Miércoles, 15 febrero 2017

"Entre Rejas": prácticas de la asignatura Sistemas Penitenciarios

He aquí el trabajo y esfuerzo de mis alumnos, Ramón Moreno Chippirrás, Patricia Martín García y Miriam Rico Gamero, por su dedicación en la práctica Entre Rejas de la asignatura Sistemas Penitenciarios del 4º curso del Grado de Criminología. Los componentes del equipo, han finalizado con una valoración de peligrosidad penitenciaria del agresor que capturaron con los componentes del equipo Mentes Criminales. Os felicito por ello.

El agresor ha sido condenado al cumplimiento de la pena privativa de libertad. La entrada en prisión es, siempre, un hecho traumático, que se pretende paliar “acogiendo” a la persona que entra en prisión, en un departamento específico denominado: módulo de ingresos. A continuación, detallamos el protocolo de ingreso en prisión de Paul Dennis Reid Jr detenido y acusado de asesinato de cinco personas, además de secuestro, violación y asesinato de otras dos, y por los delitos de robo agravado. Una vez conducido, por personal de Guardia Civil, al Centro Penitenciario, el personal del Centro hará la pertinente Identificación personal al detenido. En este caso, – Se le comprueba el documento de identidad; y – Se le efectúa reseña dactilar y fotográfica, así como reseña alfabética.

Una vez realizada la identificación, se inscribe a Paul D. Reid Jr. en el libro de ingresos y se le abre un expediente personal con todos sus datos; para ello, se toma información, entre otras, de su historial delictivo, donde se comprueba que ya cumplió condena por robo y se añade, a su expediente, el historial social –sin trabajo actual y ha sido despedido el día antes de su primer ataque-, así como historial familiar, que en este caso no le tenemos.

A continuación, se le realiza un cacheo de su persona y un registro de sus pertenencias, retirándose aquello que no necesite en prisión, para su posterior devolución, a la salida del Centro o, en su lugar, para que sea retirado por algún familiar. Con posterioridad, el recluso es informado, por escrito y verbal, sobre sus derechos y obligaciones en prisión. Respecto de sus derechos los encontramos recogidos en el artículo 4 del Reglamento Penitenciario, y en cuanto a sus deberes, nos remitimos al artículo 5 del mismo texto legal.

Después de ser informado se traslada a una celda en el Departamento de Ingresos, donde será visitado por el médico del Centro en 24 horas y, posteriomente, por los profesionales del Equipo Técnico, que serán los que propongan su ubicación definitiva en otro módulo del establecimiento, de acuerdo a la personalidad e historial delictivo, en un plazo no superior a cinco días.

Una vez terminadas las visitas del Equipo Técnico, se determina clasificar al interno Paul D. Reid Jr. por el artículo 102 RP en el grado cerrado y régimen de vida primer grado, en celda individual, con un mayor control y vigilancia, y mayores medidas de seguridad dada su personalidad e historial delictivo.

Realizamos el formulario HCR-20 al detenido y condenado Paul Reid con el fin de conocer qué régimen de vida y grado penitenciario más óptimo. Consiste en un protocolo para valorar el riesgo de violencia. Se compone de 20 ítems, organizados en 10 factores del pasado o “históricos”, 5 variables presentes o “clínicos” y 5 aspectos del futuro o “de gestión de riesgo”. La codificación de los ítems es de la siguiente manera:

0: No. El ítem está claramente ausente o no se puede aplicar.

1: Quizá. El ítem está presente con probabilidad, o está presente con una intensidad limitada.

2: Sí. El ítem está claramente presente.

Omitir: No se sabe. La información no es suficientemente válida para tomar la decisión acerca de la presencia o ausencia del ítem.

S: la información indica que el factor está presente.

P: La información indica que el factor está posible o parcialmente presente.

N: La información indica que el factor no está presente o no se aplica

En nuestro informe tiene que aparecer: Bajo: riesgo limitado. Moderado: cierto nivel de riesgo
Elevado (alto): riesgo de violencia alto o muy elevado. Así como, clarificar el contexto en que se lleva a cabo la evaluación del riesgo. “In” violencia en el interior de la institución y “Out” violencia en la comunidad.

En éste caso, incluyendo los ítems OC-H, OC-C y OC-R estaríamos en un formulario de 23 ítems. Con la información disponible y haciendo uso de la opción “omitido” propuesta por el formulario, se da respuesta a 20 ítems. Para que el resultado obtenido sea correcto en función del total, realizamos un prorrateo de las cuestiones omitidas. El resultado sería una respuesta del 86%. Marcamos “out” porque tenemos en cuenta la violencia/agresiones ejercidas antes de la entrada en prisión. Haciendo la suma de la codificación de los 20 ítems. El resultado es de 26 puntos. Esto sería de nuestro 86% respondido. Conocemos que en este protocolo no hay punto de corte formal que determine un alto riesgo de violencia.

Una puntación mayor de 25 puntos anticipa un riesgo alto de violencia, el cual sería para el 100% de lo respondido. Realizamos el cálculo proporcional y el punto de corte es de 21 puntos para nuestro 86% respondido. Cómo es evidente, nuestro sujeto está por encima de la puntación de corte calculada en proporción de lo respondido (21p) pero, además, está por encima de la estimación para el 100%, con lo que podemos determinar un riesgo de violencia futura elevado.

A Paul se le considera una persona agresiva y violenta, habiendo cometido agresiones muy graves; tirarle un plato a la cabeza de un compañero, que le costó ser despedido, por lo que un segundo grado perjudicaría en estos momentos a su reeducación y su reinserción al igual que perjudicaría a sus compañeros. Paul, por su carácter excepcional, deberá permanecer al menos 12 meses en régimen cerrado para poder cambiar su conducta agresiva hacia los demás, siempre y cuando los informes médicos sean favorables para que pueda permanecer al primer grado, en caso contrario procederemos al ingreso correspondiente (unidades psiquiátricas).

Algunas características del régimen cerrado: – Control estricto y vigilancia. – 2 horas de patio el resto en la celda. – Celda individual. – Mayores medidas de seguridad. – Actividades limitadas en común con el resto de los internos.

Por la razón de ser condenado por siete asesinatos, un intento de asesinato, robo agravado y secuestro agravado, le aplicamos un programa de control de impulsos y programa de control de la agresión sexual. Antecedentes de vida académica: no tiene estudios o se desconoce si tiene estudios: por lo que se valora un programa de estudios. Datos de trabajo: dedicado a limpiar los platos en un restaurante de comida rápida.

Esta Junta de Tratamiento, tras valorar al recluso Paul y teniendo en cuenta tanto su condena como sus antecedentes personales, familiares, sociales, concluimos que el programa principal que el condenado debe de realizar es un programa de control de los impulsos (con este programa pretendemos que controle tanto su agresividad como su impulsividad, punto clave para poder cambiar de grado) junto con un programa de control de la agresión sexual. Posteriormente, se procederá a incluir otros programas, que son esenciales para que el individuo pueda volver a la sociedad sin ningún problema, como un programa de educación y un programa de cualificación.

Paul tendrá que dar su conformidad a este tratamiento que tendrá una duración máxima de 12 meses. A lo largo de estos meses, Paul será sometido a entrevistas y controles para averiguar la causa de su agresividad, intentando trasmitir al recluso empatía y tranquilidad; así mismo, siempre que el recluso vaya avanzando en su tratamiento, se pasará a hacer entrevistas grupales con otros reclusos del mismo grado, encaminadas a conocerse. Posteriormente, siempre dependiendo de su evolución, procederemos a un reforzamiento del control de impulsos utilizando diferentes técnicas: como la de relajación, entrevistas planteándole diferentes situaciones, etc.

Respecto del programa de control de la agresión sexual, Paul asistirá a un programa dividido en dos acciones: 1º Evaluación y 2º tratamiento. La evaluación, recoge la totalidad de las pruebas, instrumentos de medida, autoinformes, ejercicios y actividades que desde la Junta se consideran necesarios para la evaluación de las situaciones de alto riesgo. Muchas de esas pruebas pueden utilizarse antes de realizar el tratamiento, al final del tratamiento como evaluación post-test, y como herramienta del propio tratamiento. El tratamiento se organizará en torno a dos etapas distinguidas: 1º Toma de conciencia que tiene el objetivo de facilitar al interno la asimilación de contenidos explicativos de la conducta violenta, de forma que se propicie la disminución del nivel de resistencia que pueda presentar el sujeto hacia la admisión del propio comportamiento criminógeno; y  2º Toma de control, que se centra en el análisis de la propia conducta errónea y en el inicio de los procesos cognitivo-emocionales y de análisis del propio comportamiento que están en la base de la evitación de la reincidencia.

Ningún tratamiento tendrá carácter obligatorio y cada tratamiento es individual y pretende paliar las deficiencias del penado para su posterior puesta en libertad con el objetivo de que no vuelva a reincidir ayudándole, así, a tener una vida dentro de los parámetros de normalidad.

Para la progresión o regresión de grado se tiene que tener en cuenta la conducta del penado, si durante estos 12 meses Paul se muestra: – Sin agresividad, cooperativo, respetuoso, realiza el programa de tratamiento con resultados positivos, se solicitará una progresión de grado; o – Agresivo, irrespetuoso, no realiza el programa de tratamiento, se muestra negativo en conducta y comportamiento, se le conservara en el grado en el que se encuentra ya que no existe la posibilidad de una regresión de grado estando en el primer grado, aunque si otras medidas a tomar.

 Por el comportamiento negativo de Paul y su inadaptabilidad, no se le podrá realizar una regresión de grado debido al régimen en que se encuentra, pero sí se le trasladará a un departamento especial, aún más restrictivo, siempre respetando los derechos fundamentales.