El blog de Xavier Lorente Guerrero

La animación está conceptualizada desde unos fundamentos teórico-científicos que comportan que esté considerada como una técnica que utiliza los conocimientos de las ciencias y del método científico para alcanzar objetivos prácticos. La encontramos definida como un conjunto de prácticas diversas. Si analizamos detenidamente las dos definiciones encontramos la fundamentación humanística que enmarca la teoría de la Animación Sociocultural, así como la necesidad de concebir una metodología filosófico-práctica capaz de instrumentalizarla a partir de estrategias, programas de acción y técnicas que posibiliten la práctica eficaz del trabajo para el cambio social.

Es el tema más amplio para poner de manifiesto que el hombre se sujeta a las influencias de la sociedad. La socialización es universal en el tiempo (desde el nacimiento hasta la muerte) y en el espacio (cada individuo se socializa en su territorio). La socialización no es sólo aprendizaje, sino también un proceso continuo de resocialización en todas las edades. Debemos recordar que la sociedad no es estática, por tanto, el hombre debe mantener un proceso de socialización continuado, resituando el conflicto a cada momento para alcanzar y/o mantener los roles y los status que le son pertinentes y que le confieren estabilidad. Encontramos, pues, una pugna entre dinamismo y estabilidad. Descubramos los aspectos clave en la socialización del envejecimiento.

La síntesis del diagnóstico se plasma en la definición del proyecto. Éste es un momento diferente al diagnóstico, pero que todavía no es la planificación. Es una forma de retrato robot del proyecto que queremos realizar. En realidad, es un anteproyecto o proyecto piloto, ya que formula las características básicas de la propuesta de intervención, pero sin entrar en detalle en su desarrollo.

Nuestra sociedad está cambiando, a nivel demográfico y en un futuro, será necesario establecer líneas de actuación centradas en el envejecimiento activo y en el fomento de la autonomía de las personas mayores, y a su vez, estrategias de acción basadas en mejorar la calidad de vida de las personas con dependencia. En el presente post, analizamos los principales riesgos de un colectivo que va en aumento y que modificará las estructuras económicas, sociales y de servicios de atención a las personas.

Podemos definir y describir el sentido del diagnóstico como el reconocimiento que se realiza sobre el terreno, previamente a cualquier actuación planificada. Nos permite descubrir los síntomas de una situación problemática y los posibles caminos para su posterior tratamiento. Así pues, en esta fase se recogen datos, se analizan, se agrupan y se sistematizan para, posteriormente, definir cuál será el mejor plan de actuación.