Xavier Grau en un momento de su intervención

Lunes, 30 enero 2017

Rankings y resultados en el seminario de UNIR sobre la investigación universitaria

El interés por los rankings universitarios ha ido en aumento desde la aparición de la clasificación global elaborada por la Universidad de Shanghái en 2003. A pesar de sus limitaciones, las normas de medida del Ranking de Shanghái, basadas en la investigación y en la producción científica de calidad, “son las que proporcionan una información más consistente y útil” para situar las instituciones de enseñanza superior.

Ese punto de vista ha defendido Xavier Grau, ex rector de la Universitat Rovira i Virgili, en la segunda jornada del seminario sobre La situación de la investigación universitaria organizado por UNIR. Grau, además del ranking de Shaghái, ha utilizado el del Times Higher Education y el SIR (sobre publicación de artículos científicos).

Xavier Grau: Los rankings nos están diciendo algo útil: no los suprimamos

Ha insistido en que “los rankings nos están diciendo algo útil: no los suprimamos”. Pero hay que saber leerlos adecuadamente y el punto clave es el del “impacto de la producción científica”, que supone entre un 20 y un 35% en la ponderación clasificatoria. La primera enseñanza de los rankings, pues, es: “Preocúpate de tu impacto científico”. Para entrar en el ranking del SIR, ha recordado Grau, hay que tener al menos cien publicaciones de alto impacto al año. El SIR califica ahora mismo a 2.413 universidades de todo el mundo.

El ex rector catalán, en una exposición bien trabajada, ha señalado que el número de publicaciones científicas de las universidades españolas es alto, pero su impacto es bajo. Solo seis universidades españolas están en los tres rankings que más cuentan, por detrás de países mucho más pequeños que el nuestro, como Holanda, Suecia, Suiza o Bélgica. Conclusión: “Los rankings informan también sobre la eficiencia de las universidades” (ingresos o financiación y resultados).

Grau ha aconsejado a los representantes de más de cuarenta universidades que asisten a este seminario que, como medida de política universitaria, se fijen sobre todo en aumentar la calidad de investigaciones plasmadas luego en publicaciones científicas reconocidas. Eso era lo esencial.

El sistema español tiene, según Grau, la pega inicial de no delimitar bien entre lo que se dedica a la enseñanza propiamente y a la investigación. Pero sobre todo ha lamentado que mientras la inversión pública en el sistema universitario español se sitúa dentro de los mismos parámetros que los mejores países, la inversión privada española es bajísima, quizá porque no hay incentivos fiscales, como ayer manifestó en este mismo seminario Alberto Ruiz-Gallardón, presidente del Consejo Social de UNIR.

Menos le preocupa a Grau que el idioma inglés sea el absolutamente dominante y que esto produzca sesgos, igual que produce sesgos dónde se editan las revistas científicas que cuentan y su carácter de empresas lucrativas. “Estadísticamente, a pesar de todas las imperfecciones, se funciona razonablemente bien y el sistema no se puede sustituir por otro. Es lo mejor que tenemos”, ha opinado, en contra de lo que en este mismo foro defendió ayer el profesor Antonio Embid.

En este marco de los rankings, y con ese punto de partida, Vincent Hoffmann-Martinot (presidente de la Communauté d’Université et Etablissements d’Aquitaine), ha relatado las reformas habidas en Francia en los últimos diez años, dentro de la educación y la investigación, para conseguir la excelencia, y Robert F. Mudde (director de la Graduate School TU Delft) ha insistido en la necesidad de la selección del personal. Isabel Durán, vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación de la Universidad Complutense de Madrid, ha recordado la pertinencia de incluir a las Humanidades en la investigación.

En la recta final de la jornada, Francisco Pérez, catedrático de la Universidad de Valencia y director de Investigación del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), ha subrayado que “la especialización en investigación de las universidades es un asunto al que hay que prestarle mucha más atención”.

El seminario ha sido clausurado por Jorge Sáinz, secretario General de Universidades, y por José Manuel Torralba, director de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid.