Lunes, 20 julio 2020

Abogado digital: funciones de los especialistas en derecho tecnológico

¿Estás estudiando Derecho y quieres especializarte en una rama que tenga alta demanda laboral? En este post de UNIR hablamos de un perfil al alza en el mercado, el abogado digital, de sus funciones y sus perspectivas de futuro.

El abogado digital: un perfil con gran proyección de futuro

Internet y las nuevas tecnologías han transformado nuestra realidad, desde la comunicación hasta los negocios. Las normas, como reflejo de la sociedad, han tenido que evolucionar para dar solución a los conflictos y proteger los derechos de los ciudadanos en este nuevo escenario. Y para garantizar esa tutela de los derechos de los ciudadanos y empresas los abogados tienen también que especializarse en las nuevas tecnologías y en las relaciones digitales.

Las nuevas tecnologías han impactado de forma transversal en todo el ordenamiento jurídico y afectan a las relaciones personales, profesionales y empresariales. Así, encontramos regulaciones concretas en las distintas ramas jurídicas, desde el Derecho Penal —con delitos con características propias que antes no existían como la suplantación de identidad online o el ciberacoso—; hasta el Derecho Laboral, con normativa que se aplica a las condiciones de teletrabajo o el uso de herramientas como los ordenadores y los teléfonos de trabajo; o el propio comercio electrónico y su impacto sobre las normas mercantiles sobre contratos.

 

¿Qué hace un abogado experto en nuevas tecnologías?

El Derecho Digital no es una rama diferenciada con un código específico como el Penal o el Civil, sino que abarca un amplio rango de temas y regulado de forma transversal en varias ramas jurídicas. Al afectar a ciudadanos, empresas, administraciones y a las distintas relaciones que surgen entre estas partes, el uso de las nuevas tecnologías puede generar conflictos en diversas áreas como el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen, la contratación entre empresas y la venta a consumidor final, o la propiedad industrial e intelectual, entre otras.

La labor de un abogado digital o especialista TIC será, al igual que en otras disciplinas jurídicas, proporcionar asesoría y representación legal a sus clientes particulares o empresas cuando surja algún conflicto con sus derechos derivado de operaciones jurídicas, comerciales o personales en las que se hayan utilizado las nuevas tecnologías. En algunos casos, los conflictos que puedan surgir pueden ser los mismos que cuando no se utiliza la tecnología —por ejemplo, ante una compra online, el cliente tiene derecho a desistir y devolver el producto al igual que ocurre cuando lo adquiere en una tienda física—, pero las nuevas tecnologías han creado también escenarios nuevos en los que se requiere una respuesta normativa concreta.

Algunos de los conflictos más frecuentes a los que se enfrentará un abogado digital serán:

– Vulneración de los derechos al honor, a la intimidad o a la imagen en internet

– Problemas relacionados con el desarrollo, comercialización, distribución y uso de un software

– Conflictos de propiedad intelectual en Internet

– Problemas con los dominios de las páginas web y ‘hosting’

– Conflictos corporativos por el uso de marcas y competencia desleal online

– Comisión de delitos informáticos y riesgos derivados de la ciberseguridad

 

¿Cómo ser un abogado TIC?

Internet nació hace más de dos décadas y, desde entonces, no ha dejado de evolucionar impulsando el desarrollo de las nuevas tecnologías al nivel que hoy conocemos. Los siguientes pasos plantean a su vez nuevas oportunidades tanto para los particulares como para las empresas, siendo al tiempo un desafío para los legisladores, que deben asegurarse de que el ordenamiento jurídico tenga una respuesta adecuada para los conflictos y vulneraciones de derechos que puedan surgir.

Por eso, en un entorno cada vez más digitalizado, la especialización de un abogado en las nuevas tecnologías es una apuesta con futuro. ¿Qué hay que estudiar para ser un abogado digital? El primer paso es graduarse en Derecho y superar el Máster Universitario en el Ejercicio de la Abogacía que abre la puerta al examen habilitante y a la colegiación. Superada la primera etapa formativa, el nuevo abogado puede optar por iniciar su carrera laboral en un despacho especializado y ganar experiencia en este área, pero también tiene a su alcance estudios de postgrado con los que especializarse en aspectos concretos del derecho digital y potenciar así su perfil laboral para encontrar mejores opciones de trabajo.

Un ejemplo de especialización es el Máster Universitario en Propiedad Intelectual y Derecho de las Nuevas Tecnologías, un programa que permite a los alumnos profundizar en sus conocimientos de Propiedad Intelectual e Industrial —derechos de autor, patentes y marcas— en el marco nacional e internacional, comprendiendo el impacto de las nuevas tecnologías de la información en este área para asesorar y representar a sus clientes de forma efectiva.