Lunes, 15 junio 2015

¿Cuál es el procedimiento a seguir para que te declaren una enfermedad profesional?

En primer lugar, cuando un trabajador sufra un problema de salud y esté relacionado con el trabajo, debe acudir al médico de su Mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales para que le realice un diagnóstico. Si dicho médico determina que lo que usted padece es una E.P., procederá a formalizar la declaración de la E.P. correspondiente (tanto si causa baja laboral como si no) y le entregará una copia, la correspondiente al parte para el trabajador. Si por el contrario le diagnostica una enfermedad común, lo derivará a su médico de Atención Primaria.

Para la declaración, la Mutua pedirá al empresario los datos básicos del trabajador (para la cumplimentación del parte). Este paso, en ningún caso, paralizará el procedimiento de declaración. Y, si la enfermedad nos impide trabajar debe cumplimentarse a su vez un parte de baja en el que conste expresamente que es por una E.P.

En todo caso, antes de derivar al paciente a su Mutua consulte el caso con su Inspección Médica, quien le asesorará en los pasos a seguir.

Si la Mutua envía al trabajador a Atención Primaria por no considerar la enfermedad como E.P., se ha de comunicar el hecho a su Inspección Médica, remitiendo una copia del documento que habrá cumplimentado la Mutua descartando el origen profesional.

Existe también la posibilidad de que el trabajador acuda a su médico del Sistema Público de Salud (atención primaria o especializada), o la propia empresa si es autoaseguradora, quienes valorarán si existen indicios de que la enfermedad pueda haber sido causada por el trabajo. En su caso, el médico emitirá un diagnóstico de sospecha del posible origen laboral (con baja si el estado de salud del trabajador es incapacitante para el trabajo), y lo trasladará a la Inspección Médica, como autoridad jerárquica directa dentro del Sistema Público de Salud que contará con el apoyo, en caso de existir, de la Unidad de Salud Laboral.

Una vez emitido el mencionado diagnóstico de sospecha, la autoridad sanitaria de la CC.AA. (a través de la Inspección médica, Unidad de Salud Laboral o equivalente) trasladará a la Mutua encargada de la cobertura dicha sospecha, para que emita, en su caso, el parte correspondiente.

En todo caso, es el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), como entidad gestora, quien tiene la última palabra: puede emitir resolución de determinación de contingencia, estableciendo, en su caso, a la Mutua a hacerse cargo del proceso.

Asimismo, el trabajador siempre tienen la posibilidad de acceder directamente al INSS para solicitar su pronunciamiento al respecto para la correcta determinación del carácter profesional de la enfermedad.

BIBLIOGRAFÍA:

-Orden TAS 1/2007, 2 de enero, por la que se establece el modelo de parte de enfermedad profesional, se dictan normas para su elaboración y transmisión y se crea el correspondiente fichero de datos personales. Boletín Oficial del Estado, 4, de 4 de enero de 2007.

-Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de Enfermedades Profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro. Boletín Oficial del Estado, 302, de 19 de diciembre de 2006.

-Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. Boletín Oficial del Estado, 27, de 31 de enero de 1997.

-Ley 31/1995, de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales. Boletín Oficial del Estado, 269, de 10 de noviembre de 1995.