Martes, 24 enero 2017

La experiencia de las 6 horas laborales en Suecia: la seguridad y salud frente a los costes

Hace unos años la corporación del Ayuntamiento de Gotemburgo, Suecia, contempló hacer un experimento con los empleados de una residencia de ancianos de la ciudad, muchos de ellos con demencia avanzada, que está bajo su dirección. La novedad fue recortar la jornada laboral de 8 horas diarias a 6 sin recortar el salario de los trabajadores, buscando una mayor conciliación de vida laboral, menor siniestralidad y absentismo y mejorar la productividad. Por parte del partido gobernante se consideraba un avance social y que no tenía porque ver mermada la productividad y riqueza, pero desde la oposición se vio como una acción populista. La noticia fue ámpliamente difundida por muchos medios de comunicación de todo el mundo, creyendo erróneamente que era una medida general y que afectaba a todo el país sueco, que en verdad solo era de la ciudad en cuestión. Suecia aun así presenta uno de los niveles de horario de trabajo anual menores de la Unión Europea, con 1.664 horas, frente a las 1.646 de Francia, 1.811 de España, 1.845 de Alemania, 1.857 de media europea, 1.874 de Reino Unido, 2.010 de Grecia y 2.080 de Rumanía según datos de Eurostats para el año 2015.

Tras el primer año y medio de experiencia que comenzó en 2014, los resultados sobre las 68 enfermeras de la residencia fueron los siguientes: se tuvo que pasar de 4 grupos que se turnaban a 5 para cubrir las 24 horas diarias durante todos los días de la semana, se redujo un 6% los días de baja de los trabajadores, se incrementó la productividad de las enfermeras, se apreció una reducción de los niveles de estrés, se redujo el absentismo a la mitad, se incrementó un 80% las actividades culturales del centro y la satisfacción de los trabajadores, jefes y pacientes aumentó significativamente (sobre un 20%). Por contra, el presupuesto para pagar salarios tuvo que incrementarse en 1,2 millones de euros anuales. Los estudios científicos realizados al respecto han visto que las enfermeras se volvieron más efectivas y durante más tiempo, llegando a la conclusión de que trabajar más no significa sacar mejor trabajo.

El cambio de las personas que dirigen al Ayuntamiento en 2016 ha llevado a la supresión en los primeros días de enero de 2017 de esta medida y la vuelta a las 8 horas de trabajo. Los anteriores responsables defienden que los beneficios son superiores al incremento de sueldos, pero que no se aprecian hasta un medio-largo plazo, sus detractores dicen que supone un gasto demasiado importante en salarios por la cantidad de nuevo personal a incorporar.

Los partidos políticos suecos han discutido mucho sobre este experimento, que ha sido trasladado igualmente a un centro de mantenimiento de la marca de automóviles Toyota en el mismo país, que ha experimentado un incremento en la fidelidad entre sus clientes.

Daniel Bernmar, responsable en el Ayuntamiento del experimento hasta el pasado 2016, es partidario de la calidad del trabajo frente a la productividad y la eficiencia, mientras que los actuales dirigentes en el consistorio, que lo han considerado como una prueba “muy cara”.
Este experimento puede y debe servir como vía a explorar nuevas situaciones y plantear como el reparto del trabajo, en sociedades con un desempleo importante, puede incrementar la calidad de la producción y de los servicios, además de disminuir la accidentalidad laboral, pero con una contrarresta de los costes directos asociados. Llega aquí al mismo punto donde la prevención de riesgos laborales tiene una de sus batallas: hacer ver que los costes indirectos que se ganan son mayores que los directos de costes. La pérdida de imagen, el miedo a trabajar, las multas, la desconfianza, el aumento de los seguros, entre otros muchos aspectos son costes que están ahí pero son mucho más intangibles que los directos de incremento de costes, en este caso por salarios. Cuando en España en 1982 se aprobó la semana de 40 horas, junto con las vacaciones de 30 días, hubo mucha polémica sobre el incremento de costes, que no podría soportar el país, hoy día parece una discusión de hace mucho tiempo, pero no lo es. Es algo que se debe analizar en profundidad, observando y ponderando todos los costes y beneficios en todos los aspectos.

Bibliografía
Blommberg (3 de enero de 2017). Swedish Six-Hour Workday Runs Into Trouble: It’s Too Costly. Extraído el 16/01/2017 desde https://www.bloomberg.com/…

Coe-rexecode (2015). Actual working time in France and in Europe in 2015. Extraído el 16/01/2017 desde http://www.coe-rexecode.fr/…

Dailymail (4 de enero de 2017). ‘The workers feel healthier but it’s just TOO expensive’: Sweden’s six-hour working day trial appears doomed after Gothenburg pilot. Extraído el 16/01/2017 desde http://www.dailymail.co.uk/…

El Confidencial (1 de agosto de 2016). El modelo sueco: trabajar menos y cobrar lo mismo. ¿Debemos copiarlo?. Extraído el 16/01/2017 desde http://www.elconfidencial.com/…

El País (23 de diciembre de 1982). El Gobierno aprueba la jornada laboral de 40 horas semanales. Extraído el 16/01/2017 desde http://elpais.com/…

Euronews (6 de octubre de 2016). Experimento sueco: ¿trabajar menos horas por el mismo sueldo es rentable?. Extraído el 16/01/2017 desde http://es.euronews.com/…

Infolibre (28 de septiembre de 2015). La jornada laboral de seis horas triunfa en Suecia. Extraído el 16/01/2017 desde http://www.infolibre.es/…

Inverse Culture (2016). More Time Off Helps Nurses Get More Done. A Swedish municipal program proved that the six-hour workday can revolutionize a massive, growing industry. Extraído el 16/01/2016 desde https://www.inverse.com/…

Newser (2017). The Dream Is Dead: Swedes’ 6-Hour Workday Didn’t Work. Extraído el 16/01/2017 desde http://www.newser.com/…