Viernes, 14 julio 2017

El contencioso: un caso de atención a forma y procedimiento

En el verano de 2013 me encomendaron recurrir un acuerdo de alteración de valor catastral de una nave en Madrid, al que con base en un acta de inspección catastral le duplicaron el valor a casi dos millones y medio de euros; y ello como consecuencia de unas supuestas modificaciones susceptibles de producir una alteración del valor catastral no declaradas, según la administración. Como consecuencia de dicha acta y acuerdo de alteración, se iniciaron contra nuestro cliente varios procedimientos de comprobación limitada por los IBI y tasas de basura no prescritos (es decir sobre los cuatro años anteriores a 2013). Recibió por supuesto el correspondiente procedimiento sancionador por la comisión de una infracción tributaria: no declarar las aludidas alteraciones que, como acabo de relatar, no especificaban en modo alguno en qué habían consistido.

El recurso de reposición contra el acuerdo de alteración catastral fue desestimado. Es bien sabido que este tipo de recursos en vía administrativa son los más inoperantes e ineficaces, aunque en mi opinión es preferible recurrir previamente en reposición, pues ayuda a la preparación del futuro recurso contencioso-administrativo.

Interpuse contra la desestimación del recurso de reposición la oportuna reclamación económico administrativa ante el Tribunal Económico Administrativo Regional de Madrid. Alegué, amén de otros motivos de fondo,  simple y llanamente la falta de motivación del acta y del acuerdo de alteración porque no concretaban las modificaciones no declaradas y que supuestamente habían producido alteración del valor catastral.

El paso del tiempo fue complicando el escenario, ya que la ansiada resolución del Tribunal Económico Administrativo Regional se hacía de rogar.  Ya sabemos que dicha reclamación no produce efectos suspensivos, y este fatal retraso trajo consigo que con base al valor catastral impugnado se fueran liquidando los IBI y tasas de basura subsiguientes, lo que requirió de la interposición de nuevos recursos de reposición y reclamaciones económico-administrativas ante el Tribunal Económico Administrativo Municipal.  Así, año tras año, por expresa insistencia de mi cliente llegamos a la vía contencioso-administrativa.

Hubo nueve recursos de reposición, otras tantas reclamaciones económico-administrativas y cuatro recursos contencioso-administrativos. Todos ellos pendientes y a la espera de la soñada resolución del Tribunal Económico Administrativo Regional.

Finalmente el pasado 20 de junio de 2017 (casi cuatro años después) recibimos la notificación del Tribunal Económico Administrativo Regional estimando la reclamación por falta de motivación del acta de inspección catastral y del acuerdo de incorporación al catastro.

Dos lecciones: la lentitud de los órganos administrativos y judiciales y los perjuicios que causa es la primera; la segunda: la importancia que tiene en Derecho Administrativo el cumplimiento por la administración de los requisitos de forma y procedimentales.

Betsabé Laullón Casares, especialista en Derecho Administrativo.