Jueves, 26 octubre 2017

Diseño y gestión de proyectos tecnológicos: software con métodos ágiles y robustos

Cristina Rodríguez, directora del Centro de Orientación e Información para el Empleo de UNIR, recordó recientemente que el área de Ingeniería de UNIR ha recibido de empresas aproximadamente unas 700 ofertas de trabajo para sus graduados; y los alumnos y egresados que se han inscrito para aspirar a esas ofertas han sido solo 400.  “No se cubren la mitad de los puestos”, afirma.

En concreto, en el Grado en Ingeniería Informática, hay unas 160 ofertas, “e inscripciones solo 20”. La tendencia del Grado en Ingeniería Informática se confirma en las demás ramas de estudio de Ingeniería en UNIR. También en el Máster Universitario en Diseño y Gestión de Proyectos Tecnológicos.

María del Mar Llambí, una antigua alumna de este máster, sostiene que tras haber estudiado Informática quería dedicarse al desarrollo de proyectos dentro del ámbito del software. Empezó a  “trabajar en una empresa donde hacía mucha gestión de proyectos europeos y me gustó muchísimo”. Después hubo un giro en su carrera: de Gerona la movieron a Alemania, “y allí estoy haciendo gestión de proyectos tecnológicos, básicamente consultoría”.

Según Llambí, “el hecho de estar ahora en Alemania trabajando es todo gracias al Máster Universitario en Diseño y Gestión de Proyectos Tecnológicos. Todo lo que he aprendido en el máster es cien por cien aplicable. No he tenido en ningún momento la sensación de que me estaban enseñando algo que no fuera a utilizar”.

Dentro del máster han estudiado varias metodologías, han visto “proyectos tecnológicos muy atados al software”, y han profundizado ahí; “metodologías ágiles, robustas, porque a veces hay proyectos tecnológicos de gran calibre”. A ello se añade el “proceso de redacción”, dependiendo del “tipo de financiación que se busque”.

“Todo lo que he aprendido en el máster es cien por cien aplicable. No he tenido en ningún momento la sensación de que me estaban enseñando algo que no fuera a utilizar”.

Continúa Llambí: “Todo eso te lo explican desde un punto de vista real, profesional, como se hace en una empresa”. Es un sistema modificable “a tu gusto”, ajustable a las necesidades de cada uno, amoldado a las circunstancias de cada estudiante.

En el camino del aprendizaje nadie se queda solo:  “Mi miedo era que me dejaran sola. Que me dijeran: aquí tienes tu temario, aquí tienes tus exámenes, tus clases, y ya está. Pero no: la verdad es que ha sido un procedimiento de acompañamiento que yo creo que es único, y eso es realmente lo que me ha sorprendido”.

“Todo eso te lo explican desde un punto de vista real, profesional, como se hace en una empresa”.

Llambí destaca “algo que desde el primer día que lo vi, agradecí muchísimo: la calidad de los profesores. Son profesores muy especializados en la materia que imparten, realmente son muy profesionales; sus clases son muy provechosas”.

Su objetivo laboral a corto plazo era “lograr ser directora de proyectos o como mínimo trabajar en gestión de proyectos”, “dirigir un proyecto entero desde su planificación hasta todo el desarrollo de equipo involucrado”. Eso “lo he aprendido en el máster, así que espero que sea la primera piedra en este largo camino que aún me queda.”

“Son profesores muy especializados en la materia que imparten, muy profesionales; sus clases son muy provechosas”.