Viernes, 19 junio 2020

La atención sociosanitaria, una buena y nueva oportunidad

El Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) en su informe a 30 de abril de 2020, recoge la información actualizada del Sistema para la Autonomía y la Atención de la Dependencia (en adelante SAAD), en la que muestra la cobertura actual de personas mayores en situación de dependencia en España y las distintas formas del sistema vigente de asistencia y servicios dirigidos a las personas que tienen dificultades para realizar de forma autónoma las actividades básicas de la vida diaria.

En estos datos, vemos que, en la actualidad hay más de un millón (1.412.323) de personas beneficiarias con prestación en España, que tienen identificada su situación de dependencia; así como el tipo de prestación de la que es beneficiario. El 57,9%, reciben prestaciones por servicio tales como: prevención dependencia y promoción autonomía personal, Teleasistencia, Ayuda a domicilio, Centros de día/noche, Atención residencial; y el otro 42,08% perciben prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar.

 

 

En consonancia con lo anterior, con las políticas y los servicios adecuados, nos encontramos con un sin fin de oportunidades en el ámbito sanitario y también en el social para una mejor atención sociosanitaria, destacando la importancia que la misma tiene, para prestar a los ciudadanos servicios integrales y centrados en la persona, hasta políticas que permitan a estos colectivos de personas, vivir cómodos y recibiendo cuidados integrales.

La atención sociosanitaria, puede verse como una buena y nueva oportunidad, aplicable en todos los escenarios y recursos asistenciales (SAAD), permitiendo dar respuesta a las nuevas necesidades y realidades que van apareciendo en la atención a las personas con discapacidad o en situación de fragilidad o dependencia.

Y entonces, ¿cómo debe reaccionar el sector sociosanitario para responder a esa buena y nueva oportunidad?

 

 

El sector sociosanitario, debe responder con suficiente altura, creatividad y consideración de las necesidades de adaptación, de innovación, de implantación de nuevos modelos, todo lo cual, permitirá dar respuesta a las nuevas demandas y realidades que van apareciendo en la sociedad. En definitiva, una atención sociosanitaria integral y coordinada de los servicios, cumpliendo dos condiciones claves:

  • Coordinación en los cuidados, como elemento esencial para asegurar un continuo asistencial y proporcionar, por tanto, un mayor nivel de calidad y eficiencia en el uso de los recursos e implicación de todos los actores e instituciones que intervienen en la atención sociosanitaria.
  • Contar en el sector con profesionales que dispongan de la formación adecuada para dirigir e intervenir, y así den una respuesta a las necesidades sociosanitarias y contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas.

 

 

En relación con los equipos profesionales, significa un gran cambio, la atención sociosanitaria requiere de profesionales capaces de desempeñar un nuevo rol, en la gestión eficiente del tiempo y los recursos. Se requiere saber adaptar y coordinar todos los servicios de forma que se pueda responder a las necesidades de apoyo de cada persona. En definitiva, saber orquestar una atención de calidad y calidez para todas las personas que en algún momento de su trayectoria vital va a necesitar apoyo.

En este sentido, se evidencia un cambio en la atención e intervención porque afianza el hecho de poner el foco de atención en la persona. Consiguiendo que las personas pasen de ser receptoras pasivas de atención a convertirse en sujetos activos y protagonistas del plan de cuidados y apoyos que les afecta.

De modo que, es imprescindible que los profesionales de los equipos de atención sociosanitaria adquirieran las herramientas necesarias para prestar dichas funciones junto con los últimos avances tecnológicos y científicos que se están implementando para el apoyo de las personas que lo requieran.