Miércoles, 18 diciembre 2019

Aprender a ser abogado: consejos y recomendaciones

Muchos estudiantes de derecho comienzan sus estudios con la abogacía en mente. En UNIR te damos las claves para aprender a ser abogado. Así pues, la carrera de Derecho es, año a año, una de las más demandadas gracias al amplio abanico de salidas laborales que ofrece a sus graduados. La meta principal de los estudiantes de Derecho es convertirse en abogados.

Es importante saber que un abogado es un profesional independiente, que asesora y representa los derechos intereses de su cliente frente a otras personas, a entidades privadas y a organismos públicos. Se encarga tanto de definir la estrategia de defensa de sus representados, como de facilitar la comprensión de las opciones y dudas legales que puedan surgir durante el proceso.

Para aprender a ser abogado el primer paso es estudiar el grado en Derecho. Es la carrera que da acceso al máster en el Ejercicio de la Abogacía que permite preparar y superar el examen oficial de acceso a esta profesión y colegiarse para ejercer.

Especialización de la Abogacía

Más allá de los estudios obligatorios para ejercer, aprender a ser abogado requiere tener presente que los estudios universitarios se acaban, pero la formación continuará durante toda la carrera laboral. Una de las recomendaciones clave que realizan los expertos es la especialización en alguna rama jurídica. De esta manera, el abogado podrá ofrecer a sus clientes un servicio diferenciado en aquellas materias en las que sea experto.

Las universidades tienen una amplia oferta de cursos de postgrado que permite a los estudiantes de Derecho o a los abogados ejercientes especializarse en aquella materia que prefieran: desde ramas específicas como el Derecho de Familia o el Derecho del Trabajo, hasta áreas más concretas dentro de cada rama jurídica, como la Protección de Datos.

Cualidades fundamentales para aprender a ser abogado

Además de la formación universitaria y los cursos complementarios que se realicen, aprender a ser abogado requiere también potenciar una serie de cualidades personales y contar con herramientas que serán clave en la relación con los clientes y en la resolución exitosa de los casos.

Entre las cualidades que se requieren para ser abogado destaca la capacidad de análisis y de argumentación, habilidades necesarias para exponer tanto a los clientes como en los tribunales los puntos clave de cada caso y su importancia.

Al tiempo, un abogado requiere capacidad de persuasión y ser un buen negociador porque, además de resolver los conflictos que se planteen a sus clientes, debe también evitar que se produzcan.

Para aprender a ser abogado se necesitará, además, potenciar cualidades que harán que su trabajo destaque: capacidad y agilidad para tomar decisiones; ser metódico y ordenado con la información y documentos que maneja; discreción y paciencia para lidiar con discusiones ajenas y el estrés diario.

Como futuro abogado, si se cuenta de forma natural con estas cualidades ya tendrá parte del camino recorrido. Pero siempre hay espacio para mejorar y potenciar estas herramientas que permitirán que la relación con los clientes sea fluida y desempeñar su labor con diligencia. La clave será tener claros los objetivos laborales a conseguir y buscar la formación que lleve a convertirse en un buen abogado.