Martes, 30 mayo 2017

Juego de Tronos, dramas serializados y la creación de guiones audiovisuales

Se aproxima la última temporada de una de las series de culto de los últimos años: Juego de Tronos. Serie de culto porque se incluye en el libro que lleva el mismo nombre de Toni de la Torre, veterano crítico de series. Y también de culto porque las cifras de esta ficción de HBO son abrumadoras, tal y como repasábamos en un post publicado en UNIR Revista, lo que la ha convertido en uno de los mayores fenómenos fan de la televisión actual.

Los primeros seis episodios de la séptima temporada se estrenan a partir del próximo 16 de julio en Estados Unidos y un día después en España. Por ello, dedicamos este post a preguntas y respuestas sobre los dramas serializados como Juego de Tronos, un formato clave de la Tercera Edad de Oro de la Televisión tal y como se estudia en el Máster Universitario en Creación de Guiones Audiovisuales y en el Grado en Comunicación.

¿Por qué y dónde surgen?

En las cadenas por cable. Fuera del ámbito de las networks en USA, las televisiones pueden y deben arriesgar.

Se dirigen a un público específico que paga por los contenidos. Las cadenas dependen de los suscriptores y no de los anunciantes.

Un ejemplo claro es HBO. Creó identidad de marca a través de la producción de series dramáticas.

Ya lo dijo David Simon: “Que se joda el espectador medio”. En palabras de Natalia Marcos de El País: “Bendita HBO y benditas cadenas que apuestan por series así”.

¿Cuáles son sus características?

1. Inclusión de temas tabú.

Sin anuncios en las series no hay nada prohibido. Se aporta otro punto de vista. Los personajes no tienen por qué ser agradables sino interesantes. Se muestra una amoralidad impensable en televisión convencional.

El obispado de Croacia vetó una escena de desnudo femenino que se iba a desarrollar en una iglesia de Dubrovnik. Sin embargo, en la quinta temporada pudimos ver cómo el personaje de Cersei Lannister es obligada a realizar el Paseo de la Penitencia, un castigo que consiste en cruzar desnuda las calles de Desembarco del Rey mientras una furiosa muchedumbre la insulta.

2. Estética cinematográfica y altos presupuestos

El número de episodios por temporada se reduce a una media de 13, frente a los 22 de las networks. Si bien el episodio está más cuidado, hay más tiempo para elaborarlo y producirlo.

El costo por episodio medio de Juego de Tronos se ha situado en 6 millones de dólares.

3. Tramas y estructura compleja

Se desarrolla una gran variedad de argumentos y formas de contar. Una libertad anteriormente desconocida en el medio. El espectador debe seguir cada episodio para no perderse ningún detalle.

Juego de Tronos emplea cientos de personajes y tramas equivalentes en importancia. En internet existen diferentes mapas para que el espectador no se pierda entre la multitud de personajes y localizaciones.

4. Ausencia de catarsis.

En este tipo de ficciones nadie está a salvo. Un personaje principal puede morir en cualquier momento o verse desplazado o aniquilado en la trama.

Como explica Toni de la Torre en su libro, el mundo creado por George R.R. Martin (autor de la saga de libros que adapta la serie) “tiene una habilidad excepcional para ir a la contra del espectador y dinamitar sus expectativas”.

@EriFG

Erika Fernández-Gómez

Máster Universitario en Creación de Guiones Audiovisuales

Grado en Comunicación