Universidad Internacional de La Rioja

La conferencia está enmarcada dentro del ciclo

Urge la implantación de un aprendizaje transgénico que impulse la innovación continua en el aula

La modificación genética escoge un elemento para generar un cambio significativo en un animal o una planta. Basándose en este mismo método, el aprendizaje transgénico propone cambiar lo negativo y reforzar lo positivo del sistema educativo mediante la innovación continua, por ejemplo, a través de la integración entre aprendizaje formal e informal.

Así lo ha defendido Daniel Burgos, vicerrector de Transferencia y Tecnología, en el seminario “Diálogos sobre Talento, Educación y Tecnología” organizado por el Vicerrectorado de Innovación y Desarrollo Educativo de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR).

No sirve hacer las cosas como siempre, tenemos que detectar lo que no funcione, modificarlo y depurarlo para volver a instalarlo una vez que esté modificado de forma radical”, explica Daniel Burgos

Innovaciones razonadas y continuas

El ponente considera que la innovación es necesaria, pero con un razonamiento prudente y procedente tras ella: “el proceso debe ser eficaz, implementable, y claramente discordante, como si de una mutación genética se tratara”.

Para ello, hay que mirar a todos los campos que interesan a la educación: pedagogía, métodos de innovación en el aula, evaluación… “No sirve hacer las cosas como siempre, tenemos que detectar lo que no funcione, modificarlo y depurarlo para volver a instalarlo una vez que esté modificado de forma radical”, explica Daniel Burgos, también director del Instituto de Investigación, Innovación y Tecnologías Educativas (UNIR iTED).

Evitar la obsolescencia

De no buscar esta innovación continua en el aula, el sistema se puede enfrentar a un problema de obsolescencia. “Estaremos perdiendo todas las posibilidades que los últimos 20 años nos ofrecen para diseñar e implementar formas de aprendizaje y enseñanza más eficaces, personalizadas, satisfactorias y entretenidas”, advierte.

El único camino para llegar a aplicar estos ciclos de innovación en el aula, pasan por una innovación “urgente, rabiosa, sin medida, sin piedad, por ejemplo con la integración en el curriculum del aprendizaje formal e informal, es decir, de lo que los estudiantes aprenden en las aulas pero también de lo que aprenden fuera, en multitud de entornos, sobre diversos temas, siguiendo sus propios intereses y motivaciones”.

Estaremos perdiendo todas las posibilidades que los últimos 20 años nos ofrecen para diseñar e implementar formas de aprendizaje y enseñanza más eficaces, personalizadas, satisfactorias y entretenidas”, advierte Daniel Burgos

Es una de las ideas que Daniel Burgos ha defendido durante esta conferencia y recientemente en el Congreso Innovation Arabia 10 en Emiratos Árabes. Ante colegas de todo el mundo ha explicado que el aprendizaje transgénico propone para el mundo de la educación un modelo de innovación parecido al de compañías vanguardistas que están generando cambios disruptivos y permanentes en el mercado automovilístico, el energético, el turismo o la informática.

 

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