Viernes, 27 octubre 2017

La cultura de la transparencia frente al potencial económico de los datos

En la última década la recopilación, el análisis y la publicación de datos estructurados se ha convertido en uno de los oficios en auge y con mayor demanda laboral. Si bien es cierto que el periodismo de datos es una de estas facetas en las que los datos masivos son el sustento principal de la actividad, existen otras muchas ocupaciones donde el análisis de datos es fundamental. Y para poder llevarlo a cabo se necesita, casi siempre, datos abiertos.

La cultura de los datos abiertos o el movimiento Open Data, como es conocido en todo el mundo, favorece la apertura y reutilización de grandes cantidades de información. Del mismo modo que se exige a los gobiernos transparencia y rendición de cuentas, esta apertura de información se abre a otros ámbitos. El Encuentro Aporta ha celebrado en 2017 su séptima edición bajo el lema El valor de los datos en el ecosistema global.

Las distintas mesas e invitados al evento organizado por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital han explicado la necesidad no solo de pedir y exigir apertura de datos, sino de abrir desde empresas, instituciones, universidades y medios de comunicación los datasets al exterior.

La apertura de los datos de y desde las empresas es aún una iniciativa muy tímida en España. Existen algunas reticencias a la hora de exponer datos internos de una actividad profesional por si su publicación menoscabara la reputación o pudiera dar pistas o pautas a la competencia. Sin embargo, destacan algunos ejemplos de cómo es posible elaborar departamentos de analítica de datos que son capaces de desarrollar productos interesantes no solo para los clientes de la marca, sino para clientes futuros, otros usuarios e incluso instituciones públicas.

Un ejemplo: BBVA y su departamento de datos. Han sido capaces de analizar las informaciones tanto de sus clientes como de aquellos que han realizado compras a través de sus pasarelas de pago en varias ciudades del mundo. Este trabajo no solo sirve para conocer el volumen de comercio: un análisis más pormenorizado de los datos, donde se desagregan por sexo, edad, condición socioeconómica, etc., da como resultado un análisis económico exhaustivo y de gran interés para conocer los hábitos de consumo de los ciudadanos.

En el área institucional, el Ayuntamiento de Madrid es uno de los que más ha desarrollado su área de Open Data y transparencia, no solo en el portal municipal, sino en el uso y reutilización de los datos que realizan. Enrique Crespo, jefe del Servicio de Acceso a la Información del Ayuntamiento de Madrid, explicó el proceso llevado a cabo por distintos consistorios del territorio español a la hora de sumarse a la transparencia, al uso y a la reutilización de datos.

La Guía de datos abiertos de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)  ha sido el decálogo a partir del que los distintos ayuntamientos han elaborado sus protocolos de publicación y rendición de cuentas. Esta guía propone desde el conjunto mínimo de datos que un consistorio debe publicar en su web hasta su estructura. La razón: es importante publicar datos, pero también que tengan una estructura similar entre consistorios para posibles comparaciones y estudios.

Crespo sostuvo que uno de los espacios de reutilización y análisis de datos más interesantes tanto para la ciudadanía como para las instituciones es la realización de políticas basadas en datos. De igual modo en que las empresas están adaptando sus datos a la venta y comercialización de productos, también las instituciones deben apostar por el análisis de datos para elaborar políticas públicas adaptadas a las necesidades reales de la población.