El blog de Félix Herrador

Una reflexión sobre la evolución de las personas que componen el colectivo denominado “Tercera Edad”, término a veces cargado de cierto tono peyorativo, implica tener en cuenta toda una serie de condicionantes que definen como “grupo” a nuestros mayores y sus necesidades de protección. En este sentido, ¿qué se ha venido haciendo en la Unión Europea por nuestros mayores? ¿Es suficiente?

En una de mis estancias en la ciudad de Ginebra tuve la oportunidad de visitar el museo dedicado al ilustre pensador ginebrino. Me he preguntado acerca de las posibilidades de vigencia que su modelo de Contract Social ou Principes du Droit Politique de 1762 podría tener en un contexto contemporáneo de democracia representativa liberal y, consecuentemente, de sociedad del bienestar.

A raíz de las últimas consultas ciudadanas que se han venido realizando en nuestro país, surge la oportunidad de reflexionar sobre algunos aspectos concretos de las mismas. Reflexión que tiene su eje central en el rol que desempeña actualmente la sociedad civil en los asuntos públicos, a través de sus iniciativas y formas de operacionalización en clave de participación.

Ante la posibilidad de crear un nuevo organismo independiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, ¿qué supuso esta norma jurídica en su momento?, ¿quizás no aclaró suficientemente las condiciones necesarias para una “gestión pública de calidad”? Calidad entendida como percepción “mensurable” que para la ciudadanía supone, en última instancia, saber qué hacen las administraciones públicas.

¿Qué pasó con la Aeval?. La ley 28/2006, de 18 de julio creó la Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios (AEVAL) que se constituyó el 1 de enero de 2007 con la finalidad de institucionalizar la evaluación como cultura e instrumento para el accountability o rendición de cuentas por parte de las administraciones públicas.