Domingo, 14 mayo 2017

Psicología de la memoria: distintos enfoques

La primera función és la adaptación. Cuando pensamos en la memoria en nuestra cotidianidad asociamos esta facultad a un almacén donde encontramos conocimientos, habilidades, destrezas,… que depositamos al largo de nuestra vida como si fuera un gran desván. La persona debe enfrentarse a los retos que le depara su entorno en su día a día y puede encontrar en la memoria conocimientos y experiencias que le ayuden a superar las adversidades satisfactoriamente. En resumen, otra función de la memoria es favorecer y facilitar que la persona pueda adaptarse a su vida diaria.

La segunda función de la memoria es la de proporcionarnos identidad. La memoria ayuda a la persona a saber quien es y a recordar que tiene que hacer en su día a día. Si no fuera por esta capacidad mnésica, la persona no sabría quién és, provocándole una permanente inseguridad. Tal como afirma Bizouard: “(…) la memoria es la garante de mi identidad, es mi guardiana de lo que he vivido, aprendido y sentido. La memoria me puede decir lo que sé, lo que he querido, quiero y por tanto, lo que soy”.

En resumen, la memoria tienen tres grandes funciones: ser un gran almacén, proporcionar identidad y ayudar a la persona a adaptarse a su medio cambiante.

Los distintos enfoques del estudio de la memoria: la psicología de la memoria

Para poder explicar cómo funciona la memoria y cuáles son los mecanismos implicados en el proceso mnésico es conveniente realizar un breve repaso histórico de las investigaciones para conocer los distintos enfoques y maneras de estudiar la memoria.

La exposición empieza en el siglo XIX y transcurre progresivamente hasta nuestros días. Anteriormente a estas fechas, la memoria fue objeto de estudio e investigación de la memoria pero su evolución fue extremadamente desigual y con aportaciones difusas.

William James (1890), en su libro Principios de la psicología, fue el primero que propuso la existencia de dos clases de memoria: la memoria primaria y la secundaria. Según James, la memoria primaria era un tipo de memoria inmediata, acontecimientos actuales que ocurren en el momento presente. En cambio, la memoria secundaria se concibe como un tipo de memoria más duradera en el tiempo y de carácter permanente. Las ideas de James permanecieron relativamente olvidadas durante casi medio siglo y es a partir del surgimiento de la psicología cognitiva que se recuperan sus conocimientos.

Ebbinghaus y Barlett, dos estudiosos de la memoria con planteamientos totalmente contrapuestos, aportan nuevos conocimientos científicos a finales del siglo XIX. Por un lado, Ebbinghaus defiende que la memoria debe estudiarse como un proceso aislado, en el laboratorio, con el fin de minimizar al máximo la influencia de los otros factores cognitivos. Por otro, Barlett afirma que el estudio de la memoria debe ser en relación a los otros procesos y en el caso de no ser así se podría distorsionar el recuerdo.

Las grandes aportaciones de Ebbinghaus son que:

  • Introdujo el método experimental en el estudio del funcionamiento de la memoria mediante la utilización de silabas sin sentido como material para el análisis del olvido.
  • Uso de métodos objetivos en contraposición de los introspectivos propios de la época.
  • La teoría de la relación lineal estableciendo una correlación lineal entre la cantidad de información aprendida y el tiempo empleado para el aprendizaje.

 

Barlett, crítico de Ebbinghaus, aporta la idea de esquema. La memoria es un proceso activo de reconstrucción que emplea conocimientos previos que cada persona tiene organizados en forma de esquemas. Según Barlett, estos esquemas guían la memoria y si la organización entrante no se adapta a los mismos, se distorsiona.

La psicología cognitiva aparece a medianos de los años cincuenta. El objetivo principal de esta corriente psicológica es explicar y predecir el comportamiento del hombre basándose en como el ser humano adquiere la información, la representa mentalmente, la transforma y la recupera en un momento dado.. Con el inicio de la psicología cognitiva empieza una nueva etapa en el estudio de la memoria caracterizada por “(…) el surgimiento de los nuevos paradigmas experimentales, la proliferación de nuevas explicaciones teóricas y se descubren nuevas estructuras y sistemas de almacenamiento con el fin de comprender el funcionamiento cognitivo global del ser humano” (Sanz de Acedo, 2000).

Los tres modelos cognitivos más representativos son: modelos multialmacén, modelos procesual o de los niveles de procesamiento y los modelos representacionales.

. Modelos multialmacén. El modelo multialmacén tiene sus orígenes en las ideas de Broadbent (1958). Este autor fue el primero en describir la memoria como una estructura formada por diferentes almacenes. Diez años más tarde, Atkinson y Shiffrin presentaron un nuevo modelo. Sus aportaciones fueron revolucionarias ya que conceptualizaron la memoria en base a unas estructuras y unos procesos de control del sistema. (Ruiz Vargas, 1994) y postularon que la memoria humana está formada por tres sistemas o almacenes principales y unos procesos que controlan el flujo de la información.

. Modelos procesuales o de los niveles de procesamiento. En los años 70, la investigación de la memoria no se centra en conocer la estructura sino que los investigadores desplazan su interés hacia los procesos. Fergus Craik y Robert Lockhart proponen, en el 1972, un nuevo modelo denominado procesual. Su máxima finalidad es explicar como los diferentes niveles de procesamiento en el acto de memorización. Según Craik y Lockhart, toda la información captada y susceptible de ser almacenada es procesada en diferentes niveles profundidad, de menor a mayor. Cuanto más analizada y elaborada es una información, mayor es su nivel de procesamiento y es más probable que dicha información sea guardada en la memoria. Esta teoría tuvo una gran trascendencia en su momento de aparición pero a su vez recibió duras críticas. Actualmente son pocos los investigadores de la psicología de la memoria seguidores de esta corriente (Sanz de Acedo, 2000).

. Modelos representacionales. Los modelos representacionales aparecen a partir de los años 80 con la finalidad de integrar las estructuras y los procesos de la memoria. Es un modelo mixto que combina conocimientos de la perspectiva estructural con la procesual y aporta a la ciencia una nueva teoría.

 

En los últimos veinte años, la neuropsicología está aportando nuevos conocimientos a la psicología y contribuye a aumentar el corpus teórico de la psicología cognitiva. En la neuropsicología hay diferentes modelos y uno de ellos es el modelo neuropsicológico modular. Moscovitch, máximo exponentes de este modelo, expone que la memoria debe estudiarse interrelacionando varios niveles de análisis: trata de explicar como funciona la memoria – es decir los procesos-, para que sirve y sitúa los procesos en determinadas zonas cerebrales que supuestamente actúan en cada fase.