Viernes, 02 febrero 2018

Consejos para superar el Examen de Acceso a la Abogacía

Aprobar el Examen de Acceso a la Abogacía no es una tarea sencilla. Por ello, el estudiante debe ser constante y es aconsejable que siga las siguientes recomendaciones. Tanto los alumnos del Grado en Derecho online de UNIR como los del Máster de Acceso a la Abogacía están capacitados para realizar el examen, puesto que han superado todas las asignaturas durante su formación.

Materiales de estudio

Para tener éxito en la prueba, un estudiante y futuro profesional debe manejar textos contrastados de editoriales jurídicas reputadas y de reconocida solvencia. No es aconsejable acudir a fuentes que no sean de confianza. También debemos tener textos legales totalmente actualizados. Esta debe ser la norma en nuestro futuro ejercicio profesional. En el mercado actual existen varias publicaciones que pueden ayudar a preparar este examen. Entre las más vendidas se encuentran  como manuales de referencia el “Memento de Acceso de la Abogacía” de la Editorial Francis Lefebvre y “Practicum Ejercicio de la Abogacía” de la editorial Lex Nova, también existe un libro tipo test de la editorial Francis Lefevbre, así como otras publicaciones.

Tiempo y forma

Es aconsejable tener un sitio adecuado y cómodo para estudiar en casa, en caso de no ser así lo mejor sería recurrir a las Bibliotecas o Salas de Estudios, eso sí lo más cerca del domicilio para perder el menor tiempo posible. Debemos establecer  un horario estricto de estudio. Un ejemplo de horario podría ser de 8:30 a 14:00 y por la tarde de 17:00 a 20:00. Llegando ya a la fecha del examen se requiere un plus sobre el horario que se ha propuesto.  Tenemos que abstraernos de todo aparato tecnológico durante el tiempo de estudio y parar cada una hora, 5 minutos para estirarnos y consultar el móvil, estrictamente pasado ese tiempo hay que volver al estudio.

El examen es tipo test teórico-práctico

Contiene 50 preguntas del temario general y 25 preguntas de la especialidad que elijamos. Pero lo más importante es que la nota final viene dada por el 30 % de la nota que tengamos en el Máster. Es evidente que hay que dedicar todo el esfuerzo que podamos en dicho Máster por sacar una buena calificación. El 70% de la nota restante procede de la nota que saquemos en el examen de acceso. Y se alcanza la calificación de apto con el 50 % de la suma de las dos notas.

Debemos conseguir los exámenes de años anteriores (están en la red), para autoevaluarnos, pero sobre todo para saber cómo son los mismos. Hay que examinar las preguntas de pruebas  anteriores para apreciar que son preguntas muy prácticas, por lo que el estudio de las materias hay que abordarlo desde una perspectiva práctica. La recomendación es que tanto en la materia general como en la particular realicemos a medida que vamos estudiando un caso práctico aunque sea imaginario. Yo soy de la opinión de realizar solo uno. Nos sirve para hacer asociaciones y para recordar los temas. Si hay documentación de casos prácticos que ya hemos visto en el Máster, se utilizan para la asociación antes comentada. Por supuesto, hay que elegir la materia que se nos dé mejor.

Cómo estudiar

Tenemos que dominar tanto la parte sustantiva y ser capaces de montar el procedimiento correspondiente como resolver las cuestiones que surjan en el mismo. Si ponemos como ejemplo la materia Penal, hay que estudiar el Código Penal haciendo divisiones, primero estudiaríamos la parte general del Código y después los delitos haciendo divisiones siguiendo el índice del código y los distintos delitos. Lo mismo tenemos que hacer con  la Ley de Enjuiciamiento Criminal: al principio la parte general y después los procedimientos concretos. En el caso del examen de acceso hay que ir casando los dos Códigos, el sustantivo y el procesal.

Estamos obligados a repasar la materia que vayamos estudiando a los tres días de haberla estudiado y también a los siete u ocho días después, con el fin de fijarla, después podemos repasarla cada quince días para recordarla. Para asociar ideas también podemos hacernos unos cuestionarios con preguntas de lo que vamos estudiando y desarrollar la respuesta adecuada, esto puede ser muy positivo para cuando tengamos que repasar la materia.

La experiencia en oposiciones y en este tipo de exámenes tipo test demuestra que existen dos clases de estudiantes. Uno que sólo realiza muchos test creyendo que se así va a retener la materia y otro que trabaja la materia, analiza, subraya, realiza esquemas, fichas, etc. Si utilizamos únicamente el test como herramienta de estudio, estaremos ante un grave error. Cuando llevemos un tiempo estudiando, podemos alternar el estudio con la realización de  algún test para hacer más liviano el estudio.

Ha llegado la hora de examinarse ¿Que debo de hacer?

1-.Los primeros cinco minutos del examen tenemos que echar el freno, puesto que es cuando más nervios se tiene. Está comprobado que las decisiones que tomamos en esos cinco minutos pueden ser las más erradas.

2- Leer detenidamente las preguntas e ir una a una. Hay que tener mucho cuidado con las preguntas negativas o con un planteamiento particular, Recomiendo en ese caso resaltar con un círculo justo el punto exacto de la pregunta donde te indica el sentido negativo o la particularidad.

3- Hay que tener muy en cuenta el tiempo disponible. Si no sabes la respuesta en el momento, lo mejor es pasar a la siguiente y olvidarse de esa pregunta hasta el final cuando vuelvas a repasarlas. Hay que contestar con seguridad de manera que no tengamos que volver a la pregunta, contestada, ya que esto crearía dudas y seguramente tendremos mucha posibilidad de fallar la misma.

4- Buen criterio. Estar star formado para poder realizar descartes a la hora de que surjan dudas a la hora de responder. No es lo mismo dudar entre dos respuestas que dudar entre tres.

5- Errores frecuentes. Con los nervios, los alumnos se pueden equivocar de casilla a la hora de contestar provocando un error en cascada que significa perder toda opción.

6 – ¿Hasta cuándo podemos arriesgar? Después de terminar la primera rueda de respuestas, tenemos que ver cuántas tenemos contestadas. Según el porcentaje de respuestas que creamos que son acertadas tenemos que tomar decisiones. En este caso influye que las respuestas negativas descuentan un 0,33 de la nota cada una. También hay que tener en cuenta que un 30 por ciento es la nota del Máster. Una vez analizado fríamente todo esto, debemos de repasar una por una las preguntas que hemos dejado sin contestar y confiar en el buen criterio y en las probabilidades.