Teoría Política y del Estado / Ciencias Políticas

Martes, 01 septiembre 2015

José María Lassalle inaugura el seminario "Después de 2015, ¿más o menos liberalismo?"

José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura, ha inaugurado hoy en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander, el seminario “Después de 2015, ¿más o menos liberalismo? XXV años de Nueva Revista de Política, Cultura y Arte”.

Lassalle, él mismo profesor universitario experto en liberalismo, ha hecho un recorrido histórico al hilo de este concepto, y lo ha aplicado a la situación española para concluir que, por supuesto, “es necesario más liberalismo”. Él lo entiende como filosofía política y de vida, basada sobre todo en los principios de John Locke (1639-1704) y de Adam Smith (1723-1790). De este segundo ha recomendado la lectura “directa y completa” de su “Investigación sobre el origen y las causas de la riqueza de las naciones”, donde también se dice que cuando se “reúnen dos o tres empresarios es para conspirar contra el mercado”.  Su liberalismo, según Lassalle, es una “filosofía de la libertad” al “servicio de una política de la libertad”, en la que se “respeta la propiedad, la torelancia y la dignidad”. “Para un liberal -ha añadido-, el bien público existe, y sin ley, como defendía Locke, no puede haber libertad”.

2015, en efecto -ha continuado el secretario de Estado-, es una fecha de corte que va a marcar una nueva época en nuestro país. Estamos en un tiempo en el que “todo lo sólido parece desvanecerse en el aire”, en el que prevalece la “incapacidad para prestar atención”, y en el que nos alejamos del saludable “pararse, pensar y vivir”.

El Gobierno, ha dicho más adelante, en la situación de crisis desatada en 2007, ha tenido que dedicarse sobre todo a “controlar daños” y a “urgencias mayores”. Ahora había llegado el momento de “no caer en neurosis colectivas”, de “hacer pedagogía” y de “calcular los riesgos de las decisiones”.

Gabriel Elorriaga, diputado del PP, presidente de la Comisión de Hacienda y Administraciones Públicas del Congreso, ha hablado de “Conciencia fiscal, desigualdad y crisis política”. Según él, los españoles “no cuestionan en general ni nuestro Estado de bienestar ni el sistema tributario”, pero está claro que hay que seguir reformándolos para que sean sostenibles. En concreto ha hablado del sistema de pensiones, que surgió en una Europa en la que mucha gente joven entraba a formar parte del mercado laboral, cuando ahora hay muchas más personas que salen de él, reemplazadas en todo caso por jóvenes con menos ingresos, de los que el Estado también puede recaudar menos. Los mayores han pagado menos y están recibiendo más mientras que los jóvenes van a pagar más y no están seguros de que recibirán prestaciones equiparables. Esta disfución puede crear un conflicto generacional.

La redistribución de la renta muchas veces beneficia a los mejor situados económicamente, sobre todo a los relacionados con la función pública. El 20 por ciento más rico de la población española recibe, de ayudas públicas, el doble que el 20 por ciento más pobre.

Andrés Ollero, magistrado del Tribunal Constitucional, ha pedido más altura de miras en el Gobierno. A este respecto ha recordado: “La Constitución española se ha modificado dos veces porque Europa lo ha exigido” (control del déficit), y no porque los políticos españoles tomaran las riendas y se adelantaran a los peligros. Ha mencionado también otro caso de gran impacto de alguna manera impuesto por Europa: la destrucción del sistema de pesebre de las arcas públicas de las Cajas de Ahorro españolas.

En su original intervención, bajo el título de “Diálogo de tribunales, perdonen las molestias”, ha tratado igualmente de la necesidad de una mejora en las estructuras de la Unión Europea. Con base en el llamado “caso Menoni”, ha apuntado al problema de que el Tribunal de Luxemburgo actúa cuasi como un Tribunal Consitucional europeo, cuando no lo es, y cuando a la propia UE le falta una estructura liberal (división de poderes) en la que le ganan al menos muchos de sus estados miembros.

Juan José Güemes, profesor del Instituto Empresa, ha dado una conferencia bajo el título de “Aristoburocracia”. Con datos en la mano, ha puesto de manifiesto que mientras el sector privado “ha hecho los deberes” durante la crisis, el sector público ha incrementado el gasto, y ahora mismo “estamos en una situación en la que ya no haya margen de error”. Estaba vivo el Leviatán, el demonio de la creencia del presupuesto ilimitado del Estado, como ya denunció Bucanan. “La burocracia cuesta ya más que en 2007 y su masa salarial total es superior; y un 50 por ciento superior al salario privado medio”. Mientras que la deuda pública ha subido y supera el billón de euros, la privada ha caído. “Las empresas y las familias han hecho sus deberes”. En su opinión, es necesaria una pedagogía continuada para explicar lo que se ingresa y lo que se gasta, establecer prioridades en el gasto y ajustarse a él. “Primero hay que gastar en lo que se debe” y hay que saber “quién gasta y en qué se gasta”, con el enfoque de no endeudarse. En definitiva, ha denunciado más burocracia y más cara; administraciones públicas complacientes; y a un sector público contrario a que se mida su desempeño.

Arturo Moreno, presidente de Telemadrid, ha insistido en el enorme valor del legado de las instituciones democráticas y en la necesidad de grandes acuerdos nacionales. Ha aludido a la existencia de la verdad para combatir tanto el nacionalismo como el populismo y a la realidad de que la mayoría, el 50 por ciento más 1, tampoco estaba por encima del derecho en el contexto populista de negar la verdad y la legalidad, como se puso de manifiesto paradigmáticamente en la Alemania de Hitler.

Carlos Aragonés, diputado del PP, es, junto con Miguel Ángel Garrido, editor de Nueva Revista (una publicación de UNIR, la Universidad Internacional de la Rioja), el director de este seminario. Aragonés, en su intervención, ha aludido al espíritu liberal de Antonio Fontán, el fundador de Nueva Revista, el primer presidente del Senado tras la restauración de la democracia en España. Tanto Aragonés como Lassalle han subrayado el papel clave de las revistas culturales para explicar y reflexionar sobre lo que es el respeto a los demás y la búsqueda de la verdad. Ese “talante liberal” crea una sociedad plural y pacífica, en la que cabe además el bien material y económico de todos.

En la sesión de hoy, finalmente, también ha intervenido Eugenio Fontán. Gracias al patrocinio de UNIR -ha afirmado- es posible que Nueva Revista se siga editando, y que celebre ahora los 25 años de existencia. El seminario sobre liberalismo, además de por UNIR, está patrocinado por WeKom (www.wekom.es).