Lunes, 06 octubre 2014

Matemáticas con LEGO (1)

Comenzamos con la simplificación de fracciones, que si bien sé que no es lo más sencillo, es de las cosas que más me gusta para utilizar estas piezas de colores, y además ¡es una de las cosas que a los niños más les cuesta hacer!, y ¿no será porque desde el principio y antes de que la entiendan le empezamos a llamar cosas como “fracción generatriz”?.

Primero, que los niños construyan, les damos sencillas instrucciones, ¿cómo conseguir la pieza por ejemplo amarilla, a partir de otros dos colores?

¡Venga y ahora de otra manera! ¿Podemos formar la pieza amarilla ahora no con dos sino con tres? Poco a poco los niños nos van a dar distintas soluciones a este tipo de situaciones “trabajar con fracciones sin la necesidad de ponerles nombre”, y no es que esté defendiendo la idea de no poner nombre a las cosas en matemáticas, sino que creo que a determinadas edades primero hay que ver, manipular, comprender, … y después ya les pondremos nombre. Y por sacar un poco las cosas de contexto, los niños en el parque juegan unos con otros, y pocas veces se presentan con un “yo soy Juan” o “me llamo Marcos”; juegan y después ya se pondrán nombre, pues con las construcciones en matemáticas podemos hacer más o menos lo mismo.

Volvamos a nuestras piezas, y tras un rato donde los niños ya estuvieron jugando con ellas, ¿cuántos agujeritos tiene cada una? ¡La más grande 12!, comenta la pequeña Luisa; ¡ésta tiene 8!, nos dice emocionado Andrés de haber contado rápidamente… Nosotros podremos ir escribiendo esos números como sencillas fracciones:

Y además… ¡somos capaces de simplificarlas! Porque la amarilla, no solo tiene 8 huecos de los doce que tenía la azul clara, sino que tiene dos veces a la pieza azul oscura que a su vez si la uníamos tres veces era la azul clara, ¡qué lío! Mejor seguimos jugando con las piezas.

Y entre piezas, contar los grandes y contar los chiquitos hemos sumado fracciones, ¡podemos hasta restarlas!, hemos calculado fracciones generatrices – ahora ya podemos ponerles nombre- …y podemos irnos a la clase de los más mayores, que por suerte estas cajas de piezas tienen de muchísimos tamaños.

Seguiremos explorando este escenario, ¡me está encantando!