médicas sólo son una pequeña parte de lo civil”,

Lo que sí tiene claro es que va a ayudar en el turno de oficio para que “las personas con menos recursos puedan encontrar calor” y la ayuda de un abogado.

Lo sufrió en su propia persona, y después lo pudo ver durante las prácticas en la Clínica Jurídica de UNIR: “de la noche a la mañana puedes pasar de pensar que tienes la vida resuelta a no tener salud o a quedarte abandonando. Nadie está a salvo, debemos ser humildes y ayudarnos”.