Martes, 28 abril 2020

Las claves de la cuota litis

La abogacía es una profesión que ofrece un gran prestigio social, pero requiere compromiso y vocación. Así, si has estudiado Derecho con intención de ser abogado, hay varios conceptos que debes conocer. Por ejemplo, ¿sabes en qué consiste el término jurídico Cuota Litis? En UNIR te contamos en qué consiste y qué debe saber un abogado al respecto.

El pacto de cuota litis es un sistema para fijar los honorarios que el cliente pagará a su abogado por los servicios prestados. La cuota litis es un acuerdo que abogado y cliente firman antes de que se resuelva el asunto contencioso por el cual el cliente se compromete a pagar un porcentaje del resultado del proceso, independientemente de si consiste en una suma de dinero o cualquier otro beneficio, bien o valor que el cliente obtenga.

Al tratarse de un pacto formal es necesario establecer de forma clara y precisa todas las condiciones de este pacto en la hoja de encargo del abogado: desde el porcentaje de pago, hasta el tiempo y la forma en que se abonará. El sistema de cuota litis, de gran arraigo en el sistema anglosajón, puede establecerse de dos maneras: 

  • Cuota litis estricta: cuando el acuerdo establece que el cliente pagará solo un porcentaje concreto del resultado.
  • – Cuota litis mixta: cuando el pacto fija, además del porcentaje del resultado, unos honorarios concretos que deberán ser satisfechos por el cliente al comienzo de la relación.

Claves de la cuota litis

Para definir las condiciones de este pacto y que los intereses del cliente no se vean perjudicados será necesario evaluar si el caso que presenta el cliente puede acogerse a cuota litis. Es decir, el abogado tiene que analizar la complejidad del caso y su posible duración; también el interés económico y si el cliente podrá afrontar el pago de la cuantía mínima que se fije. Este análisis es de gran importancia para el profesional, pero también para el cliente. 

Para el abogado, porque el cobro de sus servicios dependerá del riesgo del caso y para aceptar un pacto de cuota litis ha de estar seguro de que podrá afrontar los gastos del proceso sabiendo que puede fracasar y, con ello, no obtener remuneración.

En el caso del cliente, este análisis y la comprensión de las características del caso ayudarán a que no acepte una cuota litis que suponga un pago desmesurado por los servicios realmente prestados. 

Son, precisamente, este tipo de situaciones de vulnerabilidad las que durante años han motivado el rechazo de la comunidad de abogados hacia la cuota litis. De hecho, hasta hace poco más de una década, el código deontológico de la Abogacía prohibía expresamente este tipo de pactos al considerar que los honorarios del abogado no podían establecerse por un mero acuerdo comercial entre partes, sino que debían ser una justa valoración de los servicios profesionales prestados.

El cambio se produjo en 2008, cuando a raíz de un recurso del Consejo General de la Abogacía respecto a la prohibición de la cuota litis, el Tribunal Supremo marcó un punto de inflexión al establecer su completa legalidad y anuló toda prohibición colegial de este tipo de acuerdos. Para reflejar la nueva situación y el respeto a la fijación de honorarios libremente, siempre conforme a las normas deontológicas y respetando las normas de libre competencia, vigente desde mayo de 2019, no hay referencia alguna a este acuerdo. Antes de esta modificación, la Abogacía se oponía a la modalidad más estricta del pacto, es decir, que la remuneración del abogado se produjera sólo cuando se tuviera éxito en el proceso.

Cuestiones relevantes sobre el pacto de cuota litis

Tras este cambio de posición en España, el número de pactos cuota litis ha aumentado considerablemente. Aunque su uso se ha generalizado, los expertos juristas recomiendan mantener unos criterios claros a la hora de realizar un pacto de cuota litis:

  • No todos los casos son adecuados para este tipo de acuerdos. Como hemos señalado, tanto el abogado como el cliente deben analizar la situación para asegurarse de que el tipo de conflicto, el plazo estimado para su resolución y riesgo que conlleva hacen adecuado establecer un porcentaje concreto de remuneración. 
  • Se recomienda establecer un sistema mixto, es decir, unos honorarios concretos por el trabajo profesional que desarrolle el abogado y complementar con un porcentaje sobre el resultado del proceso en caso de resultado favorable. De esta manera el abogado podrá recibir un pago inicial con el que dar cuenta de los costos iniciales del proceso sin comprometer la salud financiera de su firma, algo especialmente relevante para los despachos pequeños.
  • El acuerdo debe registrarse por escrito y de forma detallada en la hoja de encargo antes de que concluya el caso. En este acuerdo es necesario determinar también en detalle los servicios profesionales que se realizarán y los tiempos y ajustes que se realizarán en los honorarios cuando un caso se resuelva antes de lo calculado.
  • – El pacto de cuota litis no incluye los gastos por los servicios de otros profesionales (procurador, notario, perito, etc.) salvo que así se establezca, y debe recoger de forma expresa el concepto de las costas del proceso. 

En definitiva, el pacto de cuota litis entre abogado y cliente debe quedar reflejado en la hoja de encargo del abogado con todo detalle, pero no sin antes haber valorado si es adecuado para el caso en cuestión.